ManoBook > Urban romance > La Novia Sustituta

   Capítulo 720 Una disculpa

La Novia Sustituta Por Mi Lu Palabras: 11389

Actualizado: 2019-11-14 01:28


Anthony se rio con amargura. Aunque sus ojos estaban llenos de ira y resentimiento, todavía habló con una voz tranquila: "Sí, tienes razón. ¡No fui lo suficientemente hombre para defenderla! Yo sabía que aquel entonces era el momento que ella más me necesitaba, ¿pero qué hice? La decepcioné. Debí haber dicho algo. Estaba terriblemente herida y se veía indefensa", sintiéndose abatido, sacudió la cabeza completamente disgustado.

"Le rompí el corazón. Y creo que ahora ella me va a odiar por completo", agregó él. Anthony estaba arrepentido. Su voz se rompía con las emociones. Se despreciaba a sí mismo por haber sido tan cobarde.

"Anthony, por favor, no seas tan duro contigo mismo", Junia extendió la mano con cautela para acariciarlo en el hombro con el fin de consolarlo. Le tomó tiempo pronunciar esas palabras; ella temía que él pudiera detectar las verdaderas intenciones detrás de sus palabras. "Bajo esa situación incómoda, Sheryl también tuvo que considerar la salud de Laura. Y no vi nada malo en la manera en la que actuaste. Como hijo, es natural que también te importase cómo se sentiría tu madre", continuó Junia.

Junia se detuvo por un momento y miró la cara de Anthony, la cual evidentemente seguía marcada por la preocupación. "Creo que Sheryl es una persona comprensiva y razonable. Más tarde podrás hablar con ella sobre esto. Confía en mí, ella te entenderá y te perdonará", agregó Junia.

"¿De verdad?", después de un rato, Anthony había logrado decir algo. Seguía sonando escéptico, pero parecía haber encontrado esperanza en las palabras de Junia. Él inclinó la cabeza para mirar a Junia, como si la estuviera viendo por primera vez. Él la analizó y de repente se dio cuenta de que ella era menos molesta de lo que era. Pronto, su corazón se sintió mejor. Anthony ya estaba a gusto. Con las comisuras de la boca ligeramente arqueadas, levantó las cejas y le preguntó tímidamente: "¿De verdad crees que ella me perdonará?".

Junia lo miraba fijamente y de una manera tan directa, podía captar la expresión de impaciencia que lentamente se iba extendiendo por todo el rostro de Anthony. De repente se sintió incómoda. Pero de inmediato se calmó. Ella le dirigió una sonrisa amable y dijo: "Claro que sí. Estoy segura de que ella te perdonará".

Cuando Anthony escuchó las palabras tranquilizadoras de Junia, el rastro de amargura en su rostro había desaparecido. Y de inmediato se sintió con alivio. Ahora se encontraba mejor. Él continuó mirándola desde una perspectiva diferente. Aunque era inexplicable, de verdad estaba realmente agradecido con ella.

Junia vaciló por un momento, indecisa de lo siguiente que debería decir. Entonces, un repentino pensamiento cruzó por su mente. 'Él acaba de llevarse una mejor impresión sobre mí, debería aprovechar esta oportunidad'. Después Junia añadió con gentileza: "Pero Anthony, hay algo que necesito recordarte".

"¿De qué se trata?", respondió él instintivamente, saliendo de sus pensamientos. Anthony no pudo ocultar su molestia y frunció ligeramente el ceño después de escuchar su tono que implícitamente trataba de advertirle algo. De inmediato se enderezó en su asiento, como si se estuviera preparando para recibir el golpe. Maldiciéndose mentalmente, trató de calmar la sensación de inquietud que nuevamente y poco a poco sofocaba a su corazón. Luego le lanzó una mirada inquisitiva que la obligó a continuar.

Junia p

ajé aquí. Y conozco la Ciudad Y muy bien. No tienes que preocuparte, en absoluto. Estoy bastante familiarizado con todos los rincones de esta ciudad y eso me hace estar calificado para ser tu guía perfecto".

"¿No será una molestia para ti?", parecía que Junia se mostraba renuente.

"Para nada", respondió Anthony. "Tengo planeado mañana llevar a mi madre de visita por la Ciudad Y después de que salga del hospital. Simplemente puedes venir con nosotros. Entonces, ya está dicho. Pasaré mañana a recogerte".

"Está bien entonces", Junia sonrió. "Déjame darte mi agradecimiento de antemano".

Observó con detenimiento a Junia mientras ella se bajaba de su auto. Y después de ver su silueta partiendo para entrar al hotel, Anthony se marchó. Inicialmente quería regresar al hospital, pero por alguna razón, condujo directamente hacia la casa de Sheryl. La luz de su departamento seguía encendida. Anthony permanecía en silencio en el auto, absorto en sus propios pensamientos. Cuando se apagaron las luces, rápidamente apagó el último cigarrillo que tenía en la mano. Solo entonces se dio cuenta de que casi había fumado un par de cajetillas de cigarrillos. Arrancó su auto y regresó al hospital.

En cuanto entró en la habitación, escuchó decir a Laura: "¿Por qué tardaste tanto tiempo? Llamé a Junia y ella dijo que llegó al hotel hace algunas horas. ¿Por qué regresaste tan tarde?", resopló ella.

Al darse cuenta de que Anthony se negaba a responder, Laura frunció el ceño y dijo: "¿Otra vez fuiste a la casa de esa perra?".

"Mamá, ¿no estás cansada?", dijo él con desdén mientras se acercaba a ella. Anthony ignoró su mirada inquisitiva, y con un tono de hartazgo, le preguntó: "Por favor, duérmete temprano. Mañana saldremos".

Laura siguió insistiendo, esperando poder conseguir una respuesta. Pero después de notar la ligera molestia en el gentil rostro de Anthony, se contuvo.

Anthony se dirigió rápidamente hacia un lado de la habitación y se tumbó en el sofá, queriendo dormir un poco. Como se sentía intranquilo, durante toda la noche no concilió el sueño.

A la mañana siguiente, Anthony se duchó y se cambió de ropa. Decidió comprarle el desayuno a su madre. Mientras se dirigía hacia la puerta, vio a Junia parada a un lado de la puerta.

Free to Download MoboReader
(← Acceso rápido del teclado) Anterior Contenidos (Acceso rápido del teclado →)
 Novels To Read Online Free

Escanea el código para descargar la aplicación Manobook.

Subir

Compartir