ManoBook > Romances > La chica de mi vida

   Capítulo 28 No soy rival para esos dos

La chica de mi vida Por Luciana Palabras: 9457

Actualizado: 2020-03-26 06:43


"Oye, Sean, ya está oscureciendo. ¡Vamos a casa!", dijo Carla sonriéndole a su hermano pequeño cuando sus ojos se encontraron.

Terence paró de jugar al baloncesto cuando la vio, levantó una botella de agua del suelo y tomó un trago. Después recogió la camiseta del tablero de baloncesto y caminó hacia ella.

Cuando Carla notó que ambos la estaban mirando, sintió como si de pronto se hubiera convertido en el foco de atención de todos.

¡Todos los ojos estaban puestos en ella!

"¿Ya saliste del trabajo?", le dijo Terence cuando llegó hasta ella.

"Sí. ¡Dios mío! Ustedes dos, superestrellas, miren lo que han hecho. ¿Realmente están jugando al baloncesto? ¿O están dando un concierto? ¡Han causado un gran alboroto por aquí! Sean, ¿cuántas veces te lo he dicho? No llames tanta atención, que te podría causar problemas innecesarios. Por favor dime que lo entiendes", dijo la chica mientras ponía la mano sobre el hombro de Sean y lo giraba para que la viera de frente. Entonces decidieron regresar a casa. Había fanáticos por todo el lugar, y todos se hicieron a un lado de inmediato cuando los tres pasaron.

Terence los alcanzó con una sonrisa dibujada en el rostro, colocó su mano sobre el hombro de Carla y, sabiendo lo que estaba pasando, le dijo: "Y bien, ¿qué se siente ser en el centro de atención?

Al principio debió haber sido un poco vergonzoso, pero apuesto a que te has mareado un poco de felicidad".

Carla volteó a ver a las fanáticas. Algunas la miraban con envidia, mientras que otras murmuraban entre ellas. No se podía negar que, por primera vez en su vida, ella estaba atrayendo bastante atención.

"¡Vete al demonio! ¿Me tomas por tonta? Sabías que había mucha gente aquí, así que seguramente causaste todo este alboroto porque disfrutas exponiéndote en público. He visto tu truco. Lo hiciste a propósito. Apuesto a que realmente disfrutaste ser adorado y admirado por todas esas chicas, ¿no es cierto?".

Carla lo dijo tan directamente que lo hizo avergonzado.

Terence no quería admitir que ella tenía razón, así que levantó las cejas y le dio un puñetazo juguetón en el hombro. "Bueno, vi que te abriste paso entre la multitud solo para llegar hasta nosotros. Apuesto a que tuviste que esforzarte bastante. Parecía que también estabas ansiosa por verme, ¿eh? Eres una de mis admiradoras, ¿cierto?".

La cara de Carla se puso pálida. '¿Cómo lo adivinó? ¿Acaso no estaba ocupado jugando al baloncesto? ¡No puedo creer que se haya dado cuenta!', pensó ella.

"¡Venga! ¿Me estás comparando con ellas? No soy una de tus enloquecidas fanáticas. Soy una mujer racional y madura, y a diferencia de ellas, nunca estaré obsesionada contigo. Hay muchos hombres guapos en este mundo. ¿Quién te crees que eres?".

Las orejas de la chica le ardían de vergüenza. Terence volvió a sonreír y le susurró al oído: "Ya entiendo. Lo que quieres decir es que no eres una admiradora 'enloquecida', sino una "racional y madura". ¿Estoy en lo cierto? No seas tímida y solo admítelo".

Carla se avergonzó cuando él se le acercó, así que lo empujó por la cintura con su codo y huyó junto con Sean inmediatamente.

Terence se frotó la cintura porque el golpe fue un poco más fuerte de lo que ella creyó. Después suspiró y sonrió, y sus ojos siguieron a la chica que huía con su hermano.

'¿Así es como van a ser las cosas? Siempre me agredes físicamente cuando pierdes la guerra verbal.

¡Ese es exactamente tu estilo!', pensó Terence.

Finalmente los tres llegaron a casa.

Carla se alistaba para preparar la cena cuando, sorprendentemente, vio que la mesa ya estaba puesta y la comida ya estaba hecha, cuyo aroma llenaba la cocina haciéndola sentirse cada vez más ansiosa para sentarse a comer. Obviamente esa era una más de las sorpresas de Terence.

'Es muy extraño.

Él claramente prevenía de una familia super rica y no necesita cocinar para sí mismo, pero ¿por qué es un crack en cocina?

¡Eso es sumamente extraño!

¿Acaso todos sus antepasados fueron buenos cocineros? ¿Nació en una familia acomodada perteneciente a la industria culinaria?', pensó Carla perpleja.

"Oye, ¿en qué estás pensando? La sopa de pollo está lista. ¡Venga! Pásame un tazón", le dijo Terence, quien se presentó en la cocina después de darse una ducha. Después de levantar la tapa, el hombre probó la sopa y la sacó de la estufa cuando consideró que estaba lista.

"¿Sopa de pollo?", le preguntó Carla, quien sacó un tazón del gabinete mientras veía la sopa en la olla. La fragancia era muy tentadora.

