ManoBook > Moderno > Finalmente Te Encontré

   Capítulo 23 La advertencia

Finalmente Te Encontré Por Tatiana Palabras: 8564

Actualizado: 2020-05-09 00:11


"¡Aaaaah!", Ashley se levantó bruscamente de la cama gritando.

Había gotas de sudor brillando en su frente y sus ojos, como platos, se mostraban aterrorizados, en pánico.

Sacudida, miró a su alrededor para reconocer su entorno. Cuando vio lo familiar de su habitación, se dejó caer sobre las almohadas y soltó un suspiro de alivio.

Cerró los ojos por un momento, tratando de recobrar la compostura, y cuando los abrió de nuevo, miró al techo aún con la sorpresa en su mente.

Nunca, ni en sus más salvajes pensamientos, se imaginó que soñaría con hacer el amor con un extraño. Ese insoportable dolor después de tener sexo todavía la hacía latir por dentro.

'¡Ese hombre era horrible!', pensó ella temblorosamente. El recuerdo de su masculina figura la hacía temblar de miedo.

...

No fue hasta que escuchó la voz apagada de Ellie gritando su nombre desde el otro lado de la puerta de su habitación, que salió de su aturdimiento. La alarma en la mesita de noche le indicó que eran las 8:30, sólo media hora antes de que tuviera que ir a trabajar.

Aunque había decidido dejar su trabajo, todavía era una empleada del Grupo Luo y no quería llegar tarde.

Ashley le gritó a Ellie garantizándole que pronto estaría lista y se apresuró al baño.

Solo le tomó cinco minutos arreglarse.

"¿Qué pasó? ¿Por qué te levantaste tan tarde?", preguntó Ellie, frunciendo el ceño mientras observaba la apariencia soñolienta de Ashley.

Ashley tragó saliva nerviosamente.

'¿Debo decirle la verdad? Es difícil contarle a alguien sobre el sueño', pensó.

"Nada", dijo ella, decidiendo guardarse la experiencia para sí misma. "Tuve una pesadilla anoche y se me hizo difícil volver a dormir, así que terminé conciliando el sueño casi entrada la madrugada".

Ellie la estudió por un momento antes de darle a Ashley su desayuno y suspirar diciendo: "Vámonos o llegaremos tarde".

Ashley agradecida tomó la comida y la mordió mientras seguía a Ellie fuera de la casa.

Eran las 9 de la mañana cuando llegaron a la oficina.

Sentían que algo era diferente. Pausaron un momento para mirar con curiosidad a su alrededor, alzaron las cejas y se miraron.

Tras encogerse de hombros, entraron, solo para ser recibidas por la presencia de una dama elegantemente vestida que caminaba hacia Lena.

Agraciada y elegante, daba la apariencia de ser una mujer de unos treinta años y no de cuarenta, como realmente lo era.

Tomó a Lena de la mano y le dijo amablemente: "Puedes venir a mi casa cuando quieras. Si tienes algún problema en la empresa, puedes avisarme. No sufras sola. Si tu madre no me hubiera contado lo ocurrido, no habría sabido que has estado pasando por un momento tan difícil". Su afición por Lena era evidente por la forma en que le acariciaba el pelo.

Ashley sintió que la Lena que estaba viendo en ese momento era una persona completamente diferente. La que conocía era irrazonable y arrogante, pero la que estaba frente a ella se mostraba tímida. "Lo haré, tía. Iré a verte cada vez que tenga tiempo. Solo espero que no me encuentres muy pegajosa", dijo inocentemente.

"¿Cómo podría, querida? Me alegraría mucho si pudieras hacerme compañía", respondió la señora, mostrando a Lena una cálida sonrisa.

Miró a los empleados que estaban a su alrededor, congelados en sus lugares, y se volvió hacia Lena. "Si alguien cuenta cotilleos así, despídelos directamente sin pedir permiso a Raymond o a mí", dijo con severidad, como un látigo para todos los que escuchaban, menos para Lena.

Las palabras estaban destinadas a Ashley, ella lo sabía y esto se confirmó cuando vio a la dama lanzarle una mirada significativa:

"Bueno, me tengo que ir. Puedes volver a tu trabajo".

"Está bien, tía. Te acompañaré hasta la salida", Lena sostuvo el brazo de la dama íntimamente y se dirigieron hacia la entrada.

Cuando pasaron junto a Ashley, la señora mayor le dirigió una mirada despectiva, y dejó escapar un bufido bajo pero audible

con una mirada repulsiva.

La repulsión y el desprecio en el rostro de la mujer aseguraron que la perspectiva de la multitud hacia Ashley cambiara un poco. Pero habían escuchado la advertencia y nadie quería ser expulsado así que mantuvieron el chisme para sí mismos, sin atreverse a expresar sus pensamie

ntos.

