ManoBook > Romances > Los Besos de Jacob

   Capítulo 6 Tú me sedujiste primero

Los Besos de Jacob Por Elephant Palabras: 8926

Actualizado: 2020-02-06 00:09


Emily ni siquiera tenía idea de que tenía guardado el número de Jacob en su teléfono, sin embargo, no vaciló en presionar para llamarlo. Ansiosa esperó en la línea, sintiendo que había pasado toda una eternidad antes de que alguien contestara la llamada:

"Hola", respondió Jacob con su encantadora voz, la cual tenía un profundo tono barítono.

Escucharlo fue como ver un rayo de luz en medio de esa oscuridad y las esperanzas de Emily despertaron de su letargo. Demasiado asustada para controlar sus emociones, de inmediato comenzó a sollozar: "¿Ja... Jacob? Todo está muy oscuro y tengo mucho miedo...".

Jacob se alegró cuando vio la llamada de Emily en la pantalla, pero en cuanto escuchó su estado de desesperación, la sonrisa se le volvió en una mueca de preocupación.

"¿Dónde estás?".

"No puedo salir, estoy en...", pero Emily no pudo siquiera terminar de hablar cuando se le agotó la batería a su teléfono, cortando la llamada.

Eso preocupó aún más a Jacob de lo que ya estaba y se empezó a sentir tan nervioso que se empezó a morder el labio. Entonces, decidió ponerse en marcha a toda prisa sin siquiera cambiarse la ropa. No tardó en llegar al garaje con las llaves de su auto en la mano y mientras lo encendía, trató de pensar en dónde podría encontrarse Emily. Finalmente, se puso en marcha hacia la Compañía Hogan.

Mientras tanto en la oficina, Emily miraba fijamente la pantalla de su teléfono. Cuando se apagó, se desvaneció por completo la luz en la penumbrosa habitación, por lo que su ansiedad y miedo a la oscuridad se intensificaron.

'Todo está muy oscuro...', pensó Emily, y luego se abrazó las piernas, enterró la cara entre las rodillas y comenzó a sollozar desesperanzada.

En medio de su desesperación, recordó la vez que le había contado a Jack sobre su secuestro cuando era niña; él nunca antes la había dejado sola en un lugar así... Y ahora ella estaba encerrada en la oscuridad, mientras él se revolcaba en la cama con otra mujer.

A medida que pasaban los segundos, su miedo iba aumentando cada vez más. Esa era la primera vez que se sentía tan ansiosa por salir de la oficina, pues ya no podía soportar estar otro segundo en la oscuridad.

Entonces se cuestionó su Jacob iría a ayudarla.

'Tal vez no venga', pensó Emily. Ya era bastante tarde y, además, no compartían ningún tipo de relación más allá de lo que había sucedido aquella noche entre ellos...

Y gracias a esa experiencia que había tenido, estaba segura de que las personas como Jack y Jacob, en virtud de su estatus, podían tener a la mujer que quisieran sin llegar a preocuparse por las consecuencias. Simplemente podían olvidarse de sus aventuras sin mayor dificultad, algo que era muy distinto en su caso.

Poco a poco, Emily se fue perdiendo en sus pensamientos, olvidando por completo la oscuridad y cayendo en un aletargamiento profundo. Sin saber por cuánto tiempo estuvo así, finalmente volvió en sí cuando escuchó a alguien llamarla por su nombre: "¿Emily?".

"Estoy aquí...", respondió ella sin fuerzas, pensando que estaba alucinando.

Poco después escuchó un fuerte golpe, y se dio cuenta de que provenía de alguien que había derribado la puerta desde afuera. En seguida levantó la cabeza con curiosidad y se frotó los ojos borrosos para recomponerse y ver mejor la figura del hombre que estaba junto a la puerta.

Todavía estaba demasiado oscuro para ver de quién se trataba, pero distinguía su porte serio y distante.

"¿Emily?". La voz tranquilizadora era muy parecida a la que había escuchado hacía un rato al teléfono.

Emily estaba aturdida y sus ojos se espabilaron de sorpresa cuando vio a Jacob frente a ella, pues lo menos que esperaba era que él realmente fuera a ayudarla.

Casi incapaz de controlar su sentimiento de gratitud, corrió hacia él con mucho entusiasmo pero en el camino se tropezó con algo y cayó de bruces sobre Jacob.

"Gracias, muchas gracias...", repitió Emily con voz temblorosa, abrazando a Jacob con fuerza antes de darse cuenta de lo íntimos y cercanos que se encontraban en ese momento.

Una vez que él confirmó que Emily estaba bien, sus preocupaciones comenzaron a desvanecerse; entonces extendió sus largos brazos alrededor de su cuerpo y le acarició la espalda con cariño, como una madre que consuela a su bebé mientras llora.

"Está todo bien, está todo bien...", la consoló con su voz de barítono que hizo que se calmara.

