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   Capítulo 1 Un principio devastador

La muñeca del rey mafioso, el amor desmesurado del CEO del infierno Por Kristal Palabras: 5593

Actualizado: 2021-03-25 11:51


Liona Davison una chica aún adolescente con sus sueños e ilusiones intactas, era alguien que creía todavía en los cuentos de la existencia de príncipes azules, en que existían ponis y que en el mundo había caballos con alas volando en el vasto cielo.Nunca se imaginó que en algún momento de su vida, su existencia se volviera tan oscura.Cuando inocentemente visitó las oficinas de su padre, ella jamás imaginó caer en el radar de cierto sujeto depravado y malo, este era Emiliano Casillas un fuerte hombre del cartel de Texas que maniobraba el inframundo bajo de la sociedad tejana.

¡Rápido, volteate eres mi perra! No seas tan debilucha, no me aguantas la cogida que te doy! ¡No eres una verdadera mujer, no aguantas una follada! Gritaba el malvado hombre en la habitación de aquella Villa.Yo ya no pude soportar más las embestidas inhumanas que el malvado sin corazón me daba hasta que me desmayé sin más fuerzas.

Aún desmayada el seguía en su apogeo, usando me a sus anchas hasta lograr su cometido, parecía que disfrutaba de hacerme tanto daño como pudiera.Cuando desperté al día siguiente me encontraba sola, Emiliano Casillas ya no se encontraba en la habitación.Eso de alguna manera me dió algo de alivio.Cuando quice moverme, todo mi cuerpo me dolía, no podía ni enderezar mi cuerpo.Este hombre prácticamente me trataba como a un juguete sexual para su propio placer.Justo cuando me senté al borde de la cama con tanta dificultad entró María, la sirvienta que atendía la casa, ella me miró con ojos lastimeros y me dijo: ¿quiere que le traiga su desayuno señora? Yo me negué, pero ella me dijo, señora coma algo aunque sea, agarre fuerzas, no ves que el patrón va a volver, dijo que se iba de viaje por unos días, así que ya sabes, tienes que cuidarte mucho.Te duele algo, te traigo algún analgésico para el dolor, dijo María, ella estaba asignada para atenderme.Pensé que vida tan miserable es esta que me ha tocado, como voy a liberarme de este hombre y del otro, suspiré con tristeza, me recosté sobre la cama, Emiliano Casillas tenía un hijo llamado Humberto Casillas, era tan despiadado como el padre.En secuencia, desde que obligada me trajeron aquí, toda mi vida ha sido de tortura tras tortura, ya estoy resignada a que viviré de esta manera, tanto que tengo que acostumbrarme al dolor y la forma en que este hombre me está tratando.Llevé algo de comida a mi boca, esta comida parecía ser bastante sinsabor.Más tarde me di un duradero baño con agua tibia y me vesti con un vestido que me llegaba abajo de mis rodillas, y mangas largas, quería tapar toda mi piel, no quería que algún hombre me viera y pensara de forma lasciva sobre mi cuerpo.Después de todo yo empecé a odiar mi cuerpo, pues desde el inicio de la pubertad, mi cuerpo empezó a desarrollar muy prop

orcionalmente, lo cual empecé a llamar la atención de los niños, todos tenían algún interés en mí, mis compañeras de escuela superior decían que era por que mi cuerpo era bien hecho y mis pechos eran agraciados y mi rostro era muy hermoso, pues para el día de hoy creo que ha sido un mal para mi, porque sólo atraje a personas muy malvadas hacia mi y mi familia.Estaba pensando en mi situación tan pesada cuando el teléfono sonó, María la señora que se ocupaba en atenderme me dijo, contesta tú el teléfono, así lo hice y escuché la voz fuerte y mandón de Emiliano Casillas, me decía, ¿qué estás haciendo perra, cuidado y piensas en huir de allí, porque igual te encontraré y no te irá para nada bien?! ¡También está tu familia quienes van a pagar las consecuencias si te atreves a abandonar esa casa! ¡Entiendes!¡Dónde iré! No tengo a donde ir, aquí me encontrarás de todas formas!, le dije y el finalizó diciéndome, prepárate para una buena cogida que te voy a dar cuando regrese mañana. Y colgó el teléfono, yo suspiré con resignación, mientras más aceptaba mi nueva situación, menos sufriría.Me acosté a dormir por la noche aprovechando que esos demonios no se hayaban aquí.De pronto en medio de la noche oí disparos, cuando veo entrar corriendo hacia mi habitación a María que estaba bien asustada, me decía, ¡¡¡vamos de aquí, apúrate!!!¡Le digo, a donde vamos a ir si!Ella dice, a donde no nos dejemos ser atrapadas.Ante esto veo acercarse a unos cinco mandilones vestidos de negro y casi encapuchados, todos tenían armas y nos apuntaban. Grita uno de ellos, ¡ a donde van perras! ¡¿cuál de ustedes es la zorra de ese mequetrefe?!La señora María asustada dice, ella es la señora, yo sólo trabajo sirviendo aquí.Yo no sé nada, no me hagan daño! Dice apresurada y con pánico.En ese mismo instante me lleno de pánico todo mi ser.¡Así que esta es la zorra cazafortunas! Dice uno de los mandilones delincuentes.Yo pensé, ¿Cazafortunas yo? De donde sacan tanta estupidez en frase.Rápidamente me dice; tú vienes con nosotros! Y me cargan a sus hombros uno de ellos y el otro amordaza a María y la deja en la habitación. Yo no sabia para donde me llevaban ni que harían conmigo, por supuesto yo estaba cagada de miedo, imagínate, pasar de un calvario a otro quizás peor, así que me llené de pánico. ¡Que hice para merecer esto! Lloré internamente.Yo no sabía que hice para que estas personas me tomaran mi humanidad así y me trataran como si no contara mi opinión.Como pataleaba y me retorcía mucho, el me bajó de su hombro y sin cuidado me tiró al suelo, en la caída mi cabeza golpeó contra el filo angular del umbral de la puerta hiriendo la sien, sentí el dolor agudo y grité, ellos dijeron esta zorra da muchos problemas, dicho eso me echó un paño en mi rostro y me desmayé.

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