ManoBook > Urban romance > La Novia Sustituta

   Capítulo 868 Los hombres de negro

La Novia Sustituta Por Mi Lu Palabras: 9025

Actualizado: 2019-12-14 00:58


Después de que Peggy se fue, Sue miró a Sheryl con ojos vidriosos, los cuales estaban llenos de frustración y disgusto por el tipo de familia que tenía. Posteriormente comenzó a respirar más rápido y se preocupaba de que Anthony se enterara de su embarazo, Sheryl se acercó a su amiga y trató de tranquilizarla con una palmadita en la espalda. Ella sonrió y dijo: "No te preocupes, tu madre no tendrá la energía ni el coraje para causarte problemas después de hoy".

'Los hombres que contrató Charles deben estar de camino a la casa de Peggy', pensó para sí misma. Tanto Sue como Sheryl intercambiaron miradas y decidieron no seguir hablando más de ese tema. Sue estaba segura de que su madre y su hermano serían atendidos por los médicos, después de eso Sheryl le pidió que se acostara. Ella se recostó y cerró los ojos, en sólo unos minutos cayó profundamente dormida. Había un brillo en la mirada de Peggy cuando salía del hospital, casi había comenzado a soñar despierta acerca de que Allen se convirtiera en propietario de una casa en la Ciudad Y.

En su camino de regreso a casa, ella compró algunos platillos especiales para Allen y Doris para celebrar su triunfo.

Allen se acercó a Peggy cuando llegó a casa y le preguntó: "Mamá, ¿Sue estuvo de acuerdo?".

"No te preocupes", Peggy respondió con regocijo. Y luego continuó confiadamente: "Ahora sabemos su secreto, así que tu hermana no tiene otra opción más que aceptar nuestras peticiones, además...".

Peggy hizo una pausa y sonrió mientras continuaba: "En cualquier caso, si ella se niega a aceptar podemos pedirle el dinero a Anthony, es un hombre muy rico y no será nada del otro mundo para él".

"De acuerdo", Allen dejó escapar un suspiro de alivio. No obstante, él se quedó parado en el mismo sitio, parecía que había algo más que lo estaba molestando.

"¿Por qué sigues aquí? Sólo ve y quédate con Doris, yo voy a preparar la cena", le dijo Peggy en voz alta a su hijo.

Pero Allen permaneció callado y estuvo paralizado en el mismo sitio, dudó por un largo rato, reacio a pronunciar alguna palabra. Peggy se sorprendió al ver que las noticias sobre el dinero no le importaban a Allen, al principio fue un poco desalentador para ella, ya que pensó que realmente los tres podían reírse mucho después de un logro tan grande.

Peggy decidió romper el hielo de una vez por todas, así que suspiró y dijo: "¿Qué quieres decir? Di lo que quieras comentar. ¿Qué es lo que te molesta?".

"Mamá, ahora que este asunto se ha resuelto, entonces... estaba pensando que también deberíamos decidir cuándo le darás a Doris el dinero como regalo de bodas para ella", Allen le habló a su madre con una voz tímida y titubeante.

"¿Qué?

ió que su corazón se llenaba de alegría.

Ella estaba dispuesta a hacer todo lo que estuviera en sus manos para ver siempre feliz a Allen.

Peggy se había olvidado por completo de que incluso tenía una hija que también estaba embarazada y estaba luchando sola por ella y su hijo. Peggy nunca había sido considerada con Sue, como si fuera normal ser indiferente y exigente con su propia hija.

El mundo de Peggy giraba en torno a Allen, su satisfacción de verlo feliz al lado de la chica con la que quería casarse era más que suficiente. Ella apreció todo lo bueno que tenía mientras los veía disfrutar de la comida que había preparado, cuando se levantó y estaba lista para servir un poco de jugo para Doris, sonó el timbre de la puerta.

"¿Quién estará tocando ahora?", Allen miró a su madre y preguntó con curiosidad.

"No lo sé", Peggy sacudió la cabeza y puso el jugo frente a Doris. "Sírvanse ustedes mismos, yo abriré la puerta", agregó ella.

Allen no pensó demasiado en eso y agregó un camarón al tazón de Doris. "Come más", añadió él con una sonrisa.

Peggy abrió la puerta y se sorprendió al ver a unos hombres fuertes con trajes negros parados al otro lado, luego pensó claramente y se aseguró de que ella y su hijo no tuvieran ningún conflicto con otra persona.

"¿Quiénes son ustedes? ¿Qué están haciendo aquí?", Peggy preguntó con el ceño fruncido.

"¿Eres Peggy Li?", ella asintió afirmativamente mientras miraba los rostros indiferentes y severos de los hombres. El hombre al frente del grupo era un empleado de Charles cuyo apodo era Scar, él miró a Peggy con desdén y dijo: "¡Hemos venido por ti!".

"¿Por mí?", Peggy estaba completamente sorprendida. Los hombres parecían violentos, ella tragó saliva y preguntó con voz casi ahogada: "Disculpen... ¿me conocen?".

Free to Download MoboReader
(← Acceso rápido del teclado) Anterior Contenidos (Acceso rápido del teclado →)
 Novels To Read Online Free

Escanea el código para descargar la aplicación Manobook.

Subir

Compartir