No fue hasta que llegaron a la plant

a baja que Emily se dio cuenta de que había estado apretando la mano de Jacob con demasiada fuerza, por lo que de inmediato suavizó su agarre. Estaba avergonzada de haberle causado molestias a Jacob con sus problemas, así que le dijo: "Lo siento, yo... estoy siendo demasiado melodramática".

'Tal vez piensa que soy frívola', pensó Emily.

"¿Le tienes miedo a la oscuridad?". Jacob la miró a los ojos de una manera que no podía explicarse ni entenderse.

"Sí, entro en pánico y es peor si estoy sola... Muchas gracias, señor Gu". Bajo la luz de la luna, Emily notó que Jacob no estaba vestido elegantemente como de costumbre, sino que tenía ropa casual y entonces cayó en cuenta de que seguramente había salido de su casa apurado... ¿y todo para ir a ayudarla?

La caballerosidad de Jacob la hizo sentir dichosa y la conmovió profundamente.

"Sube al auto", le pidió. La exagerada gratitud de Emily desanimó a Jacob pues sentía que se dirigía a él con el mismo respeto con el que le hablaría a un anciano. A pesar de que él era consciente de que era mayor que su sobrino, aún creía que ella debería considerarlo como a alguien dispuesto a ganarse su corazón y no como un viejo a quien solo le debería respeto.

Emily también percibió su repentino disgusto, pero no se atrevió a preguntarle el porqué pues temía que él se enojara más y en lugar de eso, solo se metió en su auto obedientemente. Cuando recordó aquella noche y lo que habían hecho en el auto, rápidamente se puso roja de la vergüenza.

Según lo que recordaba, este era el mismo auto en el que había seducido a Jacob estando borracha. ¡Qué bochorno! Se maldijo a sí misma al pensar en lo que había hecho y trató de entender por qué en esa noche había perdido la razón de esa manera.

Sentada en el auto, Emily empezó a sentirse incómoda. ¿Cómo podía estar tan tranquila luego de todo lo que habían hecho en ese mismo asiento? Se sintió tan avergonzada que pensó en bajarse pero justo en ese momento, Jacob entró.

"Señor Gu...", lo llamó, con miedo de hacer contacto visual con él.

Entonces Jacob la miró con una sonrisa apenas perceptible y, con un leve indicio de advertencia en su voz, le dijo: "Emily, creo que deberíamos aprovechar esta oportunidad para aclarar nuestra situación".

Él fue quien agendó su número en el teléfono de Emily para este motivo en específico. Sin embargo, ella no lo había contactado hasta ese momento. ¿Tal vez había estado tratando de evitarlo para no tener que hablar con él al respecto? Pero eso era algo que Jacob no podía permitir.

Emily se sonrojó inmediatamente después de que él terminara de hablar, y ocultó sus ojos arrepentidos para evitar encontrarse con los de Jacob. "Sobre lo que pasó aquella noche... yo... estaba muy borracha en aquel momento, y fue algo inesperado...", tartamudeó como pudo.

"¿Y?", preguntó Jacob, acercándose a ella con una mirada tranquila pero seria.

A pesar de que mantenía una apariencia serena, cada vez que Jacob pensaba en el hecho de que ella pudiese haberse topado con otro hombre esa noche, la sangre le hervía de la rabia.

Instintivamente, Emily se alejó para mantener la distancia, pero pronto se dio cuenta de que se había quedado sin espacio para moverse, pues ya su espalda casi chocaba con la puerta del auto. Al no tener escapatoria, reunió todo su coraje y habló decididamente: "Sé que soy la culpable de lo que sucedió esa noche, pero podrías...".

"No, no puedo, y no me molestaría que volvieras a repetir ese error".

Emily no fue lo suficientemente ágil como para entender sus palabras antes de que Jacob la abrazara con fuerza y la besara.

Él alivió su ansiedad con un beso largo y profundo. Y por su parte, Jacob disfrutó probar una vez más la dulzura que había en los labios de Emily. No pudo evitar sentirse abrumado por el deseo que sentía por ella, pero desafortunadamente para él, ella empezó a perder el aliento.

"¡Tonta, ni siquiera sabes respirar!".

Sin embargo, en vez de enojarse, Jacob se excitó con su torpeza y ternura. Por un breve instante le dedicó una sonrisa y se dispuso a seguir besándola pero Emily lo apartó antes de que pudiera hacerlo.

"Señor Gu... Por favor, no...". Emily casi rompía en llanto, y jadeando le dijo: "¡Esto no está bien, no deberíamos estar haciendo esto!".

Visiblemente disgustado, Jacob sujetó su delicada mandíbula para atraerla hacia él y le dijo: "¡Emily, no te olvides que fuiste tú quien me sedujo primero!".

(← Acceso rápido del teclado) Anterior Contenidos (Acceso rápido del teclado →)
 Novels To Read Online Free

Escanea el código para descargar la aplicación Manobook.

Subir

Compartir