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   Capítulo 1336 Una comida sorpresa

La Novia Sustituta Por Mi Lu Palabras: 8137

Actualizado: 2020-03-17 05:21


Como resultado, Nancy decidió cerrar la boca y escuchar mientras Melissa continuaba con sus quejas. "Melissa, por favor, no se enoje de esa forma. Ella no es más que una pobre sirvienta", interrumpió Leila. Inmediatamente, Melissa se detuvo para escucharla. "Déjeme que vaya a la cocina y le prepare otros platos. Todos estos son demasiado grasosos y no son buenos para su salud", dijo Leila, y enseguida se giró para caminar hacia la cocina, pero Melissa la tomó de la mano para detenerla.

"Leila, aprecio tus intenciones, pero no tienes que hacer nada. Desde hace mucho que mi nuera no me cocina nada... Así que mejor que me cocine ella hoy".

En ese instante, Melissa se volvió y miró fríamente a Sheryl. Sabía que esta no iba a rehusarse, por lo que dijo lo que dijo intencionadamente.

A decir verdad, a Melissa no le importaba un comino la cena. Simplemente, disfrutaba humillar a Sheryl y buscar maneras de fastidiarla, sobre todo porque no era del tipo de persona que se enojaba con facilidad. Y esta, ante los abusos de su suegra, siempre los soportaba en silencio.

"Sheryl, ¿te gustaría cocinarme algo?", Melissa la miraba con atención esperando su respuesta.

Esta pregunta no solo sorprendió a Sheryl, sino también a Nancy.

Todos los allí presentes sabían que Melissa solo lo estaba haciendo para causar problemas.

Finalmente, Nancy confirmó que tanto Melissa como Leila solo buscaban excusas y pretextos para hacerle las cosas difíciles a Sheryl. No pudo evitar enfurecerse, y sintió una profunda pena por ella. En ese momento, Nancy dio un paso adelante, decidida a discutir con Melissa.

"Señora Lu...", pero antes de que pudiera terminar sus palabras, Sheryl agarró su mano y tiró de ella hacia atrás. Nancy la miró confundida;

a su vez, Sheryl le echó un ojo, y sacudió la cabeza haciendo un gesto para que se mantuviera al margen de esa pelea.

"Nancy, ¿podrías ayudarme a cuidar de Clark y Shirley?", dijo Sheryl inmediatamente. Notó que esto enojó un poco a Nancy, pero le preocupaba más la posibilidad de que Melissa volviera a regañarla.

Al mismo tiempo, Sheryl podía ver la satisfacción en los ojos de Melissa y Leila, y entendió enseguida que solo estaban tratando de meterla en problemas. Aun así, se calmó e intentó no parecer afectada. Se dio cuenta de que esta era la oportunidad que había estado esperando. Hacía poco, se le ocurrió un plan para desquitarse, y había estado preguntánd

eryl entendió lo que quiso decir, así que comió sin pronunciar ni una sola palabra. Probó un plato tras otro, y al terminar su último bocado, levantó la cabeza para mirar a Melissa y le preguntó con calma: "¿Ya está bien?".

"Bien", respondió Melissa, y comenzó a comer con sus palillos. Pero en menos de un segundo, escupió todo al suelo. Comenzó a gemir, y lo hacía tan fuerte que todos en la casa pudieron escucharla.

Ante eso, Sheryl sonrió: 'Entonces este era su plan', se burlaba en el interior. Al mismo tiempo Melissa pensaba en una forma de avergonzarla en ese momento.

"Sheryl, ¿en qué estabas pensando? ¡Esto está demasiado salado! ¡Esto es incomible! ¿Acaso lo has hecho a propósito para molestarme? ¿Tengo que recordarte que todavía no me he recuperado?". La voz áspera de Melissa resonó furiosa en todo el comedor, pero Sheryl solo la miró y continuó cenando, ignorando por completo sus quejas.

Esta indiferencia enojó aún más a la anciana, por lo que probó otro plato. Sin siquiera masticarlo, se quejó de nuevo, "¡Y esto está demasiado soso! ¡Literalmente sabe a agua! Sheryl, ¿por qué me estás haciendo esto? ¡Cuando Charles llegue a casa, voy a contarle todo esto! ¡Es que eres una inútil!", afirmó la anciana, haciendo hincapié en el nombre de Charles.

"Sheryl, Melissa es tu suegra, ¿cómo puedes hacerle algo así? Todo lo que quería era comer una buena cena, ¿por qué es tan difícil para ti satisfacerla?", dijo Leila, que estaba sentada junto a Melissa; y al decir eso, cruzó los brazos de indignación. Lucía tan enojada, que podría jurarse que estaba a punto de darle un sermón a Sheryl.

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