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   Capítulo 784 El lugar familiar

La Novia Sustituta Por Mi Lu Palabras: 10916

Actualizado: 2019-11-27 00:15


"Parece que ahora estás listo para tu predestinación al infierno", se mofó Charles de Leila con una mirada dura. La estrangulaba con furia, estaba dispuesto a matarla de inmediato. Leila se sentía asfixiada y jadeaba fuerte tratando de respirar un poco de aire fresco. Se sentía como si estuviera dando su último suspiro en ese momento, y no tenía ni idea de cómo salir de allí. Claramente podía sentir que la muerte flotaba a su alrededor.

Tenía las manos bien atadas, las cuerdas eran tan fuertes que no podía romperlas con sus propias manos. No tuvo más remedio que mirar a Charles, quien la estrangulaba hasta la muerte, y aceptar su destino. No había forma de que ella pudiera escapar de su desgracia.

Leila respiraba cada vez más rápido y su rostro se ponía rojo con cada respiración. No era capaz de pronunciar ni una sola palabra. Le imploraba a Charles que se detuviera mostrando en sus ojos desesperación. Él la miraba fijamente, pero decidió ignorarla, porque de hecho, el dolor que le había causado era mucho mayor que el que ella estaba sintiendo en ese momento. Sentía una extraña sensación de deber cumplido y paz cuando la vio luchando por su vida.

Andy se apartó y se hizo la vista gorda. No sentía la más mínima simpatía por Leila, por lo que ignoró su sufrimiento al igual que Charles. Él estaba muy consciente de lo que ella había hecho. Sabía cuán angustiado se había sentido Charles durante todo ese tiempo por su culpa, y también sabía que él era culpable del dolor de Charles. Ni siquiera se atrevió a intervenir para pedirle que se detuviera.

"Charl... Charles, por favor... deja... déjame... ir", Leila pronunció esas palabras con toda su fuerza. Miraba al hombre que intentaba matarla, y empezó a recordar todos sus momentos con él, tanto buenos como malos. Era como una película que se proyectaba ante ella en un abrir y cerrar de ojos.

Tomar las manos del hombre que estaba intentando matarla fue en su momento el sueño de Leila. Ella soñaba con estar con él para siempre. Ella lo había amado, o con mayor precisión, aún lo amaba, tanto que decidió ir por los caminos del mal para ganar su amor. Pero lo único que recibió como respuesta por parte de él fue frialdad y odio.

Se había sacrificado hasta el punto de haber hecho cosas que parecían tan estúpidas, tan improbables y tan escandalosas, pero no fue recompensada con nada de lo que deseaba, ni siquiera un poquito.

La cara de Charles se volvió aún más sombría. Todo lo que necesitaba era usar un poco más de fuerza, y entonces Leila estaría muerta. Apenas pudo sobrevivir a la agonía al pensar en las desgracias de Sheryl y los niños. ¡Todo había sido por culpa de la mujer que tenía frente a él! Solo necesitaba un poco más de fuerza para vengarse y no podía resistir el impulso de matarla.

"¿De... verdad... me... odias... tanto?", Leila forzó algunas palabras apenas audibles. Mientras luchaba por hablar, consumía todo el oxígeno que quedaba en sus pulmones, por lo que se estaba asfixiando aún más. Su rostro se puso mucho más pálido, pero sorprendentemente comenzó a calmarse.

Si Charles pudiera matarla, ese sería un buen final para ella. No podía pensar en una mejor manera de morir que esa. Al menos moriría en los brazos del hombre que realmente amaba,

ontigo. Pensé que te gustaba jugar, ¿no? Entonces, juguemos por última y última vez".

"¡Charles, eres un canalla! ¡Seguramente se te hará justicia, y te arrepentirás de lo que hayas hecho hoy!", le gritó Leila histéricamente. No tenía idea de lo que la esperaba afuera, pero una cosa de la que estaba segura era que Charles no la dejaría ir tan fácilmente.

Mientras maldecía, ya no podía contener las lágrimas que corrían por su rostro.

Lamentó mucho lo que había hecho. Si hubiera sabido el resultado, nunca hubiera optado por aliarse con Ferry bajo ninguna circunstancia, por no hablar de prestar atención al consejo de Holley de arriesgarse a hacer todas esas cosas.

Incluso comenzó a arrepentirse de conocer a Charles en primer lugar.

Si no hubiera conocido a Charles, habría sido como una chica normal, habría tenido una relación normal, se habría casado con alguien a cierta edad y habría llevado una vida normal hasta el final.

Eso sonaba poco interesante, ¿no? Pero si se pensaba bien, una vida rutinaria como esa no estaba tan mal.

Charles se burló mientras se levantaba. Leila estaba gritando y rogando, pero él se hizo oídos sordos y salió del almacén sin mirarla siquiera una última vez.

Ese lugar era muy familiar. Era donde Sheryl había vivido una pesadilla. Muchas veces se despertaba horrorizada al revivir la escena que había sucedido en ese lugar. Estaba tan asustada, tan atemorizada y tan aterrorizada por lo que le hizo Leila ese día. Ahora era el turno de Leila, y era hora de que probara de su misma medicina y experimentara lo mismo que Sheryl. ¡Porque el karma le daría a Leila exactamente lo que se merecía!

Mientras Andy seguía a Charles, vio a un grupo de personas reuniéndose en la puerta. Estaban bajo la supervisión de Hugo, quien le había prestado muy amablemente sus hombres a Charles, ya que le pagó bien por ello.

"Señor Lu, todos estamos listos. Por favor, denos sus órdenes", informó el hombre de Hugo a Charles entusiasmado.

Charles le devolvió la sonrisa y dijo: "Gracias a todos por venir aquí. Después de esto, invitaré a todos a unas cervezas. ¡Pueden beber todo lo que quieran! Adelante y buena suerte".

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