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   Capítulo 16 Sr. An

La chica de mi vida Por Luciana Palabras: 7958

Actualizado: 2020-03-17 00:05


Luego de todo lo ocurrido, Carla ignoró a Terence durante todo el día.

No importaba lo que Terence intentara decirle, Carla no le prestaba atención, como si le hubieran tapado los oídos con algodón.

Ese mismo día, tan pronto como Sean regresó de la escuela, Terence le pidió inmediatamente un consejo.

"Sean, ¿qué pasa con tu hermana? ¡Hoy intenté platicar con ella en un par de veces, pero todo lo que hizo fue ignorarme!". Al estar tan confundido y molesto, todo lo que Terence pudo hacer era quejarse con Sean cuando este llegó a casa.

En ese momento, Sean dejó a un lado la mochila, dio un suspiro y le respondió, "Terence, de hecho, escuché lo que le dijiste ayer. ¿Realmente no sientes nada por mi hermana?".

Sean tan solo tenía diez años. No obstante, el de perder a sus padres tan joven lo hizo mucho más maduro que sus compañeros. Por lo tanto, podía comprender sin problemas lo que estaba pasando entre Carla y Terence.

"mmm...".

En ese momento, Terence no supo qué contestar, especialmente por la seriedad del tono del chico.

Entonces Sean continuó hablando, "Terence, Carla puede aparentar estar tranquila y que no le importa nada, pero la verdad es que es una chica bastante sensible y delicada. Ayer, cualquiera con dos dedos de frente pudo notar cuánto te gusta mi hermana, después de escuchar lo que le dijiste a Karen. Pero luego, tú...".

El día anterior, habían hecho mucho ruido en la sala de estar, que le distrajo al chico de los deberes y le hizo espiar detrás de la puerta.

Terence se rascó la cabeza, ruborizado, pero antes de que pudiera decir nada, escuchó algo de ruido en la puerta, así que el hombre rápidamente corrigió la postura.

Muy pronto, la puerta se abrió de golpe. Era Carla quien acaba de llegar a casa, después de hacer la compra.

"Sean, regresa a tu habitación y termina tu tarea, te llamaré cuando la cena esté lista".

Después de enviar a Sean a su habitación, Carla se puso rápidamente el delantal y se dirigió hacia la cocina.

Unos cuantos minutos más tarde, regresó inadvertidamente, notando que Terence se encontraba parado justo en la entrada de la cocina y parecía que le iba a decir algo.

"Carla...".

Sin embargo la chica no le hizo caso y se dispuso a lavar las verduras. Al verla así, Terence se limitó a un suspiro, antes de acercarse hacia ella y tomarla de la mano. "Carla, no me ignores, por favor. Hablemos de todo esto, ¿de acuerdo?".

En ese instante Carla retiró la mano de Terence y se dio la vuelta para continuar lavando las verduras.

"No tienes que decir nada, entiendo cómo te sientes. Cuando estés mejor, podrás ir a cualquier parte y hacer lo que quieras".

Al ver a Carla con esa actitud tan indiferente, Terence tan solo dejó escapar un suave lamento y volvió a pedirle disculpas, "Realmente siento haber sido tan impulsivo, y por haber dicho todo eso".

Sin decir nada, Carla continuó lavando las verduras, para luego encender la estufa y comenzar a cocinarlas.

Al ver aquello, a Terence no le quedó otra opción que darse la vuelta y salir de la cocina.

Después de la cena, Carla llevó a Sean a dar un paseo, pero lo dejó a Terence solo con su computador en la sala de estar, quien luego la apagó inmediatamente en cuanto ellos regresaron.

Sean volvió prudentemente a su habitación, dejándolos solos.

"¡Carla!".

Terence la detuvo, quien estaba a punto de regresar a su habitación. Entonces, el hombre se levantó del sofá, la tomó de la mano y caminó hacia el balcón.

"Por favor, deja de ignorarme. Pues en estos dos días, ¡me has hecho sentir peor que un delincuente!".

Terence la jaló hacia el balcón, cerró la puerta para expresarse.

Reconociendo la expresión culpable que él tenía en la cara, Carla finalmente le dijo, "Terence, ¿puedo hacerte algunas preguntas?".

"Por supuesto", le respondió el hombre sin dudar.

