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   Capítulo 22 ¿Por qué estás tan cerca

Vives en cada latido mío Por Natalí Palabras: 6995

Actualizado: 2019-08-20 00:15


Jana volvió a cerrar sus ojos, preguntándose cómo reaccionaría Zed si se enterara de su secuestro, y de que había saltado desde un auto en movimiento para escapar.

"Señor Qi, sus lesiones no son graves, pero se encuentra un poco débil y necesita permanecer en el hospital para que podamos asegurarnos de que se recupere por completo. Después de eso, la daremos de alta".

'Es una voz de mujer, suena como una médica de este hospital'.

"¿Cómo se encuentran sus heridas? ¿Está segura de que todo está bien?".

"Sí, el vehículo no se movía demasiado rápido cuando saltó, y además, aterrizó sobre el césped, lo que le amortiguó el impacto. Sumado a su lesión anterior que ya está sanada, todo lo que tiene es un par de moretones".

Jana, quien fingía estar durmiendo, se sorprendió. '¿Zed sabe que salté del auto?', pensó.

Naturalmente, él sabía cuál era la lesión anterior de la que hablaba la médica, así que, después de unos segundos de silencio, Zed respondió: "Muy bien, ¡entiendo!".

"Entonces, me retiro, pero si sucede algo, no dude en llamarme", dijo la médica.

Esta vez, Zed no emitió ningún sonido, dado que sus ojos sombríos estuvieron fijos en la persona que reposaba en la cama todo el tiempo.

La médica salió con sigilo de la habitación de la paciente, y el silencio se hizo presente una vez más, lo que hizo que, por alguna razón, Jana se sintiera nerviosa.

Al mismo tiempo, los latidos de su corazón aumentaron rápidamente, tanto así que ella era capaz de oírlos, junto a los pasos que se acercaban.

Uno, dos, tres, cuatro... De repente, los pasos se detuvieron, y la respiración de Zed se volvió pesada.

'¡Qué incómodo!'.

En ese instante, Jana no supo qué hacer, y se preguntó: '¿Debo seguir fingiendo estar dormida, o debo despertarme ahora?'.

Justo cuando no tenía idea de qué hacer en esa habitación donde estaban ellos dos solos, el sonido vibrante de un teléfono celular sonó sorpresivamente, y Zed lo sacó del bolsillo de su abrigo. Era su secretaria, Zed sintió una mezcla de emociones, dado que le había pedido que obtuviera el video de vigilancia. ¡De seguro lo había conseguido!

Inconscientemente, le dio una mirada a Jana antes de sujetar con firmeza su teléfono y salir de la habitación, así que, tras escuchar la puerta cerrarse, Jana dejó escapar un suspiro de alivio.

'¡Por suerte, no se dio cuenta!'.

No sabía si Zed se enteraría de que fue Watson el que estuvo detrás de todo.

'No importa, ¡olvídalo!'. De todos modos, puesto que el misterioso plan de Watson había fracasado, no sería necesario tomar medidas al respecto, de hecho, Jana sentía que debía encontrar una manera de devolverle a Zed a Eva, en lugar de pensar en los Wen.

'¡Cierto, Eva!'. En ese momento, Zed estaba en el hospital, así que de seguro Eva no dejaría pasar esa oportunidad para tener un encuentro con él.

'¡Solo hazlo!'.

Sin dudarlo, Jana le envió un mensaje para decirle que Zed estaba en el hospital y, tal como lo había esperado, Eva se mostró preocupada, pero cuando se enteró de que ella era quien se encontraba hospitalizada, su preocupación se convirtió en nada.

Después de unas palabras, colgó el teléfono y comenzó a imaginar a Eva abrazando y besando a Zed.

... ...

A medida que la rendija de la puerta se abría, el rostro de Shirley Wen se acercó poco a poco a Watson.

"Dilo de una vez, ¿qué quieres? ¿O viniste nada más que a burlarte de mí?".

"¿Qué tontería estás diciendo? ¿Por qué querría burlarme de ti

? Solo creo que has estado actuando de forma extraña últimamente. No es tu estilo, ya que por lo general desapareces durante días, siempre sales antes del amanecer y no vuelves a casa hasta que es muy tarde. Mmm, me pregunto qué te cambió. ¿No te aburres de quedarte en casa todos los días?".

Había un tono de burla en esas palabras, pero Shirley sabía que Watson estaba en un gran problema esta vez.

"Ya me divertí lo suficiente, así que ahora solo quiero quedarme en casa y descansar un tiempo, ¿y qué? ¿Acaso no está permitido?".

Watson se encogió de hombros y actuó como si no fuera su asunto, pero en lugar de enojarse, Shirley se echó a reír.

"No, claro que no. Ayer escuché a mamá decir que habías madurado, ya que te quedas en casa para acompañar a mamá y papá, además, vas a trabajar a la compañía de papá y lo ayudas con sus responsabilidades. Nuestra madre está muy contenta con tu cambio, así que, solo por curiosidad, ¿cómo reaccionaría si supiera la verdad?".

El corazón de Watson dio un vuelco, y comenzó a temblar, desprendiendo impotencia y miedo.

"¿Todavía recuerdas nuestro trato? Si te deshaces de Jana, te daré algo de dinero para ayudarte a salir de tu problema".

Por supuesto que Watson recordaba lo que Shirley le había dicho, no había sido otra cosa que sus palabras lo que hizo que actuara sin pensar...

"Está bien, puedes contármelo. ¿Qué hiciste recientemente? ¿Por qué te quedas en casa todos los días, sin atreverte a salir?".

Watson fingió inocencia y le dio un vistazo a Shirley. Su mirada se mantuvo ausente un instante, pero de repente, como si hubiera recordado algo importante, respondió con indiferencia: "No hice nada. ¿Qué podría hacer? La última vez, estuve de acuerdo en ayudarte a agredir a Jana Wen, pero tras pensarlo bien, llegué a la conclusión de que ella también es mi hermana mayor, así que desistí. Después de todo, he pasado demasiados años de mi vida haciendo estupideces, ¿cómo maduraré si sigo así?".

Sonaba bastante lógico, pero Shirley conocía la elocuencia de su hermano, quien, incluso cuando tenía la evidencia en frente, todavía podía convencer a los oficiales de la policía de que la desestimaran, y mucho más decir una mentira sin siquiera parpadear.

Al parecer, tendría que encargarse de ese asunto personalmente si quería darle una lección a Jana, ya que había sido un error confiar en Watson.

"Shirley, ¿qué crees que sucede con nuestro padre últimamente?".

Al no obtener respuesta, Watson se acercó a ella inconscientemente y le preguntó con cautela.

Shirley estaba absorta, pensando en cómo tratar con Jana, ya que, después de todo, la última vez que recibió una humillación de parte de ella todavía estaba viva en su mente, y debía encontrar una manera de vengarse por tanta vergüenza.

De repente, el rostro aceitoso de Watson se le acercó y, sobresaltada, lo reprendió, diciendo: "¿No tienes modales o es que quieres que te golpee? ¿Por qué estás tan cerca?".

Una sonrisa aduladora apareció en el rostro de Watson, y le dijo: "Me di cuenta de que estabas distraída y creí que no me habías escuchado bien, así que me acerqué para preguntarte qué sucede últimamente con papá".

Shirley puso los ojos en blanco, y le respondió con fastidio: "¿No te lo dije la última vez? Zed demandó a papá, y no sabe qué hacer. Me juraste con total seguridad de que te encargarías de este asunto, así que pensé que de verdad elaborarías un plan brillante, pero resultó que estaba equivocada".

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