Nadie se atrevía a dejar escapar lo que pensaban, porque hacerlo podría significar perder sus trabajos.

Cualquier idiota podía notar la diferencia en las actitudes de la mujer hacia las dos chicas. Era evidente que la elegante dama favorecía a Lena y despreciaba a Ashley.

Los testigos de la escena se dispersaron, volviendo todos al trabajo, pero no sin antes lanzarle a Ashley miradas extrañas.

Ashley se quedó quieta, hirviendo por dentro.

'Todavía me menosprecia

y sigue con su arrogancia', pensó.

Ashley miró las espaldas de ambas mujeres a medida que se retiraban, con los ojos desprovistos de cualquier emoción. No estaba dispuesta a mostrar su ira interna.

Ashley conocía muy bien a la elegante dama.

Era la madre de Raymond.

Cuando Ashley y Raymond eran novios, había detestado a Ashley con pasión porque pensaba que no era lo suficientemente buena para su hijo. Así que a menudo se le acercaba e intentaba por todos los medios hacer que terminaran su relación, incluso ofreciéndole a la chica una gran suma de dinero.

Ver a aquella dama trajo de vuelta todos los recuerdos de desprecio y repulsión que Ashley había tenido que soportar.

Cuando Ashley salía con Raymond, la señora le había dirigido palabras duras y desdeñosas, haciendo que la chica se sintiera impotente.

Parecía que Ashley era una hormiga y la madre de Raymond era un elefante, con el inmenso poder de caminar sobre ella e insultarla como quisiera.

No tenía idea de cómo había sido tan valiente para estar con Raymond mientras se enfrentaba a la fuerte oposición de su madre.

Quizás lo había considerado el amor de su vida y no podía soportar la idea de dejarlo en ese momento.

...

"¿Estás bien, Ashley?", preguntó Ellie, mirándola preocupada.

Ellie sabía todo sobre la madre de Raymond y la forma como había tratado a su mejor amiga. Era una de las muchas razones por las que estaba tan preocupada por Ashley.

"Estoy bien, Ellie. Ya lo superé. ¡No te preocupes!", la tranquilizó Ashley, con una leve sonrisa en su preocupado rostro.

'He aprendido algo del engaño de Raymond. Mucho, a decir verdad. El amor no lo es todo. La verdad es que no me importa si no tengo novio.

Debería concentrarme en ganar dinero en lugar de perder tiempo y energía en una estúpida relación", reflexionó sombríamente.

"Uhmm. Intenta no pensar demasiado en eso. La vida continúa", dijo Ellie, tocando suavemente la cabeza de Ashley para consolarla.

Eran el tipo de mejores amigas que siempre se estaban apoyando.

Eran una presencia constante en la vida de la otra, leales en las buenas y en las malas, consolando y alentando a la otra cada vez que una de ellas enfrentaba algún problema.

Una vez que Ellie estuvo segura de que Ashley estaba bien, se dirigió a su departamento, aliviada y un poco contenta.

Tan pronto como Ashley se acomodó en su asiento, una voz suave y familiar la llamó por su nombre: "¡Ashley! ¡Ashley!".

Se dio la vuelta para ver aparecer a una chica de cabeza redonda.

"Ashley, ¿sabes qué? Vi a una vieja y espeluznante bruja hoy. ¡Y fue tan amable con la señorita Mu!", susurró Fiona con un tono conspiratorio en el oído de Ashley.

Después de que la mujer hubiese advertido a todos los empleados que no cotillearan en la compañía, Fiona parecía habérselo tomado muy en serio. Aunque la chica era una novata y un simple ser humano, temía a esa mujer, especialmente porque notaba que todos sus compañeros también lo hacían. Además, para ser justos con Fiona, la madre de Raymond parecía bastante seria.

A pesar de su miedo, Fiona aún había acudido a Ashley para compartir sus pensamientos.

Al escuchar la descripción que Fiona tenía de la mujer, Ashley se rio para sí misma. '¡Fiona es tan linda!

Si Raymond llegara a escuchar que su madre es considerada una vieja bruja, podría enojarse mucho.

Su madre no es tan seria, pero sí se ve muy aterradora cuando tiene esa expresión neutra o cuando desprecia mucho a alguien'', pensó.

"Ashley, apuesto a que también viste a esa vieja bruja. ¿No te da miedo?", preguntó Fiona, como si pudiera decir por la expresión de Ashley lo que acababa de suceder.

"Sí. Sí la vi. Ella da miedo, como una vieja bruja", susurró Ashley, imitando el tono de Fiona.

(← Acceso rápido del teclado) Anterior Contenidos (Acceso rápido del teclado →)
 Novels To Read Online Free

Escanea el código para descargar la aplicación Manobook.

Subir

Compartir