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   Capítulo 1278 Aquí viene tu oportunidad de oro

La Novia Sustituta Por Mi Lu Palabras: 12745

Actualizado: 2020-03-06 00:12


Sheryl frunció el ceño y murmuró: "¿Sra. Huang?". No tenía duda de que conocía a esa mujer. De hecho, la reconoció de inmediato, ya que ella y Melissa solían jugar mahjong en casa. Enseguida, Sheryl comenzó a caminar hacia ella para saludarla.

Sin embargo, sorprendida al escuchar la voz de Sheryl, Irina se levantó de su asiento. Se quedó inmóvil, incapaz de moverse y sin saber qué hacer. Finalmente, antes de que Sheryl se le acercara, fingió que no la había escuchado y se alejó tan rápido como pudo.

Al parecer, Irina no podía manejar la culpa que sentía, por lo que decidió que era más fácil evitar cualquier encuentro.

Si no hubiera entrado en pánico, podría haber saludado a Sheryl tranquilamente, y todo habría sucedido como un hecho normal cualquiera, pero su reacción exagerada hizo que Sheryl sospechara de ella.

Al mismo tiempo, Nick abrió bien los ojos cuando vio a Irina, aterrorizada, alejándose a toda prisa. Al instante, se volvió hacia Sheryl, que todavía tenía el ceño fruncido, y le preguntó: "Oye, ¿conoces a esa mujer?".

Pero esta no respondió, puesto que quedó inmóvil en su sitio mientras se sentía extrañada y sorprendida. No podía dejar de preguntarse por qué Irina se comportaba tan raro, especialmente porque estaba segura de que la oyó y que sabía que estaba allí. Entonces, ¿por qué se fue de esa manera? 'Tal vez Melissa le ha hablado mal de mí... Tal vez la ha puesto en mi contra...', pensó lanzando un profundo suspiro. Cualquiera fuese la razón, no podía entenderla, así que se sacudió esos pensamientos antes de volverse hacia Nick y responder: "Sí, estoy bastante segura de que es una de las amigas de mi suegra. A lo mejor no se acuerda de mí y no me ha reconocido. Después de todo, no somos más que conocidas".

Nick asintió y no preguntó más, especialmente por la forma tan seca en que Sheryl respondió. Sin embargo, no podía quitarse de la mente que algo no estaba bien. Tal vez había algo que ambos pasaron por alto... Pero cualquiera fuese la razón, al final ambos sencillamente se encogieron de hombros y dejaron de pensar en ese asunto, y un momento después se despidieron. Una vez solo, Nick cambió de parecer, y en vez de ir directamente a casa, decidió ir al hospital; y tan pronto como llegó, sacó su teléfono y llamó a Cassie.

Esta, al ver que su teléfono vibraba, se sorprendió, especialmente porque no solía recibir llamadas cuando se encontraba en el trabajo. Rápidamente, echó un vistazo al identificador, y al ver que se trataba de Nick, sonrió y miró a su alrededor para encontrar un lugar donde esconderse de sus colegas y poder contestar con tranquilidad. Atender era un riesgo, ya que se encontraba de guardia, pero era Nick quien llamaba, así que debía contestarle. Se aclaró la garganta y respondió: "Hola, Nick. ¿Qué tal? ¿Cómo debo pagarte por el placer de que me hayas llamado?".

Nick casi nunca la llamaba primero, ya que Cassie, proactivamente, se mantenía en constante contacto con él; por ello, la muchacha sintió que debía atender sí o sí.

Al escuchar la brillante y dulce voz de Cassie, el hombre sonrió de oreja a oreja. En ese instante, también se aclaró la garganta y preguntó: "¿De casualidad estás libre ahora? Quiero verte... Y bueno, ahora mismo me encuentro en la recepción del hospital".

"¿Ahora mismo?", preguntó, evidentemente alegre. Sin duda era una sorpresa muy grata. Al instante, miró a su alrededor para ver si podía escaparse, pero descubrió que todos sus colegas estaban hasta el cuello. Era temporada de gripe, por lo que era uno de los momentos más ocupados en el hospital. Debido a que había más pacientes de lo habitual, y que el número de médicos y enfermeras era el mismo, todos tenían que tomar turnos dobles para poder atender a los enfermos.

Cassie empezó a vacilar, de lo cual Nick se dio cue

ar qué decían.

"¿No están fastidiadas de que la señorita Bai siempre se enoje sin ninguna razón? Incluso despidió a Marcelo, ¿y por qué? ¿Por hablar por todos los demás? No sé si ustedes también lo piensan, pero desde que lo despidió la atmósfera en la empresa se ha vuelto tensa. Además, hace unos días, Holley se peleó con ella y escuché que cuando llamaron a su secretaria para que entrara, la señorita Bai tiró una tetera al piso", dijo una de las empleadas. Por el tono de su voz no cabía duda de que estaba un poco molesta.

"Bueno, en mi opinión ella es solo una cara bonita. Se lo juro, me sentí súper aliviada cuando Holley regresó y salvó la compañía. Es una suerte para todos nosotros, y realmente se podría decir que Holley es mucho mejor que ella. Después de todo, ha demostrado que sabe cómo administrar una empresa y, al menos, tenemos la seguridad de que mientras ella esté aquí nunca terminaremos en bancarrota. Es más, gracias a Holley todavía tenemos empleo", dijo otra.

Claramente, las chicas eran recién contratadas, porque no fueron lo suficientemente cautelosas al chismorrear tan libremente sobre su jefa en un lugar público. ¡Las muy tontas ni siquiera comprobaron si había alguien más en el baño! Afortunadamente, era Holley y no Rachel quien estaba allí escuchándolas.

Por otro lado, Holley no se dio cuenta hasta ese momento de que habían cambiado el personal. Después de todo, cuando regresó estuvo muy ocupada poniéndose al día y manejando los asuntos de la empresa. Enseguida, notó que además de Marcelo, algunos de los gerentes habían renunciado, mientras que otros fueron despedidos.

Por otro lado, Holley no había esperado que Rachel hubiera creado una agitación tan general durante el lapso de tiempo que estuvo ausente. Esto, sin lugar a dudas, jugaba a su favor. Ahora, sabía bien qué tanto cambió la compañía durante su ausencia, y que todo estaba hecho un caos. Por otra parte, las probabilidades se estaban volviendo a su favor. Además, el hecho de que se comportara de esa forma le daba a Holley la posibilidad de desafiarla aún más.

Y al pensar en ello, Holley no pudo evitar sentirse enormemente eufórica. Cada vez más, sentía con más seguridad de que sería capaz de lograr su objetivo.

Un rato después, las empleadas salieron del baño y Holley salió enseguida del cubículo. Se tomó su tiempo para mirar una vez más su hermoso reflejo en el gran espejo y sonrió.

Y sintiéndose la mujer más hermosa del mundo, murmuró para sí misma: "Holley Ye, aquí tienes tu oportunidad de oro".

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