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   Capítulo 1399 Una sensación abrumadora

La Novia Sustituta Por Mi Lu Palabras: 7587

Actualizado: 2020-03-30 00:38


Sheryl estaba cansada de discutir con Melissa, así que se giró hacia Charles y dijo en voz alta: "Cariño, deja de culpar de todo a mamá, ella no lo decía en serio, además, yo también tengo la culpa, si no fuera tan impulsiva entonces ella no se habría enojado".

"Mamá...", de pronto, Sheryl se dio la vuelta hacia Melissa. "No estoy enojada con usted y le debo una disculpa, es sólo que estaba muy cansada y preocupada, lo siento, por favor perdóneme", añadió ella.

Luego, la joven tomó las manos de su suegra y de su marido, en seguida las sostuvo juntas: "Olvidemos todos nuestros problemas, somos una familia, deberíamos trabajar juntos para traer de vuelta a Shirley, sólo de esa manera podremos reunirnos".

Cuando Sheryl mencionó a Shirley, su preciosa hija, sus ojos se enrojecieron y pronto se llenaron de lágrimas.

Leila, quien estaba parada a un lado, se mostraba más que avergonzada, ella no era miembro de la familia y sentía que se estaba entrometiendo en un asunto que no era suyo. '¿Debería irme o quedarme?', se preguntó a sí misma con inquietud.

Entonces, Leila dio un paso adelante y comenzó a hablar: "Tía Melissa...". Luego se aclaró la garganta y continuó: "Sheryl mencionó que estaba agotada, ¿por qué no nos vamos a casa y la dejamos descansar? Ella aún no se ha recuperado completamente".

Melissa ya estaba harta de la hipocresía de Sheryl y quería salir del hospital, sin embargo, Charles estaba allí y ella no podía simplemente irse, pero como Leila había hablado, la anciana asintió con la cabeza.

"Sí, creo que tienes razón, deberíamos volver a casa. Charles, por favor cuida bien de tu esposa y Sheryl, en verdad espero que puedas perdonarme, no debería haber malentendidos entre nosotras", ella agregó con seriedad.

Charles se mantenía inexpresivo y se paró al lado de la cama de Sheryl en silencio, poniendo a su madre en una posición vergonzosa.

Melissa sonrió con torpeza antes de respirar profundamente y hablar: "Bueno, entonces nos vamos, Sheryl, espero que te mejores pronto".

"Sheryl, lamento que te hayamos molestado, por favor descansa, vendremos a verte cuando estés mejor y no dudes en avisarme si hay algo que pueda hacer por ti", Leila dijo con una sonrisa.

Para su sorpresa, Sheryl de repente se acu

ió el cabello de su mujer y preguntó con ternura tratando de consolarla. El pelo de Sheryl era bastante sedoso y Charles había oído un dicho que decía que las personas con cabello suave tenían corazones blandos. Él estaba de acuerdo con eso porque Sheryl era el mejor ejemplo, ella era una mujer amable y de buen corazón que jamás lastimaría a nadie aunque tendría que ponerse en riesgo a sí misma.

Como su esposo, Charles no dejaría que nadie la intimidara, el hombre hizo un juramento para protegerla toda su vida pero Sheryl había sido atacada muchas veces bajo sus narices y él no podía permitir que eso sucediera más.

Charles tenía que averiguar qué había sucedido y llegar a la raíz del asunto, su deber como marido era disipar los miedos de Sheryl, él quería deshacerse de cualquier posibilidad que pudiera lastimar a la mujer que amaba.

Sheryl lo miró a los ojos y las lágrimas corrieron lentamente por sus mejillas, después se mordió los labios pensando si debía decirle la verdad.

Charles pudo ver la ligera desconfianza en los ojos de su esposa y eso le rompió el corazón, él no podía decir ni una sola palabra, era como si algo le hubiera bloqueado la garganta.

Después de un largo silencio, Sheryl decidió decirle aquello que llevaba guardado en lo profundo de su alma: "Charles...". Ella lo miró con los ojos llorosos y continuó: "Cuando vi a Leila, tuve una sensación abrumadora, ¡sentí que la que entró en mi habitación y trató de estrangularme esa noche no era otra más que ella!".

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