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   Capítulo 87 Firma de los papeles de divorcio

Adicto Por Changdu Palabras: 13224

Actualizado: 2020-01-17 00:56


Amelia no fue capaz de reunir el valor para decir algo. El dolor se acumulaba en su corazón mientras miraba su café.

"Firmaré los papeles de divorcio", sentenció luego de un rato. La gravedad de la situación la hizo tomar una decisión.

Los labios de Shelly enseguida se alzaron en una gran sonrisa, parecía que acababa de declararse campeona de la contienda por Lucian. "Sabes que nunca pensé demasiado en ti, pero me sorprende que hayas tomado esta decisión".

A pesar de la terrible incomodidad, Amelia intentó mantenerse inexpresiva. Tan solo deseaba que Shelly cerrara la boca, pues cada palabra que salía de ella era como un puñado de sal sobre sus heridas abiertas.

Su relación con Lucian apenas estaba empezando y, justo cuando comenzaban a entenderse el uno al otro, parecía que había llegado la hora de su condena. Lo que más le sorprendía a Amelia era que tuviera que ser ella quien le pusiera fin.

"Aun así, no creo que los papeles de divorcio sean suficientes para Lucian; lo conoces mejor que yo, si quieres terminar tu relación con él, tienes que hacer algo que lo haga odiarte", le recordó Shelly. Dicho eso, agarró su cartera y la dejó sola con la mente atormentada.

Amelia se quedó por horas sentada en la cafetería, no podía reunir el valor para ponerse de pie y regresar a casa. Simplemente se quedó sentada en su asiento, iluminada por la cálida luz de las lámparas, aunque su corazón estaba helado.

Nada podía aliviar su dolor, ni siquiera el suave compás del jazz que sonaba de fondo. Estaba demasiado aletargada y solo el aroma del café que impregnaba cada rincón del local la mantenía con un pie sobre la tierra. Solo deseaba que Lucian entrara en cualquier momento y se sentara frente a su asiento brindándole una sonrisa reconfortante.

Amelia regresó a SJ Garden a eso de la media noche. Al parecer, Lily la había estado esperando, pero se quedó dormida en el sofá. Con un suave toquecito en el hombro, Amelia la despertó para no pasara la noche allí. Somnolienta, Lily abrió los ojos y le preguntó: "Sra. Amelia, ¿es verdad lo que dijeron en las noticias? ¿Realmente el Grupo Zhan se declarará en banca rota?".

Desde que salió de la cafetería, Amelia había hecho todo lo posible por no pensar en la compañía ni en Lucian, pero la pregunta de la criada la hizo aterrizar de nuevo en sus problemas. "No todo lo que dicen en las noticias es cierto, Lily; en la oficina nadie comenta que eso vaya a pasar", dijo rotundamente.

"¡Ah, claro; esos periodistas! Imagino que no hay nada nuevo de lo que informar y por eso vienen con esos reportajes sensacionalistas. El señor Lucian es un excelente gerente, nunca permitiría que algo así sucediera", asintió Lily. Una vez que comprobó que Amelia había comido algo, finalmente se despidió y se fue a su habitación.

Amelia llegó a la conclusión de que no había nada más que pudiera hacer, así que decidió dormir también. Mientras subía los escalones sintió una terrible presión en el pecho, casi no podía respirar.

Cuando llegó a la habitación sostuvo en sus manos los papeles de divorcio que había impreso en el estudio de Lucian. Leyó detenidamente cada palabra hasta que, luego de tanto sopesar, estampó su temblorosa firma en el papel.

Cuando se recostó sobre la cama recordó el momento en que ella y Lucian entraron al Oficina de Registro Civil para casarse. En aquel entonces, también había tenido sentimientos encontrados al respecto. Ella sabía que su vida matrimonial no sería fácil y que nada sería como en los matrimonios normales, pero nunca le pasó por la mente que se vería inmersa en esa situación.

Sus ojos empezaron a brillar por las lágrimas acumuladas.

Al firmar ese documento estaba dejando en claro que tendría que vivir el resto de su vida sin Lucian. Ya no podía contenerse y finalmente se echó a llorar.

Si bien no tenía idea de cómo reaccionaría Lucian al ver los papeles de divorcio, esperaba que pudiera tomárselo con más calma

s. Si Edmund no se hubiera encargado de causar pánico entre los inversionistas, éstos no habrían dejado de financiar al Grupo Zhan de noche a la mañana y ellos no habrían caído en esa situación.

Lucian tuvo que irse de viaje de emergencia para tratar de convencer a los inversionistas, pero aun así no logró hacer que muchos de ellos cambiaran de opinión y varios terminaron quitándole definitivamente el apoyo financiero al Grupo Zhan.

Además de eso, cuando llega a SJ Garden tras su viaje de negocios, se encuentra con que Amelia había desaparecido y le había dejado los papeles de divorcio firmados sobre el escritorio de su estudio.

"Señor Lucian, usted sabe perfectamente lo mucho que lo respeto y admiro. No solo lo considero mi jefe sino también mi amigo; así que permaneceré a su lado por muy difíciles que sean estos tiempos para usted y para la compañía", dijo el asistente para tratar de tranquilizarlo. Él no tenía idea de las condiciones que había establecido el Grupo An a su ayuda, pues pensaba que solo estaban ofreciendo su apoyo desinteresado en honor a los largos años de cooperación comercial con el Grupo Zhan. La rabia de su jefe lo desconcertaba y no entendía por qué no aceptaba.

"Gracias, Erick. Descuida, sé lo que hago", respondió Lucian, más tranquilo.

"Por favor, deje en nuestras manos la búsqueda de la señora Amelia y vaya a descansar a su casa. Podrá ser el capitán de este barco, señor, pero sigue siendo un hombre que padece y se agota también", le recordó Erick cuando salió de la oficina.

La oficina se sumió en un silencio profundo cuando se fue. Lucian simplemente se quedó viendo la nada, tratando de soportar el incesante dolor en su pecho. Buscó en su traje un paquete de cigarrillos y encendió uno mientras se reclinaba contra su asiento. Sus pensamientos le pertenecían solo a Amelia en ese momento.

Amelia había salido de compras esa tarde y, cuando regresó, llamó la atención de su casera, quien la invitó a comer con ella. Avergonzada, estuvo a punto de rechazar su oferta, pero la anciana la interrumpió: "¿Eres la mujer que aparece en el periódico?".

Amelia se quedó congelada en su sitio y, cuando se recuperó, se acercó a la casera y para ver el periódico. Entre los titulares principales, destacaba el siguiente: "Desaparece la esposa del CEO del Grupo Zhan".

Y debajo precisaba que se estaría recompensando con una buena suma de dinero cualquier información sobre su paradero.

Amelia nunca se imaginó que su partida fuera a causar semejante alboroto. Ciertamente no esperaba que Lucian se dedicara a buscarla con todos los problemas que tenía en la compañía.

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