"Bueno, la hice para ti, pruébala, que te va a gustar. Además, es bueno para tu salud", le dijo él mientras tomaba el cuenco de las manos de Carla. Lo primero que hizo el hombre fue sacar

el pollo y luego vertió la sopa en el tazón.

Carla no podía esperar para probar un poco de la deliciosa sopa de pollo, así que se frotó el vientre pensativa. '¿Este hombre de algún modo sabe que acabo de finalizar el período menstrual?

Normalmente, después de nuestro período, las mujeres estamos muy débiles y es bueno que tomemos un poco de sopa para fortalecer nuestro cuerpo.

Pero, ¿cómo lo supo él?', pensó ella.

Después de un rato el hombre les sirvió la cena. También había cocinado estofado de costillas de cerdo y otros dos platillos más. Todo estaba listo

Sean tenía mucha hambre después de jugarse al baloncesto, y al ver los deliciosos platillos se le hizo agua la boca.

"Terence, fue muy amable de tu parte preparar la cena para nosotros. ¡Eres un gran chef! ¡Gracias a ti, tenemos la oportunidad de probar tantos platillos deliciosos!", le dijo felizmente el chico a Terence.

"¿De verdad? Entonces vengan a vivir conmigo. Yo cocinaré para ustedes dos todos los días. Como bien dijiste, soy un buen chef y lo que hice hoy es solo una pequeña muestra. ¡Hay más sorpresas esperándolos!", dijo Terence mientras se sentaba. Él estaba tratando con su dulce charla de que Sean se pusiera de su lado.

Carla tomó un sorbo de la sabrosa sopa de pollo y lo miró. 'Bueno, parece que finalmente descubrí la razón por la que nos cocinó hoy. En realidad ese hombre está tratando de persuadirnos de ir a vivir con él', pensó ella.

"Sean, no comas demasiado o te engordarás y tus fanáticas estarán profundamente decepcionadas. Las chicas ya no te adorarán", bromeó la joven con su hermano, pero para su sorpresa él la ignoró por completo.

"Carla, necesito comer bastante para desarrollar mi cuerpo. Si no obtengo suficientes nutrientes no creceré tanto como quiero, y si no logro ser más alto, las chicas me ignorarán finalmente. Debo comer mucho para ser tan alto como Terence. De esa manera, podré atraer a muchas chicas igual que él. ¿Estás de acuerdo conmigo, Terence?".

Este último estaba muy divertido a causa de su ingenio, así que le frotó la cabeza cariñosamente.

"Eso es absolutamente cierto. Debes comer más y crecer más para lograr que las chicas te sigan por dondequiera que vayas".

Las bromas alegres de Terence y Sean provocaron que Carla se quedara callada, bajara la cuchara y los mirara con ira.

"Oye, Sean. Creo que será mejor que te calles y comas. Tu querida hermana está extremadamente irritada y está considerando seriamente regresar a su habitación, y si es así, mi sopa de pollo se desperdiciará". Terence trató de desviar la atención hacia otras cosas cuando vio a la chica bajar su cuchara debido a la cólera.

Ella en verdad quería dejar la mesa, sin embargo, no quería que Terence se diera cuenta de que le había leído el pensamiento, por lo que decidió seguir comiendo.

Entonces la chica imaginó que el hombre era la comida, así que la masticó y se la tragó.

Desde que él apareció, ella sentía que su querido hermano ahora era mucho más cercano a él. Los dos se habían convertido en amigos inseparables, y además ahora Sean la desafiaba solo para apoyarlo a él, y era por eso que ella sentía que el chico lo prefería sobre ella.

'Bueno, me doy por vencido. No soy rival para esos dos. Pero no importa cuánto lo intente Terence, no viviré con él, y mi hermano tampoco lo hará. Ese bastardo tramposo necesita dejar de soñar despierto', pensó la joven.

Después de la cena, Carla le dejó todas las tareas a Terence, pues esperaba que eso le causara muchas dificultades, sin embargo, Sean se ofreció a ayudarlo. Los dos trabajaron felices juntos y ninguno se quejó. Rápidamente ellos lavaron los tazones y los palillos, y luego limpiaron la mesa.

"Terence, ¿puedes acompañarme a dar un paseo? Apuesto a que mi hermana tuvo un largo día y será mejor que la dejemos descansar", le dijo Sean después de que terminaron de hacer la limpieza.

Debido a que el chico tenía dos días libres en la escuela, no había necesidad de que hiciera su tarea de inmediato y quería pasar un rato más con Terence, quien no lo rechazó y en cambio le sonrió y le dijo: "De acuerdo. Bueno, entonces, espérame abajo. Déjame hablar con tu hermana antes de irnos. Estaré allí en un instante".

Carla estaba ocupada preparando té de rosas, y esas palabras la tomaron por sorpresa, así que derramó té por toda la mesa, ya que no pudo evitar que le temblaran las manos.

Sean cerró la puerta y bajó feliz por las escaleras.

Sintiendo mariposas en la panza, Carla miró el té de rosas esparcido por toda la mesa, suspiró y comenzó a limpiarlo de inmediato.

De repente, ella sintió que Terence se le estaba acercando por detrás, por lo que se congeló de inmediato.

(← Acceso rápido del teclado) Anterior Contenidos (Acceso rápido del teclado →)
 Novels To Read Online Free

Escanea el código para descargar la aplicación Manobook.

Subir

Compartir