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   Capítulo 6 Un dolor en el corazón

Nos volveremos a encontrar Por Maria Tun Che Palabras: 7924

Actualizado: 2021-03-24 23:47


El auto condujo por mucho tiempo melisa no sabia a donde iban, mirando al hombre a su lado estaba concentrado mirando su computadora se apoyo sobre su hombro se quedó ahí por largo tiempo hasta que le preguntó, mark a donde vamos ya llevamos mucho tiempo y aún no hemos llegado, cerró la computadora la hizo a un lado volteó para mirarla y la abrazo con fuerza, puso sus labio sobre las de ella susurrandole al oído que ya extrañaba su cuerpo, comenzó a besarla, acariciarla melisa no mostraba resistencia alguno se entregó a él por completo, hicieron el amor en la parte trasera del auto, jony el chófer al darse cuenta de lo que estaba pasando inmediatamente subió el cristal para que no pudiera ver nada de lo que sucedía.

Los dos ardían en pasión llevaban varios días sin haberse visto o estado juntos, se escuchaban los gemidos de melisa el cual lo volviste loco le mordía el labio, ella arañaba su espalda el cual lo hacía querer más, después de un largo tiempo por fin llegaron a la hacienda, los dos bajaron del auto en la entrada los esperaba las empleados, la señora Marta los saludos le indico que todo ya estaba listo, los condujo hacia adentro subiendo las escaleras melisa estaba sorprendida de lo bonito que esta todo ahí, tomo su mano y dijo, mark cuanto tiempo estaremos aquí este lugar es tan hermoso, la tomo de la cintura para luego besarla, estaremos por un tiempo largo así que no te acostumbres, ello lo miro pensando en que diablos se había metido.

Los días pasaron melisa se aburría sin saber que hacer, debido a que mark se la pasaba trabajando todo el día en el despacho mientras ella se quedaba en la recámara, algunas veces salía a caminar, perdida en sus pensamientos de repente tuvo la idea de invitarlo a salir bajo corriendo las escaleras y se dirigió a su despacho sin tocar abrio la puerta sin imaginar lo que vería, la sonrisa se le desvaneció al mirar la escena frente a ella.

Al mirarla mark se enojó diciendo, por que no tocas antes de entrar, yo....lo siento no volverá a pasar se dio la vuelta salió y cerró la puerta, corrió para subir las escaleras sin darse cuenta que corrían sus lagrimas por sus mejias, al entrar el la recamara se tumbó en la cama, sentía un dolor en el corazón, como pudo ser tan tonta en pensar que realmente la amaría, recostada en la cama dando golpes fuertes sobre las almohadas no podia parar de llorar hasta quedarse dormida.

Después de mucho tiempo se despertó recordando lo que había pasado, al entrar al despacho encontró a una mujer sentada en la piernas de mark los dos besándose la mano del hombre metido bajo la falda de la mujer estaban en una situación comprometedora, recordando todo nuevamente melisa no pudo evitar llorar, al entrar la noche mark subió a la recamara para verla, le preguntó a marta donde estaba y le informo que todo el día estuvo encerrada en su cuarto, al entrar no la encontró de repente escuchó voces que provenían del baño al abrir la puerta se quedó quieto mirando fijamente, ella acababa de terminar de darse una ducha así que cuando el abrio la puerta vio el cuerpo totalmente desnudo de la mujer frente a el, al darse la vuelta y mirarlo ella se asustó tomando rápidamente la toalla para cubrirse

Mirándola fijamente y en tono coqueto él dice, que acaso no he visto todo por que te cubres, por que no tocas antes de entrar pero sus palabras fueron ignoradas, entra al baño y la tomo de la cintura, comenso a besarla pero la imagen en la mente de melisa de Mark y aquella mujer la hizo hacerlo a un lado y salió del baño para vestirse dejándolo parado ahí solo, mirando su cara de enojo ella le dijo que acaso no has tenido suficiente el día hoy, como piensas que puedes acostarte con dos mujeres el mismo día, en ese momento entendió la situación, ella estaba molesto por lo que pasó en la tarde cuando entro a su despacho.

