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   Capítulo 8 Se atrevió a insultar a Carla

La chica de mi vida Por Orange Palabras: 10000

Actualizado: 2020-03-09 00:05


Después de una hora finalmente llegaron a la taquilla del parque de atracciones.

Al llevar una vida frugal, Carla, quien tenía mucho cuidado en cómo gastaba su dinero todo el tiempo, compró a regañadientes tres boletos, dos para adulto y uno para niño.

'Si no fuera por Sean, no habría llevado a este desvergonzado', pensó ella, quien, por tanto, lanzaba a Terence una mirada de desaprobación de vez en cuando, y cada vez que lo miraba, era un recordatorio constante de que ella había gastado otra vez innecesariamente en él su dinero ganado con tanto esfuerzo.

No obstante, Terence parecía no darse cuenta de dichas miradas, o, simplemente, como no le importaban, las había ignorado directamente, pues disfrutaba tanto con Sean las atracciones que incluso se subió él solo a varias diferentes.

Carla también se subió a algunas atracciones, pero descubrió que estaba agotada para seguirles el ritmo, por lo que encontró un lugar sombreado y se sentó allí a descansar. Entonces vio cómo Terence y Sean subían al barco pirata, el cual no estaba muy lejos de donde se sentaba ella.

Si solo hubieran ido ella y Sean al parque, el chico la habría arrastrado por todas las partes con él y la habría dejado sin aliento, pero como esta vez estaba Terence, ella no tenía que estar tan involucrada y podía sentarse y descansar un rato, dejando que él siguiera a Sean en sus correrías.

Entonces volteó a ver los dos grandes osos de peluche a su lado que Terence había ganado para su hermano y tocó una de sus orejas.

Posteriormente levantó la vista y vio lo divertidos que estaban los dos y suspiró profundamente.

Después de todo el boleto extra que compró había valido la pena.

"¿Carla?".

Mientras estaba absorta en sus propios pensamientos, ella oyó que alguien la llamaba, que la hizo volverse para ver quién era.

Pero al ver de quien se trataba, la chica se sonrojó e inmediatamente se puso de pie, antes de comenzar a arreglarse. El pelo, la ropa...Entonces ella miró hacia los pies y descubrió con vergüenza que tenía las zapatillas sucias después de que Sean las pisara accidentalmente.

"Qué casualidad, Evan", lo saludó Carla cuando él se acercó con una gran sonrisa en el rostro.

"Bueno, vine con una amiga. ¿Qué hay de ti?", le preguntó cortésmente Evan An, un hombre alto, guapo y de cabello negro. Siempre hablaba así, de modo suave y pausado, y con una sonrisa cautivadora que la hizo derretirse por dentro. "Vine con mi hermano", le respondió ella, quien logró finalmente señalar con el dedo en la dirección opuesta a donde estaban. "Está allí en el juego del barco pirata. Por cierto, Evan, gracias por haberme ayudado la última vez. Si no fuera por ti, Karen podría haberme despedido".

En este momento, el barco pirata que se encuentra a poca distancia se había detenido

y bajó Sean, quien inmediatamente vio a su hermana hablando con Evan An y los señaló a Terence, "¿Ves a ese hombre de allá?".

Siguiendo la dirección del dedo del chico, Terence vio a Evan An y a Carla, y para su sorpresa, se dio cuenta de lo amable y cortés que ella actuaba frente a ese hombre, mientras que a él en casa apenas lo toleraba y se portaba grosera y dominante.

"¿Lo ves, Terence? Se llama Evan An. Carla ha estado enamorada de él por más de tres años, pero nunca se ha atrevido a decirle lo que siente. Si te gusta mi hermana, él será tu mayor obstáculo".

El chico le siguió contando en secreto acerca de los sentimientos de su hermana por ese hombre. Aunque él conoció a Evan An mucho antes que a Terence, nunca le agradó, y Terence, en cambio, tan pronto como lo conoció se encariñó con él.

Sean frunció el ceño al darse cuenta de una cosa y volteó a mirar a su amigo. "Tenéis el mismo apellido de An. ¿Es posible que estés emparentado con él?".

Como él tenía el mismo apellido que su hermana, asumió que los dos hombres también podrían tener alguna relación.

Terence lo pensó por un momento y luego le respondió: "Podría ser una coincidencia. Hay muchas personas en el mundo que tienen el mismo apellido pero sin tener ninguna relación entre sí".

Mientras le contestaba al chico, Terence vio que Evan An y Carla estaban charlando felices disfrutando de la compañía del otro. Intentó ver mejor el rostro de Evan, pero todo lo que podía ver era su perfil, que no le sonaba nada.

Confundido, Terence sonrió y miró a Sean antes de preguntarle, "¿Qué te hace pensar que me gusta tu hermana?".

Sean era solo un niño de diez años que amaba a su hermana y deseaba lo mejor para ella, y al escuchar la pregunta, lo miró inocentemente, con un rostro sincero.

"Porque sentí que serías mi cuñado desde la primera vez que te vi", le respondió el chico.

Aunque a su hermana no parecía gustarle mucho Terence, en el momento en que ella lo llevó a casa, Sean de alguna manera sintió que su hermana y él harían buena pareja.

Era como si los dos se conocieran desde hace mucho tiempo.

