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   Capítulo 18 Tensión en el ambiente

Adicto Por Xiomara Palabras: 11127

Actualizado: 2020-01-06 11:24


Desde la secundaria, Amelia era consciente de que Courtney era muy hermosa y provenía de una familia adinerada. En la universidad, los pretendientes no faltaron para ella y finalmente terminó enganchándose con Kent. No obstante, a pesar de que estaba segura de que él era el indicado, su padre no lo aceptaba en el seno de su familia y desde entonces la pareja se había enfrentado a todo tipo de tribulaciones para salvaguardar su amor.

"Si tuvieras que elegir entre tu padre y tu novio, ¿a quién elegirías?". Amelia suspiró y continuó: "Si ambos se aman, no hay nada que nadie pueda hacer para interferir con su relación. Además, eso de estar pensando en los antecedentes familiares de tu futura pareja es demasiado retrógrado, ya nadie piensa así; si Kent consigue un buen trabajo, podrá estar a la altura de tu nivel socioeconómico y estoy segura de que tu padre lo aprobará entonces".

"¡Oh, Amelia, eso mismo es lo que yo pienso! Honestamente a veces creo que eres mi hermana perdida", asintió Courtney, con los ánimos renovados.

"No presiones tanto a Kent, trata de ponerte en su lugar; por otro lado, procura ir con calma con tu padre, después de todo, él ha hecho mucho por ti...". Amelia tenía la misma edad que Courtney, solo se llevaban un mes de diferencia, pero aunque Courtney era la mayor, a veces solía ser más rebelde y descarriada que su amiga.

No obstante, a pesar de lo impetuosa que podía llegar a ser, Amelia sabía que Courtney era muy amable con ella y la apreciaba.

"Bueno, hablando del rey de Roma...", murmuró, mientras señalaba a alguien detrás de Amelia antes de saludar con una gran sonrisa.

Amelia se dio la vuelta y vio a Kent vestido elegantemente caminando hacia ellas. Parecía que traía buenas noticias, pues no dejaba de sonreír.

"¡Vaya, Kent, apenas tenía un par de días sin verte pero luces como una persona completamente nueva!", exclamó Amelia, al verlo vestido de punta en blanco, con su traje nuevo y sus zapatos de cuero.

"Supongo que tienes razón, pero tú no te quedas atrás tampoco, dado que ahora tienes una nueva identidad", bromeó él, al tiempo que le guiñaba un ojo.

El rostro de Amelia se sonrojó repentinamente, pero solo se encogió de hombros como respuesta. Luego examinó a Kent de arriba a abajo y comentó: "¿Bueno y a qué viene ese traje? ¿Acaso vas a proponerle matrimonio a Courtney?", bromeó Amelia.

"Lo haré cuando sea el momento adecuado, pero mientras tanto lo más importante para mí es lograr apaciguar nuestros corazones atormentados", se rió Kent. Luego, se acercó a Courtney, con los ojos llenos de amor y sinceridad. "Cariño, sé que estar conmigo no es fácil para una mujer como tú. Hoy tuve una entrevista en el Grupo Zhan para el puesto de director del departamento de ventas. Pensé que sería una oportunidad demasiado remota, casi imposible, ¡pero lo logré, Courtney, conseguí el puesto!". Kent irradiaba alegría por los poros mientras sostenía las manos de su amada. "Nuestra vida será mejor de ahora en adelante".

'¿Escuché bien? ¿Acaso mencionó al Grupo Zhan, la

compañía de Lucian?', se preguntó Amelia.

En ese instante, Courtney expresó sus dudas: "¿Te refieres a la compañía de Lucian Zhan?".

"Así es", afirmó Kent.

Amelia estaba algo conmocionada y aunque estaba feliz por Kent, todavía sentía algo de temor.

"Ahora soy un empleado de su empresa, espero que podamos llevarnos bien", dijo, volviéndose hacia Amelia con elegancia.

Ella sonrió torpemente sin saber qué decir.