Camino hacia ella y la sostuvo por la espalda que pasa estas celosa, yo...por supuesto que no es tu vida y tu sabes que hac

er si quieres dormir con las mujeres que quieres lo puedes hacer entre tu y yo no hay nada y nunca lo habrá lo nuestro es un convenio mutuo y espero que así se quede, al escuchar lo que ella decía se enojó tanto y la giró para que lo mirara, por que dices eso acaso no piensas que soy un buen hombre como para poder enamorarte de mi o acaso creer que no valgo la pena, a ver dime, en ese momento ella no sabia que decir, desde el momento que le pidió estar juntos, fue con la condición de que solo sería su acompañante y ahora y en este preciso momento escucha todo lo que había dicho.

Después de un largo silencio el beso sus lindos labios la llevo a la cama para hacerle el amor, en su mente ya no sabia si la quería solo para complacerlo en la cama o realmente se estaba enamorando de ella, los dos tumbados en la cama él tocaba su lindo cabello castaño mirando a la mujer junto a el no sabía realmente que sentía, su corazón aún frío recordando el día en que aquella mujer rompió su corazón, de repente escucho la voz de melisa, mark realmente que somos hemos estado mucho tiempo juntos se que desde el principio me diste tus reglas sobre esta relación pero ha pasado mucho tiempo y creo que me estoy enamorando de ti, al escuchar lo que dijo la abrazo con fuerza y la beso nuevamente.

Después de estar mucho tiempo en silencio por fin hablo, tu no puedes sentir eso por mi ya que nunca podría amarte en mi vida no existe el amor para una mujer y mucho menos una como tu, desde el principio te dije la situación de esta relación y no quiero que te desvies de nuestro acuerdo, dicho eso se levantó la beso en la frente y salió de la habitación dejándola sola.

Los días pasaron melisa no había visto a mark todo el día pensado en donde se había ido, la noche llegó y aún no regresaba, después de una larga espera sin darse cuenta se quedó dormida, melisa se despertó por unos ruidos que provenían de la recamara de alado pensando que ya había vuelto y por no querer despertarla se quedó en el cuarto de alado, salió de la habitación para dirigirse a la habitacion de alado, al abrir la puerta con una sonrisa en su rostro ehas vuelto pero no crei mi que veía, en efecto era mark en la habitación teniendo relaciones con la misma mujer con la que lo encontró hace unos días en el despacho.

Al mirar la cara de la mujer mark no pudo evitar sentirse mal, no esperaba que ella escuchara su llegada ni mucho menos que lo encontrara en esta situación, al reaccionar melisa solo pudo decir lo siento perdón por interrumpir continúen con lo que estaban haciendo dicho esto se dio la vuelta y cerró, parada al lado de la puerta su mente estaba en blanco inconsciente camino hasta la recamara aún no terminaba de asimilar lo que había pasado pero en esta ocasión no lloro, trato de entender su situación y no valía la pena llorar por algo que nunca a existido, tumbada en la cama sumergida en sus pensamientos no escucho que la puerta se abriera de repente sintió que alguien la llamó al darse la vuelta vio que mark estaba acostado a su lado, sin ninguna emoción lo miro, que haces aquí por que no estás con tu novia no estará enojada por haberla dejado.

La miraba y no sabía que decir trato de abrazarla pero lo rechazo, mirándola fijamente no es lo que crees ya le pedí que se fuera así que no tienes por que estar enojada, al mirarlo simplemente podía decir lo que piensa, mark se que no soy nada para ti que acepte tus condiciones para estar contigo cuando tu has querido he sido como un mueble que ha estado a tu disposición cuando has querido, se que realmente no sientes nada por mi, pero cuando más lo pienso más convencida estoy, ahora te digo que ya es hora de que cada quien siga con su vida y tome el camino correcto, mañana me iré ya no pienso volver a la empresa quiero terminar y dejar terminado todo lo que tenga que ver entre tu y yo y con respecto al apartamento te lo regreso, por favor dejame sola, dicho eso le dio la espalda y cerró los ojos.

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