Entonces, mirándolo fijamente a los brillantes ojos, la chica comenzó el interrogatorio, "¿Por qué me bes

aste en la puerta del hospital aquel día?".

Terence pensó profundamente durante unos segundos y sonrió, apartando la vista de Carla. "Oh, ¿ese fue tu primer beso? ¿Por qué me preguntas esto ahora?".

"Tan solo responde".

"Porque...ese día, encontré a alguien siguiéndome fuera del hospital. Se trataba de una emergencia y no tuve tiempo de explicártelo. En ese momento era lo único que pude hacer para que me ayudaras".

Terence la miró de nuevo y respondió con sinceridad.

"Entonces, ¿qué hay con ese día, frente a Evan y Nina?", Carla respiró profundamente y volvió a preguntarle.

"Me has pedido mi colaboración. Ciertamente, tuve que interpretar bien el papel".

Terence le respondió de nuevo con honestidad, pero la cara de Carla se puso pálida al escuchar esa respuesta.

Aunque aún quedaban varias preguntas, la joven ya perdió el interés por continuar.

Ella hizo todo lo posible para fingir una sonrisa, ocultando su frustración.

'Quizás mis padres fallecieron demasiado pronto y crecí careciendo del afecto de los demás, por eso cuando un hombre aparece en mi vida y se porta lindo conmigo, puedo malinterpretarlo, y pensar que se interesa en mí.

¡Carla, qué tonta eres!

Lo has ayudado antes, esa es la única razón por la que se preocupa por ti. Ha dicho que sería responsable de ti porque quería devolverte el favor.

Es ridículo que pienses que le gustas.

¡Oh! ¡Qué vergüenza!'.

"Ya veo, no hace falta que lo pienses demasiado. Quizás me conmoví un poco por las palabras que dijiste. Pero ya no importa, todo ha quedado claro. Se está haciendo tarde, y voy a la cama. De todas formas, ¡debo ir a trabajar mañana!".

Carla pasó por delante de Terence mientras decía eso, abriendo la puerta del balcón y disponiéndose a marcharse.

"Carla...".

Terence trató de detenerla. Pero ella simplemente lo ignoró y salió del balcón.

Al verla alejarse de esta manera, el hombre se dio la vuelta, mirando el vasto y hermoso cielo nocturno a través de la ventana y lanzó un profundo suspiro.

Al día siguiente, Carla se fue a trabajar, luego de dejar a Sean en la escuela, así que nuevamente Terence se quedó solo en casa, y lo aprovechó para hacer una llamada.

"Soy yo". "¿Sr. An? ¡Dios mío! ¡Finalmente, decidió contactarnos! ¿Sabe que la familia An le ha estado buscando por todas partes? Han estado haciendo todo lo posible para localizarle. Sr. An, ¿dónde está? ¡Iré por usted de inmediato!".

"Race, cálmate y baja la voz. Solo llamé porque no quería que el abuelo se preocupara demasiado". Terence estaba de pie en el balcón, con la silueta tan fina y elegante.

"Dale al abuelo mi mensaje. Pero asegúrate de que nadie más sepa sobre esto. Y no necesitas enviar a nadie para que venga por mí. Te llamaré cuando haya terminado con todo esto".

Race se había ocupado de Terence desde que era un niño. Él era el único en quien Terence podía confiar además de su abuelo.

"Oh, Sr. An, ¿por qué hace esto? ¿Cómo va a adaptarse a vivir afuera? Yo he sido quien le cuidó desde que era un niño. Su abuelo está tan preocupado por usted, que casi ha sufrido un ataque al corazón. ¡Los médicos han tenido que estar en casa todos los días, y quedarse cerca para poder cuidarlo en todo momento!".

Race le informó preocupado. Cuando usted se desapareció, algunas personas de la familia An estaban realmente encantadas, mientras que otras, preocupadas.

Las personas preocupadas habían perdido el apetito y también el sueño. Mientras que el otro grupo, querían sonar las trompetas y tambores, así como prender fuegos artificiales para celebrar".

"Por favor, no te preocupes. Dile a mi abuelo que estoy bien. Creo que él entenderá y respetará mi decisión".

Al colgar el teléfono, Terence borró el número que había marcado.

Al exterior de la ventana, nubes oscuras se acumulaban, tornando el cielo de gris. Parecía que la lluvia podría caer en cualquier momento.

'¿Carla ha..., habrá llevado su impermeable?'.

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