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   Capítulo 1269 Eres demasiado ingenua

La Novia Sustituta Por Mi Lu Palabras: 8973

Actualizado: 2020-03-04 02:21


"¿No crees que eres demasiado ingenua, señorita Bai? ¿Qué te hizo pensar en esa idea tan estúpida de que te dejaré ir, después del gran esfuerzo que me costó traerte hasta aquí? Bueno, lamento decirte que este será el último lugar que verás en tu vida. ¿Quieres exponer mi crimen? ¡Puedes hacerlo en tu próxima vida!", Miranda le escupió estas palabras a Rachel, llena de odio. Danny, que estaba junto a ella, comenzó a sentir escalofríos recorriéndole la espalda, pero aun así asintió. Y Rachel, por su parte, nunca se había sentido tan asustada y desesperada en toda su vida; no esperaba que Miranda fuera una perra audaz tan loca.

Ahora que había tenido tiempo de meditar sus acciones, lamentó haberla provocado; si hubiera sabido que ella era tan inestable psicológicamente, no habría actuado por impulso. '¿Cómo puedo escapar de aquí? ¡Piensa, piensa, piensa! ¡No quiero morir todavía! ¡No puedo morir así!'.

"¡Lo siento mucho, señora Zhan! ¡Por favor, perdóname! Juro que ya aprendí mi lección, nunca debí haber hecho esto. ¡No estaba pensando con claridad! ¡Prometo que en cuanto llegue a casa, destruiré todas las pruebas! Por favor, confía en mí; ¡juro que lo haré!", boca abajo, Rachel no dejaba de suplicar como un perro.

Pero sus súplicas no afectaron a Miranda, quien solo la veía como una basura. Y cuanto más desgraciada fuera Rachel, más feliz se sentía Miranda.

A decir verdad, sus sentimientos hacia la chica eran complicados. Cuando se enteró de la aventura de su marido, estaba más celosa que furiosa, pues Rachel era más joven y más bella que ella. Aunque en realidad no amaba a su marido, no pudo evitar sentirse humillada porque eran una pareja tan conocida en la alta sociedad. ¿Qué dirían los demás si se enteraran de la aventura? ¡Esto había sido como una bofetada en la cara y era hora de vengarse!

"¿Que confíe en ti? ¿Es una broma? No nací ayer; ¡es obvio que en cuanto te deje ir, correrás a enviarme a prisión!", exclamó Miranda, con una voz fría como el hielo. Condenar a muerte a Rachel le era tan fácil como hablar sobre el clima.

"¡No, no lo haré! ¡Lo juro! ¡Nunca llamaré a la policía! ¿Qué debo hacer para demostrar que estoy diciendo la verdad? ¡Por favor, dime! Haré lo que sea. ¡CUALQUIER COSA!", Rachel suplicó y suplicó con una voz temblorosa. Se había convertido en la viva imagen de la desesperanza, con las lágrimas rodando por sus mejillas llenas de polvo. Pero en ese momento, su aspecto era lo último que le importaba; su único objetivo era salir de esta situación y estaba dispuesta a todo con tal de convencer a la mujer de que la dejara ir.

Entonces, intentó levantarse un poco con los brazos y las rodillas para arrastr

ado de lo que estaba pasando por su mente, seguramente habría sentido compasión por ella. ¡Pobre mujer!

"Llegó la hora, señorita Bai. ¿Algún último deseo? Me encargaré de cumplirlo como tú quieras", dijo finalmente Miranda.

"Un día de estos, señora Zhan, ¡obtendrás lo que mereces! ¿Crees que soy la única que sabe de tu crimen? ¡Matándome no lograrás guardar tu secreto! ¡Alguien te expondrá! Sólo espera y verás. ¡Ja!", Rachel le gritó, llena de malicia.

¡Miranda estaba sorprendida! Aunque no podía decir si estaba diciendo la verdad o no, su comentario la hizo dudar.

"¿Quién más sabe de esto?", preguntó.

"¿Por qué debería contestar esa pregunta?", Rachel respondió con calma.

Estaba tan oscuro que Miranda no podía verla con claridad, pero aun así era obvio que debajo de su respuesta tranquila había una burla destinada exclusivamente a ella. ¿O era una amenaza? En verdad no lo sabía, pero una cosa era segura: estaba empezando a perder la paciencia. Entonces, Miranda no pudo contener más la rabia y le dio una bofetada

tan fuerte que su cuerpo cayó hacia un lado. Rachel sintió el cálido ardor en su mejilla y pudo saborear el óxido de la sangre que manaba de sus labios, la cual escupió de inmediato. Luego, levantó la cabeza con arrogancia para mantener su dignidad.

"La verdad es que no importa si me lo dices o no. Lo importante eres tú, ¿no lo crees? De una forma u otra, tendrás que enfrentarte a la muerte". Aun así, las palabras de Rachel no dejaban de resonar en su mente. 'Si alguien más sabe lo que sucedió y tiene pruebas, ¿por qué esperó hasta ahora para amenazarme?', Miranda no pudo evitar sentirse un poco intimidada por la revelación de Rachel; sin embargo, después de meditarlo cuidadosamente, todo se redujo a una sola cosa: ¡NO LE CREÍA!

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