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   Capítulo 913 Prepara el regreso a casa

Los Besos de Jacob Por Elephant Palabras: 10931

Actualizado: 2020-10-17 21:23


"¿Nora, qué haces todavía aquí?", Rita preguntó, con el rostro pálido e inexpresivo, pues aunque había estado consciente de que existía la posibilidad de que esa mujer siguiera en su casa, encontrársela de frente la hizo sentir una gran incomodidad. A pesar de que intentó convencerse a sí misma de que David solo había dejado que Nora permaneciera ahí debido al terrible sentimiento de culpa que le provocó, en ese momento su corazón se sentía como si hubiera sido atravesado por miles de alfileres.

"Sí, aún estoy aquí. ¿Acaso no te alegra verme?", Nora sonrió alegremente, como si fuera la dueña de la casa.

Todos los días, Nora la había estado esperando en el piso de abajo, pues ya que David le había prohibido acercarse al segundo piso de la casa, no le quedaba más remedio que esperar encontrarse con Rita en las áreas comunes.

"Con la paciencia se gana el cielo". Esa frase era muy sabia, y aprovechando la ausencia de David esa noche, ¡Nora finalmente había logrado encontrarse con Rita de frente! ¡Esa perra!

"¡Sí, me alegra verte!", dijo Rita amablemente, reprimiendo las desagradables emociones que lastimaban su corazón, mientras miraba a esa mujer, fingiendo una sonrisa.

Nora la había estado esperando, pero lo que ella no sabía era que Rita la había estado esperando también.

"¿De verdad te alegra?". Nora había mantenido su falsa pero arrogante actitud, sin embargo al escuchar las palabras de Rita, la falsedad desapareció de su persona por completo, dando paso a una penetrante mirada, proveniente de unos arrogantes pero intensos ojos marrones.

Mientras más indiferente parecía ser Rita, más nerviosa se ponía Nora. Tomando en cuenta que David no se encontraba por ningún lado, ella sabía que sí perdía los estribos, Rita podría echarla de su casa en cualquier momento.

Al principio, Nora había tenido la intención de poner a prueba la actitud de su enemiga, pero nunca imaginó que ella estaría tan tranquila.

"Sé que has estado tratando de acercarte a mí durante los últimos días. El motivo por el cual no me habías visto fue porque yo no tenía deseos de verte". Rita la miraba con un rostro totalmente inexpresivo al hablar.

Nora sintió que su corazón se aceleraba al no poder comprender la tranquilidad que la mujer aparentaba, después de todos sus esfuerzos por llamar su atención, pues para ese entonces, Rita ya debía haberse dado cuenta de su intención de provocarla.

Sin embargo, Nora no podía comprender cómo, después de lograr llamar su atención, era ella misma quien súbitamente experimentaba una sensación de pánico.

"¡Tú! ¡Maldita perra!". Nora levantó las manos, tratando de abofetear a Rita, pero ella sujetó con firmeza sus finas muñecas, mientras dirigía su iracunda mirada sobre su atacante, como si quisiera fulminarla.

"Dime, ¿cuánto más sabes sobre mi hermana?".

A Rita ya se le había agotado la paciencia, después de aguantar que Nora estuviera en su casa por tantos días, sin embargo, la desaparición de Michelle seguía causando una pena tan terrible en su corazón que necesitaba saber todo lo que había sucedido. Especialmente debido a que después de que Nora había inicialmente sacado el tema a la luz, David parecía decidido a evitar hablar sobre Michelle a toda costa, lo cual aumentó las s

ificarlo totalmente, fue capaz de reconocer la familiar fragancia que irradiaba su cuerpo, al ser tomada en sus brazos con gran tranquilidad.

David se había encontrado en las inmediaciones de la villa, y gracias a las cámaras de seguridad, fue testigo del comportamiento anormal de su esposa. Al comprender lo que estaba sucediendo, corrió con gran velocidad, y al entrar en la habitación, fue testigo del desmayo de la mujer.

"¡Rita! ¡Rita!", la angustiada voz de David resonaba por toda la villa.

Cuando Nora vio que el hombre tomaba a su esposa en sus brazos, justo a tiempo para evitar su caída, y la sacó cargando de ese lugar, sus enrojecidos ojos irradiaban celos y odio.

'¡Fui yo quien fue brutalmente atacada, yo soy la víctima! ¿Por qué a David solo le importa lo que le pasa a esa malvada mujer?', se preguntaba Nora angustiada al ver a la pareja.

"Señorita, permítame llevarla de regreso a su habitación". Ariel había aprovechado el caos del momento para acercarse a Nora, y hablarle en voz baja.

Ella abrió la boca para contestar, pero finalmente desistió, siguiendo a Ariel y a los demás sirvientes a su recamara.

Mientras tanto, en la casa de la familia Xu.

El hombre en silla de ruedas jugaba lánguidamente con un vaso que sostenía en la mano, mirando el líquido escarlata arremolinándose en su interior, mientras sus delgados labios esbozaban una extraña sonrisa.

"¿Cómo va todo con ellos?", preguntó con frialdad, mientras enfocaba su mirada penetrante en el hombre que se encontraba frente a él.

"Tal y como usted lo esperaba, Rita ha comenzado a alucinar. Por otro lado, Michelle está totalmente convencida de que su hermana la abandonó en su infancia, por lo que siente un profundo rencor hacia ella", el hombre respondió cuidadosamente, tratando de evitar causarle cualquier molestia a Darren, quien tenía fama de poseer un carácter impredecible, y de reaccionar con mucha violencia ante los sirvientes que lo hacían enojar.

"¡Excelente!".

Darren hizo a un lado su vaso, con elegancia, mientras sus labios esbozaban una sonrisa cruel. Con un extraño brillo en los ojos, dio la siguiente orden: "¡Prepara el regreso a casa!".

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