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   Capítulo 339 La costosa esencia celestial (Segunda parte)

Apoteosis By En Ci Jie Tuo Palabras: 7617

Updated: 2019-11-08 00:03


"¿Doscientos cincuenta mil?". Zen lentamente comenzó a emocionarse. La última vez que había estado en la Casa de Subastas de Bendición, había visto cómo la esencia celestial se vendió a un precio de ciento veinte mil. ¿El precio se había duplicado esta vez debido a la perspicacia comercial de Wurth?

Este último se rio y dijo: "¡Doscientos ochenta mil!".

"¿Tanto?". Ante esa cantidad, la cara de Zen mostró una alegre sorpresa. ¿Cómo podría el precio de la misma cantidad de esencia celestial haberse disparado hasta doscientos ochenta mil en esta ocasión? Ese era un gran margen en comparación con los ciento veinte mil de la última vez, y ni aunque se estuviera jugando la vida podría entender la razón.

"Fue mucho más de lo que esperaba. La subasta estuvo muy peleada esta vez", dijo Wurth sacudiendo la cabeza y mirando a Zen. Después continuó con una sonrisa, "¡Tuviste mucha suerte! ¡Decidí poner a la venta los productos justo en el momento en que dos grandes clanes están dedicados a refinar sus armas fabulosas!".

"¿Dos grandes clanes?". Zen todavía no salía de su asombro.

Los dos grandes clanes que Wurth acaba de mencionar eran los clanes Yu y Yun, y se suponía que estaban tratando de pulir sus armas fabulosas para convertir las de bajo grado a grado medio.

Desde el proceso de refinado hasta que se le daba su forma final, cada arma solo tenía una oportunidad de ser condensada, y dicha condensación determinaba directamente su grado.

Zen había podido condensar la Espada de Corriente Radiante anteriormente debido a que Chase no había conseguido hacerlo, lo que dejaba la puerta abierta para que alguien de una generación posterior lo hiciera, y ese alguien resultó ser Zen, pero cuando un arma ya estaba condensada y con una forma final ya determinada, era muy difícil actualizarla. Una forma de conseguirlo era derritiéndola, lo que básicamente era comenzar de nuevo. Otro era incrustar cristales en ella para aumentar su poder, pero esa mejora era bastante limitada.

La última opción era infundir esencia celestial en el arma por medios secretos, aumentando notablemente su poder, pero la esencia celestial era tan rara que era posible que no estuviera disponible por varios años consecutivos. Además, para convertir un arma fabulosa de bajo

icha, se registraron en ella los doscientos cincuenta y dos mil cristales cúbicos de saldo.

"¡Ya está! Ha sido una transacción exitosa. Pero Zen, la última vez dijiste que poseías más esencia celestial. ¿Realmente la tienes...?", le preguntó tentativamente Wurth a su amigo.

Él sabía que Zen rara vez mentía, y si había dicho que tenía algo, debía ser cierto, sin embargo, seguía siendo bastante difícil de creer que alguien pudiera proporcionar tanta esencia celestial en un momento dado, y a menos que Wurth lo viera con sus propios ojos, no podía estar seguro de ello.

Sería genial que Zen estuviera realmente en posesión de ella, ya que la esencia celestial era el objeto más escaso del Imperio de Cielo Ardiente y él podía venderla para Zen en tanto o más de lo que ya lo había hecho, pero... ¿Zen realmente tenía más?

Una sonrisa misteriosa se formó en las comisuras de la boca de este último, quien después de guardar la ficha del Banco de Giro de Bendición en un lugar seguro, se llevó a Wurth a un sitio apartado y sacó una pequeña botella.

"Aquí hay cien gotas más de esencia celestial. Si debe venderse todo a la vez o en dos partes, es tu decisión", le dijo Zen, riéndose ligeramente.

Los ojos de Wurth se abrieron como dos platillos redondos. "¡Tienes más! Y esas son cien gotas...".

Se había quedado completamente sin palabras. A decir verdad, comenzaba a sospechar que la cantidad de esencia celestial que Zen realmente poseía era mucho mayor que las cien gotas que tenía en la mano.

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