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   Capítulo 20 Amenaza

Vives en cada latido mío Por Natalí Palabras: 8422

Actualizado: 2019-08-19 00:15


Jana negó con la cabeza sin mostrarse preocupada, y dijo: "Creo que ayudarte también es beneficioso para mí. Si permanecieras siempre al lado de un hombre quien no tenga ningún sentimiento por ti, quien ni siquiera te ama, sin importar incluso si ese hombre es extremadamente sobresaliente y notable, ¿serías feliz? Para mí, un matrimonio de conveniencia, sin ningún amor, es solo una jaula. Pero no es lo mismo para ti, puesto que para ti él será como un nido, un nido lleno de amor. En el interior, tendrás sentimientos y emociones completamente diferentes a las mías".

Al decir esto, Jana no pudo evitar respirar profundamente.

"¿Estás segura de que no te arrepentirás?", dijo Eva, quien todavía se sentía incómoda por Jana.

Al escuchar esto, Jana volvió a negar con la cabeza y respondió con una mirada firme: "¿De qué me voy a arrepentir? No hay medicina para el arrepentimiento en este mundo, y mientras pueda abandonar a Zed, estaré muy feliz".

"Bien, lo haré", dijo firmemente Eva, a lo que Jana respondió:

"Gracias", y después de decir esto, sonrió suavemente.

"Si, y quiero decir solo si, Zed y yo realmente volvemos a estar juntos, definitivamente estaré muy agradecida contigo". Al pensar en reconciliarse con Zed, Eva no pudo contener la emoción dentro de su corazón, al punto que su tierna cara blanca se sonrojó al instante, haciéndola lucir excepcionalmente feliz.

Mientras tanto, Jana todavía tenía la misma sonrisa en su rostro, pero la aparente serenidad que quería reflejar no se veía en sus ojos castaños, en vez de eso, en ellos se reflejaba un dolor desconocido que ella ni siquiera sabía que existía.

"No tienes por qué agradecerme, solo me estoy ayudando a mí misma", dijo, a lo que Eva respondió:

"Muy bien, de ahora en adelante, seremos buenas amigas. Déjame saber si surge algún problema, sin dudas, te ayudaré si lo necesitas. Las cosas que pasaron esa noche fueron mi culpa, y para serte sincera, realmente no me agradabas mucho. ¿Me perdonarás?".

¿Acaso ya estaban comenzando a hacerse más íntimas, a construir una amistad?

¡Este cambio era demasiado rápido!

Ante esto, Jana levantó las comisuras de los labios para sonreír, y al igual que durante todo el encuentro, sonreía con la boca, pero no con los ojos, y un segundo después, bajó la cabeza para concentrarse en comer la pasta en el plato que tenía delante de sí.

Por su lado, Eva, al ver que Jana no decía nada, apagó la grabadora de su teléfono celular, aprovechando que esta no estaba prestando atención, y luego que terminó de hacerlo, dijo: "Si no hablas, lo tomaré como tu aprobación tácita. Fue Sue quien puso afrodisíaco en las bebidas esa noche. Originalmente quería que yo fuese quien estuviese con Zed, pero no esperaba que...", de repente, Jana detuvo la mano con la que sostenía el tenedor con el cual estaba comiendo, el aire parecía haberse solidificado en ese momento, entonces las cosas sucedieron esa noche porque... ¡Zed había sido drogado con un afrodisíaco!

Su comportamiento esa noche fue solo el resultado de haber perdido la razón por la droga, por lo tanto, incluso si se trataba de otra chica, ese tipo de cosas iban a suceder de todos modos.

Después de que Jana se dio cuenta de esto, su corazón se hundió indescriptiblemente.

"Como resultado, no se dio cuenta de que ustedes dos...", Eva prefirió tragarse las palabras antes que decirlas, parecía que tenía el estómago lleno de cosas para decir, pero estaba demasiado avergonzada para abrir la boca.

Ante esto, Jana levantó la vista y la miró sin decir nada, y al sentirse observada de esa manera por Jana, Eva se sintió un poco incómoda, además que tenía vergüenza de hacer más preguntas, porque, a decir verdad, Eva deseaba con desesperación saber si algo que no debería haber ocurrido pasó entre ellos.

"Lo que quiero decir es...", intentó decir Eva, pero sintió como que algo estaba atorado en su garganta.

A su vez, Jana pensó por un momento, y luego habló primero que ella: "Tú conoces a los hombres. Sólo quieren divertirse. Mientras su corazón esté aquí contigo, entonces es más que suficiente".

