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   Capítulo 1142 ¡Retírense!

La Novia Sustituta Por Mi Lu Palabras: 7734

Actualizado: 2020-02-08 00:02


Warren pensó: 'Si algo malo me sucede y Mark no descubre que los niños están en esa habitación, todos se retirarán y será muy difícil para ellos encontrarlos después. Además, no escuchamos ningún sonido cuando pasamos por allí... Si los niños están realmente adentro, solo hay dos posibilidades: están atados y amordazados, o están inconscientes. Y ninguna es buena'.

Rápidamente, Warren decidió cambiar de estrategia. En este momento, decidió que tenía que correr cualquier riesgo con tal de mantener a los niños a salvo.

"Duncan, ¿a dónde vas?", preguntó Warren en ese instante, tratando de desviar su atención.

Pero Duncan le respondió con un grito: "¡Cállate! Ya no quiero escuchar nada más, ¿me entiendes?". A decir verdad, Duncan estaba siendo cauteloso. Después de todo, la situación se había tornado extremadamente delicada, y todo lo que quería era marcharse de allí lo antes posible.

"Solo estoy tratando de decirte que esa dirección va en sentido contrario a la carretera. Conozco un camino que llega más rápido. Si confías en mí, te lo diré", dijo Warren pausadamente, haciendo como si nada estuviese pasando.

Su intención era hacerle creer que todo lo que quería era recuperar su arma y ayudarlo a escapar.

"¡Solo sígueme y deja de decir tonterías!", respondió Duncan por su lado. Para decepción de Warren, este no se dejó engatusar por sus palabras, e insistió en seguir su propio camino.

Una vez más el policía tuvo que cambiar de estrategia. "Vamos, sé gentil. Me duele la muñeca", se quejó Warren, fingiendo dolor.

"¡No te toqué la muñeca! ¡Para con todas esas excusas! ¡Sólo sigue caminando!", en ese momento Duncan estaba empezando a perder la paciencia.

"No son excusas, mira mi muñeca. Mis manos están muy apretadas, y la maleta está a mi derecha, pero me estás tirando de la mano izquierda. Por lo que, naturalmente, me has lastimado la muñeca con todos esos movimientos y giros bruscos", y para demostrar que lo que había dicho era cierto, Warren inclinó la cabeza hacia abajo señalando la muñeca. "¿Podrías, al menos, dejar que me cambie de sitio? O no podría ayudarte a llevar la maleta. Digo, hay cincuenta millones allí adentro, ¡seguramente está muy pesada!".

"¡Maldición! ¡Realmente eres un dolor de cabeza!", gritó Duncan, pero parecía que estaba empezando a c

"¡Cállate! ¡Ya no te creo! ¡Hazme caso! ¡Aléjate! Si no te vas en los próximos cinco minutos, mataré a uno de los niños". La paranoia había hecho que Duncan comenzara a volverse extremadamente cruel y despiadado.

"¡Está bien! ¡Nos retiraremos!", dijo Mark, quien no tuvo más remedio que ceder.

Sin embargo, Warren era reacio a hacer lo que el secuestrador les exigía. En ese momento, le dirigió una mirada aguda a Mark y le pidió una última oportunidad.

Mark se negó al principio, pero cuando miró a los ojos confiados de Warren, asintió con la cabeza.

A fin de cuentas, Duncan no tenía el arma, así que si realmente quisiera matar a los niños le tomaría mucho tiempo hacerlo. Por ello, si Warren lograse entrar por la ventana que Duncan había cerrado, solo necesitaría entre tres y cinco segundos para neutralizarlo y esposarlo.

Además, Mark sabía bien que Warren tenía experiencia en situaciones como esta y que era extremadamente hábil. Por lo tanto, concluyó que su idea era factible, así que les informó a los demás sobre esta nueva estrategia y les ordenó que cooperaran con él. Tenían la llave de las esposas de Warren, así que lo dejaron libre enseguida.

"Duncan, vamos a retirarnos en este momento. Por favor, no lastimes a los niños. Recuerda que mientras los mantengas a salvo podrás negociar con nosotros", gritó Mark hacia la habitación.

Y justo en el momento en que terminó de hablar, Warren ya había hecho su calentamiento, por lo que después de una rápida carrera rompió la ventana y entró en el cuarto.

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