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   Capítulo 21 Familia

Finalmente Te Encontré Por Tatiana Palabras: 10847

Actualizado: 2020-05-08 00:11


Ashley al salir de su departamento, inmediatamente llamó a un taxi, abordó uno que se acercó y le dio algunas instrucciones al taxista. Salieron del centro de la ciudad a través del pesado tráfico y avanzaron por una carretera bordeada con árboles, con Ashley dirigiendo al taxista hasta que finalmente llegaron al Jardín del Esplendor. Cuando el hombre vio el lugar al que se dirigían, alzó una ceja y miró a la chica con curiosidad.

Los residentes de esta área generalmente eran magnates de negocios y pertenecían a la élite de la sociedad, así que obviamente eran lo suficientemente ricos como para tener su propio automóvil y hasta un chófer privado. Con esta idea en mente, el taxista sentía curiosidad y trataba de descifrar si Ashley pertenecía a esta clase de personas, pero ella simplemente hizo caso omiso a la mirada inquisitiva del hombre que iba manejando. Cuando llegaron a la entrada principal de la residencia de la familia Mu, Ashley se bajó del auto y le pidió al taxista que se estacionara y la esperara a un lado de la acera. Para ayudarse a sí misma a mantener la compostura, respiró profundamente y caminó hacia la residencia.

Sabía que fue sensato de su parte el haberle pedido al taxista que la esperara, ya que de no haberlo hecho, no habría podido regresar más tarde. Además, su familia adoptiva no le iba a permitir quedarse a dormir, y le llevaría toda la noche caminar de regreso a casa.

"Ding dong", de pie frente a la puerta, Ashley tocó el timbre y se quedó esperando.

Aunque era la hija adoptiva de la familia Mu, nunca le dieron las llaves de la casa;

solo podía ingresar cuando ellos querían encomendarle alguna tarea o cuando la regañaban por alguna de las acciones malintencionadas de Lena. Esa familia en realidad no se preocupaba por Ashley, y ni siquiera se inmutarían si llegara a enfermarse o incluso si muriera.

Ashley ya había aceptado este hecho sobre la familia Mu; era consciente de que ninguno de ellos la amaba. La idea de que en algún momento cortaría toda relación con esa familia le levantó el ánimo.

Después de que transcurrieran unos cuantos segundos, una criada abrió la puerta, así que Ashley entró y caminó hacia la sala de estar, pero para su sorpresa, una taza casi la golpeó en la cara.

Un fuerte sonido resonó en la habitación cuando aquel objeto cayó al suelo y se rompió en pedazos.

Ashley quedó conmocionada ante lo sucedido, y sus ojos llenos de furia estaban buscando a la persona que había arrojado la taza; había pasado volando a unos cuantos centímetros de su rostro y estaba agradecida de haber esquivado el ataque.

Ashley alzó la cabeza y vio a Lena, sintiéndose confundida y con cierta repulsión hacia la forma tan lastimera con la que su hermana adoptiva la veía.

'¿Por qué me está mirando así?

¿Acaso lamenta que la taza no haya impactado contra mi cara?

¿O siente pena de que no pudo dejarme desfigurada?

¡Qué lástima!', se burló Ashley por dentro.

"¿Cómo te atreves a esquivar mi golpe? ¡Debería darte vergüenza! ¿Tienes idea de lo grave que fue lo que hiciste en el Grupo Luo?", Peggy comenzó a arremeter contra Ashley con insultos e injurias; la ira y aversión hacia su hija adoptiva se hicieron sentir en sus palabras.

Ni siquiera sentía remordimiento por haberle arrojado una taza, ya que en primer lugar, Peggy nunca la había considerado como una hija.

Mientras tanto, Spencer estaba sentado en el sofá, con una expresión vacía en el rostro, por lo que era difícil saber si estaba feliz o enojado; simplemente estaba allí sin decir nada, y nadie más en la habitación podía saber con exactitud en qué estaba pensando. Al ser el presidente de una gran compañía, había desarrollado un aura majestuosa, luciendo como un noble caballero mientras estaba allí sentado, sin alterarse ante la escena que se estaba desarrollando.

Sin embargo, a Ashley no le asustaba el aspecto de Spencer, así que solo lo miró fijamente y de forma educada mientras esperaba escuchar su opinión sobre este asunto.

Spencer nunca le prestaba atención a los malos tratos que Ashley recibía por parte de Peggy y Lena; no le importaban todas las palizas, contusiones y cicatrices que ellas habían dejado en su hija adoptiva. Había ignorado su comportamiento porque no era algo relevante para él;

lo único que le importaba era que nada o nadie arruinara su compañía.

Por lo tanto, ¿le había hecho algún daño a su compañía al sabotear la reputación de Lena?

Ashley parpadeó al imaginar lo que podría pasarle, sorprendiéndose cuando Spencer finalmente habló con una voz profunda y tranquila: "¿Es verdad lo que dicen? ¿Tú lo hiciste?".

"¡No!", Ashley negó las acusaciones en su contra con una voz firme y sus ojos fijos en el hombre que tenía enfrente, aparentando mucha confianza en sí misma y haciendo todo lo posible por parecer inocente.

No importaba si ella de verdad era la responsable, en este momento no podía admitir la verdad frente a su familia.

Además, incluso si dudaran de ella y la investigaran, no podrían descubrir la verdad.

"¡Nadie más se habría atrevido a hacerlo! Eres la única en la compañía que no se lleva bien con Lena y siempre has tratado de quitarle las cosas que le gustan. Cuando sabes que hay un puesto en la compañía que ella quiere, te dedicas a competir e intentar arrebatárselo. Desde que eras una niña, siempre le has llevado la contraria", gritó Peggy culpando a

Ashley;

estaba convencida de que ella era la culpable.