Sus intenciones quedaron claras, y Eva estaba tan molesta que no pudo evitar rechi

nar los dientes, puesto que no tenía a quien más echarle la culpa, salvo a Sue, después de todo, si ella no hubiera puesto el afrodisíaco en la bebida de Zed por su propia cuenta, ¿cómo habrían...?

"Bien. Como lo hemos dejado todo claro, no queda nada más que decir. Solo espera mis buenas noticias".

Al escuchar esto, Eva inmediatamente asintió con la cabeza repetidas veces, mientras que Jana miró su teléfono celular y se dio cuenta de que había estado fuera por un buen rato. De todos modos, todo lo que necesitaba decir, ya lo había dicho muy claramente, y afortunadamente, esta había sido una reunión pacífica.

Jana salió del café primero, luego de despedirse de Eva, el sol parecía iluminarlo todo con la cantidad justa de luz, y cuando el viento soplaba, el aire parecía mezclarse con una sutil fragancia floral.

Jana no sabía realmente si debía estar feliz o no, y lo que Eva acababa de decirle todavía hacía eco en sus oídos. Para ella, Eva tenía razón, algunas cosas estaban destinadas a ser como eran, y como si de un consuelo se tratase, el corazón de Jana se sintió un poco mejor.

Sin darse cuenta, había un hombre en ropa casual negra que la estaba vigilando de cerca desde hacía rato, de hecho, la siguió desde que salió de su casa, pero no tuvo ninguna posibilidad de hacer un movimiento, además que haber esperado fuera del café durante tanto tiempo le había hecho perder la paciencia, pero tan pronto vio que Jana estaba sola y que no había nadie más a varios metros, salió corriendo hacia ella.

De repente, Jana sintió un cuchillo que era presionado contra su cintura, y su primer pensamiento fue pedir ayuda, pero cuando la punta afilada del cuchillo se clavó contra su piel, ese sentimiento instintivo hizo que se diera cuenta de su situación.

¿Acaso se trataba de un robo? ¿Secuestro? ¿Venganza?

Jana tenía toneladas de dudas, estaba extremadamente aterrorizada, pero necesitaba calmarse primero.

"Oye, guapo, sea lo que sea, hablémoslo. ¿Acaso no te parece que este comportamiento no está muy bien que digamos? ¿Nos conocemos? Si solo buscas dinero, tengo un cheque en blanco en mi cartera...", dijo.

El hombre estaba de pie detrás de ella, por lo que no sabía qué aspecto tenía, y apenas podía decir que se trataba de un hombre por su olor y aliento.

"Tss, realmente es diferente estar con Zed Qi, ¿no?".

Al escuchar su voz, un escalofrío recorrió incontrolablemente su columna vertebral.

Esta voz... ¡Era Watson Wen!

El ignorante e inútil hijo de los Wen.

Ya de por sí Shirley había sido suficiente para Jana, pero no esperaba que se apareciera otro Wen, ¡je, verdaderamente interminable!

"¿Qué deseas?", preguntó Jana sin mirar hacia atrás, puesto que ese tipo de circunstancia era realmente atemorizante, sin importar cuán calmado se pudiese estar.

En ese instante, Watson sonrió fríamente y respondió con rudeza: "¿Qué crees que quiero? Escuché que Zed recuperó la tierra que iba a transferir al Grupo Wen, así que como hijo de nuestro padre, debería tratar de resolver este problema, ¿no es así?".

¡Tal y como esperaba! Todo era por esa tierra, ese pedazo de tierra.

Shirley y su padre habían visitado intencionalmente a Jana para hablarle al respecto, pero realmente lo que hicieron fue pedir disculpa con malas intenciones detrás de eso, y ahora, el comportamiento de Watson era simplemente violencia.

"Entonces deberías ir a ver a Zed, la decisión de tomar esa tierra fue suya", dijo Jana culpando de todo a Zed, y luego tomó un respiro hondo.

Estaba bastante segura de que a Watson le tomaría mucho valor provocar a Zed, e incluso si tuviera las agallas, no creía que fuese capaz de hacerlo.

Al escuchar eso, Watson frunció los labios y luego dijo con insatisfacción: "¿Crees que no sabría lo que estás pensando en este momento? Debes estar pensando que no me atrevería ir a provocar a Zed, y por eso le echas toda la culpa. ¿Crees que soy tan estúpido? Si no fuese por ti, ¿por qué Zed recuperaría esa tierra, que ya estaba bajo el proceso de transferencia?".

Tan pronto como Watson bajó la voz, Jana respondió:

"¿Qué tan importante crees que soy para él? ¿Qué te hace pensar que Zed me escucharía?".

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