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   Capítulo 1447 Melissa, estás en deuda conmigo

La Novia Sustituta Por Mi Lu Palabras: 7540

Actualizado: 2020-04-09 00:02


Nick se encontraba en un dilema, ya que temía que a Lily pudiera pasarle algo si la dejaba sola. También le preocupaba que pudiera estar enferma, dado que ella se había desmayado de repente.

Además, Cassie ya se había ido corriendo, y aunque él fuera tras ella, probablemente no sería capaz de alcanzarla.

Nick no tuvo mucho tiempo para pensarlo, así que cargó a Lily con sus brazos y la recostó en el sofá con mucho cuidado.

Dentro de la casa que alquilaba, Leila estaba sentada en su cama desgastada, preguntándose qué debería hacer a continuación, ya que después de lo que había sucedido la otra noche, sería insensato de su parte volver a su trabajo en el club nocturno. Por un lado, le preocupaba la posibilidad de que aquel hombre misterioso apareciera de nuevo, y por el otro, temía que su depravado y acaudalado ex cliente volviera a acosarla.

Al dar por perdido su trabajo, Leila tuvo que pasar los últimos días en su vieja y destartalada casa alquilada. Como los rayos solares no llegaban a su habitación, todo el lugar olía a humedad; cada segundo dentro de la habitación era una tortura para ella.

No obstante, el no tener un trabajo significaba que tampoco tendría dinero. Lo que quedaba en la cuenta bancaria de Leila era la pequeña cantidad que Melissa le había dado, pero tarde o temprano ese dinero se agotaría y a ella no le quedaría nada. Tras estar unos cuantos días desempleada, Leila ya había gastado todo ese dinero.

De pie, frente al cajero automático, ella tenía la mirada perdida en la información de su cuenta, la cual mostraba un saldo en ceros; ahora ya no tenía idea de qué haría para sobrevivir. ¿Cómo se suponía que iba a vivir sin dinero?

Leila estaba de mal humor y se quedó parada frente al cajero automático durante bastante tiempo, completamente perdida en sus pensamientos; ahora se encontraba inmersa en una completa desesperación.

Cuando retiró su tarjeta bancaria del cajero, le temblaban las manos, ya que en ese momento se sentía agobiada por su desafortunado destino. Leila nunca había anticipado que su vida se convertiría en un desastre, y si no lograba encontrar la manera de obtener dinero lo más pronto posible, tendría que apretarse el cinturón y pasar hambre.

Pero, ¿qué podía hacer e

mida, Lily alzó la cabeza y le dijo: "Estoy llena. Gracias, Nick", después, Lily se sacudió las migajas que habían quedado en su mano y se limpió la boca con una servilleta.

El comportamiento de la chica confundió a Nick, dado que solo unos minutos atrás ella estaba molesta y le rogaba que la dejara quedarse. Lo siguiente que él vio era que Lily le dedicaba una sonrisa deslumbrante, como si se hubiera olvidado por completo de sus problemas.

'¿Qué rayos está pasando?', se preguntó Nick. No obstante, Lily ya había agarrado su bolso y se estaba dirigiendo hacia la puerta.

"Adiós, Nick", Lily se despidió de él mientras agitaba la mano, lista para irse.

"¡Espera!", Nick corrió hacia ella, y mientras Lily lo miraba con sorpresa, él le preguntó con ansiedad: "¿Tienes un lugar para quedarte?".

Lily se conmovió ante sus palabras. Ya que su novia lo había malinterpretado todo y estaba enojada con él, Nick debió haber ido tras ella. ¿Por qué estaba aquí, cuidando a otra mujer?

De repente, el remordimiento abrumó a Lily;

nunca habría sido capaz de lastimar así a Nick si no hubiera necesitado el dinero.

Sin embargo, lo que ya estaba hecho no se podía deshacer, y ella ya había lastimado a este hombre, pensaba que de nada servía llorar por la leche derramada.

Ella le guiñó un ojo y le dijo en tono de broma: "Nick, ¿me estás pidiendo que me quede?".

Sintiéndose avergonzado, él le propuso: "Al menos déjame buscarte un hotel para que no tengas que dormir en la calle".

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