"Tengo entendido que los estándares del Grupo Zhan son realmente altos. Los que logran conseguir un puesto allí son personas muy capaces. ¡Estoy tan emocionada, cariño. Esta noche te llevaré a cenar a lo grande!". Courtney estaba visiblemente emocionada mientras sostenía las manos de Kent, era como si fuese ella la que de pronto hubiera conseguido un puesto en el Grupo Zhan.

Acto seguido, se besaron apasionadamente como si no hubiera nadie cerca.

Ante semejante escena, Amelia no pudo evitar sonrojarse y tosió un poco para ocultar su vergüenza. Al cabo de un momento, la acalorada pareja se separó.

"Amelia, Courtney me contó lo que te hizo el imbécil de Jasper; pero es un alivio ver que estás bien ahora, ambos estamos muy felices por ti", dijo Kent mientras tomaba asiento.

Era fácil decir eso si solo se tomaba en cuenta la superficie...

Aunque la verdad era que tampoco estuviera triste... Lucian y ella estaban en buenos términos, así que no había razones para estar amargándose.

Como ya había llegado la hora de cenar, Courtney sugirió que fueran a comer a un restaurante que acababa de abrir en el centro. Justo antes de que Amelia pudiera responder, su celular empezó a sonar.

'¿Qué querrá ahora?', se preguntó irritada cuando vio el nombre de Lucian en la pantalla.

"¿Quién es, Amelia?", preguntó Courtney, con curiosidad y corrió hacia ella. Cuando se dio cuenta del nombre que parpadeaba en la pantalla no pudo evitar burlarse de su amiga.

El rostro de Amelia se puso rojo como un tomate maduro, estuvo a punto de ignorar la llamada pero luego recordó las palabras que Lucian le había dicho antes de dejarla en la parada de taxis. Finalmente suspiró y atendió.

Lo menos que quería era aparecer mañana en los periódicos por no haber atendido una llamada.

Aunque todavía no conocía muy bien a Lucian, estaba segura de que él era un hombre de palabra.

"¿Pasándola bien, señora Amelia?", preguntó él con suavidad.

Una pizca de sarcasmo se notó en su voz baja, lo cual hizo que Amelia frunciera el ceño sin quere

r.

"De hecho sí, pero me temo que gracias a ti mi buen humor se ha arruinado por completo", se quejó.

"Vámonos a casa entonces si estás de mal humor". No era fácil determinar las emociones de Lucian porque su voz era impasible.

"Yo... bueno, en realidad estaba planeando ir cenar con unos amigos", dijo ella con nerviosismo.

"¡Perfecto! Bueno como son tus amigos también pueden ser míos, ¡iré en un momento!". "¡No, Lucian—!".

Pero antes de que pudiera decir algo, él colgó la llamada. Molesta, Amelia lanzó el teléfono en su cartera y frunció los labios.

"¿Qué pasó, Amelia?", le preguntó Courtney al ver la frustración en su rostro.

"¿Qué demonios es lo que quieren los hombres? ¡De verdad no puedo entender lo que les pasa por la cabeza!", exclamó con rabia mientras apretaba la mandíbula.

Antes de que Kent pudiera abrir la boca para defender a su género, una tierna voz masculina emergió desde la entrada del pequeño salón de té. "Amelia...".

Ella se puso de pie inmediatamente y miró a Lucian a los ojos. 'Bueno, eso fue rápido...', pensó.

"Oh, Dios mío... ¿Ese es Lucian? ¡Es tan apuesto, parece que salido de un cuadro!", exclamó Courtney en voz baja. "¡Pellízcame, Kent! ¿Será que estoy viendo bien?".

A Amelia no le sorprendió que su amiga se pusiera nerviosa al ver a Lucian, pues ella misma se había puesto así cuando contempló lo hermoso que era por primera vez. Era como si su rostro hubiese sido esculpido por los dioses, guapo pero con una pizca de arrogancia que le daba un porte digno sin precedentes.

Sin embargo, esa primera impresión se desvaneció cuando se enteró de las fotos que él le había tomado y ahora no podía verlo con los mismos ojos y pensaba que solo era un hombre vulgar con una cara bonita.

"Courtney, ¿no te parece inapropiado estar babeándote por otro hombre estando junto a mí?". Kent contempló a Lucian con un poco de celos y los nervios no tardaron en aflorar en su interior, pues técnicamente él era su jefe.