"¡No fui yo! Mi querida madre, explícame por favor, ¿de qué manera yo podría haberle hecho eso a Lena si no conozco la cuenta de la persona que hizo esa publicación y tampoco me sé la contraseña del foro?", preguntó Ashley con una sonrisa inocente en su rostro.

En realidad sí lo había hecho. Sin embargo, la familia no debía descubrir que ella era la culpable. Además, no podían hacerle nada si no tenían ninguna prueba.

"No sé cómo robaste la cuenta y la contraseña. ¡Seguramente sobornaste o amenazaste a alguien para que lo hiciera en tu lugar y así pudieras difamar a Lena! ¿Cómo te atreviste a hacerle esto? ¡A pesar de ser joven, ya eres una mujer muy malvada!", arremetió Peggy contra Ashley, sintiéndose completamente decepcionada al ver que esta chica no admitía su culpabilidad.

Cuando vio la sonrisa inocente de Ashley, Peggy se enfureció mucho más, puso los ojos en blanco y le dio la espalda a su hija adoptiva.

"¿Cómo podría ser capaz de hacer algo así? Ni siquiera sé quién es esa persona. Además, ustedes saben que no tengo el dinero suficiente para poder sobornar a alguien. Esa persona no estaría interesada en el poco dinero que poseo", dijo Ashley cortésmente; ella seguiría negándolo todo. Tras decir eso, le echó un vistazo a Lena, notando que lucía angustiada y se encontraba refugiada en los brazos de su madre.

Su hermana se puso nerviosa cuando notó la mirada de Ashley, lo que provocó que su corazón temblara sin cesar.

'¿Acaso ella ya se enteró de la verdad? ¿Sabrá que fui yo la que publicó las fotos? ¿Se dio cuenta de lo que hice?

¡No! ¡Eso es imposible! ¡No es posible que haya sido capaz de descubrir la verdad!', pensó Lena mientras el miedo se apoderaba de ella y las dudas en su mente la hacían entrar en pánico.

La chica comenzó a sollozar, y con sus ojos enrojeciéndose mientras las lágrimas corrían por sus mejillas, ella gritó: "Mamá, ¿ahora cómo voy a dar la cara ante la gente de allá afuera? ¡Preferiría morir antes que vivir con este tipo de vergüenza!".

En ese momento, Lena recordó a las personas de la compañía y la forma tan obscena en la que la miraron esta mañana; sentía como si estuviera desnuda mientras caminaba por los pasillos. Lena quería arrancarles los ojos como castigo, pero en este momento lo único que hacía era seguir llorando con impotencia, causando que sus encantadores ojos se pusieran rojos y húmedos. Las lágrimas corrían por sus mejillas rosadas, y algunas terminaron mojando ligeramente su blusa. Jadeando entre sollozos para recuperar el aliento se veía como una delicada y encantadora princesa, por la cual cualquier hombre ofrecería su vida para salvarla de las penas que la aquejaban.

"Mi ángel, tranquilízate ya. Mamá encontrará una manera de arreglar esto", la consoló Peggy con una voz gentil mientras acariciaba el cabello de Lena para intentar reconfortarla.

Después, volvió su atención a Ashley y le gritó: "¿Escuchaste lo que dijo tu hermana? Mira lo que le hiciste. ¿Te das cuenta de qué tipo de agonía le has causado? Debiste haberla apoyado en la compañía, pero en su lugar, la difamaste y arruinaste su reputación. ¿Es así como le muestras tu gratitud a las personas que te dieron un hogar?", Peggy ni siquiera estaba mirando a Ashley, estaba tan furiosa que era capaz de volver a arrojarle otro objeto.

Ashley hizo una mueca ante las palabras de su madre, y comenzó a reír como si estuviera burlándose de Peggy; cualquiera podría decir que estaba siendo sarcástica. Dirigiéndose hacia la mujer que tenía enfrente, Ashley le preguntó: "Mamá, ¿estás sorda o algo así? Ya te dije que no conozco la identidad de esa persona, entonces, ¿cómo podría yo haber difamado a Lena? En cuanto a las publicaciones, yo creo que debe ser un castigo para alguien que ha hecho muchas cosas malas. O tal vez sea la voluntad de Dios".

Lena se enfureció por la burlas de Ashley, mirándola con unos ojos llenos de ira y aversión; tanto ella como su madre odiaban a Ashley desde lo más profundo de sus corazones.

'Voy a hacerte confesar', pensó Lena.

Obviamente conocía la identidad de esa persona; era una de las cuentas que ella misma creó con el fin de utilizarla para desacreditar y humillar a Ashley.

Sin embargo, nunca imaginó que las cosas se escaparían de su control.

Aunque no sabía quién había ingresado a la cuenta y cambiado la contraseña, Lena juró que haría pagar a la persona responsable en caso de que pudiera averiguar su identidad.

"¡Es suficiente! ¡Les ordeno a las tres que se callen de una buena vez! ¡Mírense! Actúan como unas mujeres inmundas que disfrutan hacer escándalo en la calle. ¡No olviden cuál es la posición de cada una de ustedes!", les gritó Spencer, quien estuvo callado todo este tiempo y esta fue la segunda vez que habló desde que Ashley llegó.

La estaba mirando de pies a cabeza, como si estuviera tratando de encontrar algo en ella; sus sabios ojos intentaban buscar la verdad, y en ese momento nadie podría saber si en realidad creía o no en lo que había dicho Ashley.

Sin embargo, a esta última no le importaba lo que pensase Spencer.

Debido a que esta discusión se había prolongado, Ashley comenzó a tener hambre, y su mente solo estaba pensando en su hogar y en la comida; todo lo que quería era terminar esta confrontación, irse a casa y comerse la cena que le había preparado Ellie.

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