Pero a Terence le parecía que lo que el chico le había d

icho era muy divertido y se echó a reír, antes de revolverle el cabello cariñosamente.

"Bueno, veo que eres muy elocuente".

Por otro lado, Carla y Evan An se habían sentado juntos en un banco del parque debajo de un gran árbol.

"Carla, no tienes por qué agradecerme. Sé lo difícil que es para ti y siempre haré todo lo posible por ayudarte", le comentó él con cortesía.

Él conocía mejor que nadie la difícil situación que estaba la joven, ya que no contaba la ayuda de nadie para cuidarse a sí misma y a su hermano pequeño.

"Evan, desde hace mucho tiempo he querido darte las gracias. Después de todo, me has ayudado muchas veces", le dijo Carla con una sonrisa en el rostro. Evan An era un hombre amable y compasivo, por lo que la ayudaba cada vez que descubría que ella se encontraba en alguna dificultad.

Sonriendo, el hombre le miró al rostro y le respondió, "Carla, eres una de las personas más amables que conozco. Solo hice algunas pequeñeces para ayudarte, así que realmente no necesitas agradecerme, no es nada".

Mirando hacia abajo, Carla se sonrojó con vergüenza al escuchar el cumplido que le había dedicado Evan. Luego, con una amplia sonrisa, ella levantó la vista y le dijo: "Evan, ¿estarás libre el próximo domingo por la noche? Será el cumpleaños de mi hermano. Te gustaría...".

"Evan, ahí estás. Te he estado buscando por todas partes".

Antes de que Carla pudiera terminar lo que quería decir, una coqueta voz femenina interrumpió la suya. Carla notó primero el perfume y luego vio a una mujer vestida de blanco caminando hacia ellos. La mujer tomó la mano de Evan y se acurrucó en su hombro.

Él le respondió pasando cariñosamente los brazos alrededor de su cintura y le susurró al oído: "Cuando fuiste a arreglarte, busqué un lugar para descansar mientras te esperaba y luego me encontré con Carla, así que hablamos un rato".

"Carla, déjame presentarlas".

Con los ojos abiertos de par en par, Carla se quedó aturdida por un momento, aunque se recuperó un poco cuando Evan comenzó a hablarle.

"Ella es Nina Rui, mi novia. Nina, ella es Carla Ji. Ya te he hablado de ella antes", la presentó Evan después de darle primero una explicación a su novia, quien la ignoró groseramente y tiró del brazo de él para que se levantara y le dijo: "Evan, vámonos. ¿No ves que hoy llevo un par de zapatos de tacón alto? ¡Tenemos que encontrar un lugar donde pueda sentarme y descansar ahora mismo!".

"Está bien, iremos enseguida, pero antes, creo que sería mejor que saludaras a Carla primero", le dijo él en voz baja mientras jalaba a su novia hacia él.

Nina Rui se disgustó por esa petición, así que lo fulminó con la mirada y luego hizo un puchero. Poniendo los ojos en blanco, ella anzó a Carla una mirada de reojo y pronunció con desdén: "Te llamas Carla y tus padres están muertos, ¿cierto? ¿Eres tú quien finge necesitar ayuda con tu hermano pequeño y juega con la compasión de Evan para que te ayude todo el tiempo?".

Después de que terminó de hablar, la atmósfera se volvió incómoda y vergonzosa.

Carla se quedó sin palabras y todo lo que podía hacer era sentarse y mirar sorprendida todo lo que acababa de suceder. Primero, estaba el hecho de que Evan An tenía novia, y luego, todas las cosas desagradables e hirientes que Nina Rui le acababa de decir le había insultado. Ella sentía que la ira comenzaba a hervir por dentro.

"Nina, ¿cómo puedes decir eso?", le dijo Evan con el ceño fruncido, sorprendido y avergonzado por los comentarios groseros de su novia, así que la reprendió en voz baja, "¡Pídele disculpas a Carla ahora mismo!".

Nina Rui volteó a ver a Carla, quien vestía de manera modesta. Entonces levantó la cabeza, se echó el pelo hacia atrás y resopló con desprecio. En lugar de decir nada a Carla, ella simplemente sacudió el hombro de Evan y le replicó: "¡Oh, vamos Evan! ¿Qué estás diciendo? ¡No es más que una pobretona! Tengo claro lo que quiere hacer ella. Actúa como si fuera tan patética e indefensa para que la compadezcas. ¡Quiere acercarse a ti porque sabe que eres rico! ¿Por qué tengo que disculparme con una mujer de este tipo?".

Sean apretó los dientes después de escuchar todo lo que esa horrible mujer había dicho sobre su hermana.

Estaba tan enojada que estuvo a punto de correr hacia allá y darle una paliza por los insultos, sin embargo, Terence, quien estaba a su lado y también la había escuchado, lo sujetó del brazo antes de que pudiera escapar.

pues tenía la intención de ver primero la reacción de Carla antes de ir a ayudarla, más concreto, quería ver cómo iba a reaccionar ella después de insultarse delante del hombre que le gustaba. En casa, a ella le fue tan fácil lanzarle palabras hirientes, y siempre actuaba grosera y arrogante hacia él, así que era la hora de ver cómo ella iba a manejar esa situación.

Quería saber si ella mostraría respeto por Evan An y soportaría los insultos, o si se pelearía con su novia y se arriesgaría a ofenderlo y a perder su simpatía.

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