"No seas tan cabeza cuadrada, él ya es el esposo de Amelia de todas formas. ¡Solo estoy diciendo que es muy guapo! Obviamente no lo veo con otros ojos porque te tengo a ti, bobo", dijo Courtney, sonriéndole amorosamente. "Gracias, supongo", murmuró Kent con una sonrisa ladeada.

"Hola". Casualmente, Lucian extendió su mano y saludó a Kent, quien estaba parado detrás de Amelia.

"Mucho gusto, señor Lucian". Halagado, Kent correspondió cordialmente.

"¡Oh, Dios mío! ¡Eres tan educado y amable!", exclamó Courtney, sin vacilar ni un segundo antes de acercarse y extenderle la mano. "Mucho gusto, señor Lucian. Mi nombre es Courtney, la mejor amiga de Amelia, así que eres casi mi cuñado. ¡Bueno, eso no quiere decir que no te vaya a tratar con respeto por eso!".

Hacía un momento, Courtney estaba furiosa con Lucian por el artículo en el periódico pero ahora era toda risas con él; Amelia no pudo evitar sentirse irritada por ese cambio tan repentino.

'¡Y hasta lo llama cuñado! ¡¿Qué le pasa?!', pensó.

Entonces recordó que en el pasado ella solía decirle cuñado a Jasper.

Con eso en mente, no pudo controlarse y le puso los ojos en blanco a Courtney.

"Hola", dijo Lucian simplemente antes de volverse para ver a Amelia. "¿No estás feliz de verme?", preguntó con una sonrisa.

Amelia sabía que sus palabras sugerentes querían decir más que solo eso.

Courtney y Kent se rieron entre sí y luego la miraron con ojos curiosos.

Con todas las miradas sobre ella, Amelia se sonrojó como un tomate. "¿Por qué no habría de estarlo?", dijo con una risa forzada.

"Señor Lucian, mi nombre es Kent Jiang; ayer obtuve el puesto de director de ventas de su empresa, estoy muy animado y espero poder aprender mucho de ti en el futuro", dijo Kent con una sonrisa elegante.

"¿Kent?". Lucian entrecerró los ojos y pensó por un momento, luego sonrió y dijo: "Muy bien, entonces bienvenido al Grupo Zhan".

"¡Gracias por tomarlo en cuenta, cuñado!", dijo Courtney con una sonrisa fresca.

Con el ceño más fruncido, Amelia pensó: 'Nunca me imaginé que Courtney pudiera decir algo así por el bien de la carrera de su novio'.

"El Grupo Zhan sabe valorar a las personas con tesón y talento", dijo Lucian con seriedad y frialdad.

De pronto el ambiente animado se volvió un poco tenso y severo, y la sonrisa en el rostro de Courtney también se desvaneció gradualmente, como si le sorprendiera la determinación de Lucian.

"Estábamos a punto de ir a cenar", le dijo Amelia a Lucian con una ligera sonrisa.

"Por supuesto," respondió él, encogiéndose de hombros y rodeándola con su brazo. "¿Les gustaría acompañarnos?", les preguntó a Kent y Courtney.

"Ehm... No hay necesidad. ¡Justo acabo de recordar que Kent y yo tenemos algo pendiente por hacer! Vayan ustedes sin nosotros", explicó Courtney con una pequeña risa, cuando notó la expresión amarga de Amelia.

"Es una pena. Quizás la próxima vez, ¿les parece? Nos vemos hasta entonces", respondió Lucian, quien luego se volvió hacia Amelia y dijo: " Vamos".

Su repentina aparición destrozó el ambiente ameno que había reinado hasta entonces.

'Creo que empezó a actuar extraño desde que se Kent se presentó... es raro' pensó Amelia.

"¡Hasta pronto chicos, nos vemos otro día!", dijo antes de salir.

"¡Muy bien! ¡Adiós, Amelia!". Una sonrisa deslumbrante apareció en el rostro de Courtney cuando se despidió de ella como si nada hubiera pasado.

Tal vez al final si creía que Lucian era un tipo bueno para su amiga y no la clase de hombre que pensaba hacía un par de horas.

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