ManoBook > Romances > Deseos cumplidos

   Capítulo 16 Una advertencia de Lionel

Deseos cumplidos Por JACINTA CANINO Palabras: 5986

Actualizado: 2020-01-15 00:05


Las palabras de Lionel resonaron en la gran habitación y en los oídos de Cassandra, quien miró a su alrededor, irritada. '¿Acaso no le desagrado a Lionel? ¿Por qué viene a mi habitación a estas horas?', se preguntaba consternada.

'A menos que... ¡A menos que me haya visto en la habitación de Rufus hace un momento!'. La idea puso nerviosa a Cassandra.

"Cassandra, ¡no has respondido a mi pregunta! ¿Dónde estabas? Es tarde". La pregunta de Lionel interrumpió los pensamientos de Cassandra y la devolvió a la realidad.

Lionel agarró con más fuerza la barbilla de Cassandra, obligándola a mirarle a los ojos y responderle, haciendo que ella se moviera incómoda, tratando de no gemir por el dolor. Ella le devolvió la mirada a Lionel, levantando la barbilla en un desafío furioso, y luego respiró hondo.

"Estuve con una de mis amistades", le dijo despacio, tratando de calmarse.

Cassandra sabía que no podía decirle a Lionel la verdad en este momento. Después de todo, ella sabía que lo que había hecho estaba mal.

"¿Amistades? Es gracioso... Después de todos los años que has estado en Roma, me sorprende que todavía tengas amigos en la Ciudad G".

Lionel levantó las cejas y resopló sarcásticamente. Era claro que no creía nada de lo que Cassandra le estaba diciendo. Por otro lado, cuanto más tranquila se mostraba ante él, sin bajar la mirada ni una vez, más podía notar la ira del hombre ir en aumento.

Cassandra siempre había sido buena ocultando sus sentimientos, y las mujeres astutas eran las que más le enfadaban a Lionel.

"¿Puedes por favor soltarme? ¡Me haces daño!".

Sabiendo que Lionel sospechaba de ella, Cassandra trató de distraerlo con su debilidad para poder cambiar de tema. La verdad era que le estaba haciendo daño en la barbilla, y eso la enfureció. ¡Cómo se atrevía a tratarla a ella, o a cualquier mujer, de esa manera tan agresiva! Estaba decidida a demostrarle que no era una marioneta en sus manos.

Lionel la miró por unos segundos, como si estuviera pensando qué hacer, y después la soltó sin decir ni una palabra. Una vez libre, Cassandra dio un suspiro de alivio, se giró inmediatamente y se dirigió a la puerta de la habitación.

"Ya es tarde. ¿El señor Tang piensa quedarse en mi habitación?".

Cassandra preguntó fríamente mientras entraba a su cuarto. Una vez más se dio cuenta de que su indiferencia le hacía hervir la sangre.

En dos zancadas la alcanzó.

El sonido de sus fuertes pisadas asustó a Cassandra, y se volvió para mirarlo, con miedo de preguntarle qué quería.

Antes de que pudiera decir una palabra, Lionel la levantó bruscamente en el aire y la arrojó sobre la cama.

"¡Detente! ¡Qué haces!".

El miedo paralizó a Cassandra. Podía sentir su corazón desbocado a punto de salirse del pecho. Tan solo la idea de ser tocada por este hombre la llenaba de horror, y miró a su alrededor para ver cómo podía escapar.

Eran una pareja casada, pero solo de nombre, ya que nunca hubo contacto físico entre e

llos. Esta era la primera vez.

Una familiar sonrisa burlona apareció en el rostro de Lionel, mientras miraba con desdén a su esposa.

"¿No es esto por lo que te casaste conmigo? ¿Eh? ¿Por qué finges ser tan reservada ahora?".

Las palabras de Lionel eran como cuchillas atravesándole la piel, y ella, instintivamente, se mordió los labios. Luego reunió todas sus fuerzas para alejar a Lionel.

"Hmm... ¿Por fin vas a ser honesta conmigo, querida esposa? ¿Por qué Rufus te miró de esa manera cuando volvió a casa? ¿Podría tener algo que ver con el tiempo que pasaste en Roma? ¿A lo mejor, ustedes dos... se conocieron en Roma?".

Cassandra apretó los labios desafiantemente, haciendo que Lionel se enojara mucho más. Lionel había estado haciendo averiguaciones y se enteró de que su hermano había estado en Roma justo antes de volver a casa.

Era por eso que se preguntaba el porqué de la curiosa reacción que tuvieron tanto Rufus como Cassandra al 'conocerse por primera vez'.

"Ahora, dime la verdad, Cassandra. ¿Por qué ese hombre se preocuparía tanto por ti? Podría ser... porque te acostaste con él en Roma?".

La pregunta hizo que Cassandra saltara de la cama. Pálida y silenciosa, miró a su esposo por un segundo.

Entonces ella lo abofeteó.

"¡Bastardo!".

En el silencio que siguió, Cassandra lamentó no haber podido controlar su ira. Vio cómo una expresión de asombro se extendió por la cara de Lionel. Levantó su mano inconscientemente hacia donde ella acababa de golpearlo. Parecía sorprendido, incapaz de creer que lo hubiera abofeteado... una mujer

"¿Cómo te atreves?".

Lionel estaba furioso. Corrió hacia Cassandra y la agarró del cuello, inmovilizándola contra la pared.

Cassandra sabía que no debía luchar, así que trató de controlar su respiración y no toser o revelar que él la estaba lastimando. A pesar del dolor, ella logró mantener la mirada indiferente, y lo miró con frialdad.

"¡Ahórcame, atrévete!".

Cassandra logró decir con voz ahogada, agregando más leña al fuego. A medida que Lionel se enfurecía más, apretaba la garganta de Cassandra con más fuerza.

Acercó su rostro al de ella y le dijo: "¿Crees que no lo haría? Me das asco. Ni aunque te desnudaras y arrojaras a mis brazos me molestaría en mirarte. Pero si crees que eso significa que puedes seducir a los hombres que quieras, te mostraré lo equivocada que estás. Será mejor que tengas cuidado con lo que haces. No puedes esconderme nada. Si descubro que me estás engañando con otros hombres, entonces tú y toda tu familia están acabados. ¿Me has entendido?".

Después de gruñir sus últimas palabras, la soltó y se volvió para irse. Cassandra cayó al suelo, incapaz de levantar la cabeza para desafiarlo. Se tumbó con un lado de la cara sobre la alfombra, muda de humillación, tratando de no respirar.

Lionel la miró asqueado por última vez y cerró la puerta con un portazo. Finalmente fuera de su vista, Cassandra se dejó colapsar entre sollozos temblorosos.

(← Acceso rápido del teclado) Anterior Contenidos (Acceso rápido del teclado →)
 Novels To Read Online Free

Escanea el código para descargar la aplicación Manobook.

Subir

Compartir