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   Capítulo 25 Las verdaderas intenciones de Lena

Finalmente Te Encontré Por Tatiana Palabras: 13903

Actualizado: 2020-05-10 04:46


"¡Muy bien! ¡Prometido! ¡Eres un glotona!".

"¡Jaja!", Fiona se rió con una sonrisa brillante.

...

Eran las ocho de la tarde, y una brisa helada llenaba el aire mientras las luces de neón coloreaban las calles. Había mucha gente reunida en el compartimiento privado 308 del club Harkim.

Docenas de mujeres jóvenes estaban sentadas en un gran sofá; todas llevaban el rostro pintado con diversos estilos de maquillaje, desde el más discreto hasta el más llamativo, y poseían cuerpos delgados, los cuales rebosaban de juventud y vigor. Había demasiadas chicas y no quedaba espacio para que se sentara otra persona; Entre ellas, justo en medio del sofá, un sujeto mucho mayor se encontraba sentado con una sonrisa vulgar dibujada en su rostro.

El hombre parecía tener al menos cuarenta años y casi estaba calvo, dado que su frente ya no tenía mucho cabello y el que tenía era muy fino. La camisa que llevaba no ocultaba su enorme barriga y sus ojos estaban llenos de lujuria mientras se daba un festín con los esbeltos cuerpos que tenía frente a él. Las jóvenes mujeres con las que estaba lo mantenían excitado y con ganas de seguir emborrachándose;

cualquier persona decente se sentiría asqueado ante una escena tan vomitiva.

Ashley les echó un vistazo y de inmediato sintió náuseas, por lo que apartó los ojos de esa desagradable escena. Al notar que había un jugo de naranja en la mesa, caminó hacia él con mucha discreción y cuando lo tuvo en sus manos tomó la bebida fría para refrescarse, sintiendo que esto también le estaba ayudando a tranquilizarse.

¡Nunca se imaginó que la cena de la que Lena había hablado fuera algo así!

Se sintió horrorizada ante lo que estaba viendo. Sin embargo, esto le dio a Ashley un indicio de cuáles eran las verdaderas intenciones de Lena, por lo que no pudo evitar sentirse frustrada ante la malicia de su hermana adoptiva.

Lena notó que Ashley estaba escondiéndose en una esquina; la fulminó con la mirada y puso una sonrisa malvada en su rostro al sentirse complacida sabiendo que había vuelto a caer en su trampa. Después, Lena llamó alegremente al señor Chen:

"Señor Chen, he oído mucho sobre usted. Como hoy finalmente tuve el placer de conocerlo, quiero proponer un brindis en su honor", después de expresar su admiración por el señor Chen, Lena alzó su copa en dirección a dicho hombre.

"Gracias, señorita Mu, estoy muy halagado. Escuché que usted trabaja en el Grupo Luo, ¿es correcto?", tras decir esto, el señor Chen alzó su copa para corresponder el brindis de Lena mientras tenía los ojos fijos en ella, como si estuviera inspeccionando toda su figura.

Pensó para sí mismo: '¡Qué cuerpo tan espléndido! Su rostro es hermoso y delicado. Obviamente las chicas como ella, nacidas en familias ricas, se ven diferentes y son más especiales si las comparamos con las que son pobres'.

Tenía una piel tan blanca como la nieve, suave y tersa como la leche;

su bello rostro podía atraer fácilmente a cualquier hombre, ya que cualquier gesto y sonrisa en su delicada cara parecían tener la intención de seducir a quien la mirara.

Esa noche, Lena llevaba una falda corta de color rojo, que resaltaba su silueta por lo ajustada que la llevaba.

Su suave y blanca piel se volvió mucho más atractiva gracias a esa falda tan provocativa; se veía como una mujer decente, pero a la vez muy seductora.

Su cabello era rubio con grandes rizos, haciéndola lucir hermosa junto con su delicado rostro. Todos los hombres, tanto pobres como ricos, se enamorarían de ella a primera vista.

El señor Chen realmente quería acariciar el curvilíneo cuerpo de Lena. Sin embargo, era consciente de que esta chica no solo provenía de la familia Mu, sino que también era la prometida de Raymond, propietario del Grupo Luo. Obviamente, él no perdería el tiempo con alguien como ella; no se arriesgaría a tener relaciones sexuales con una mujer con un estatus social tan alto. No obstante, incluso sabiendo que tenía prohibido tocarla, sus ojos lujuriosos seguían fijos en el cuerpo de Lena, ya que el señor Chen había quedado cautivado por las curvas de su cuerpo y no lograba resistirse a las fantasías perversas que contaminaban su imaginación.

'¡Guau! Ella tiene un cuerpo tan tentador. Su cara luce con tanto orgullo, como si fuera una reina. Debe ser muy difícil impresionarla, y ni hablar de complacerla en la cama. ¿Qué tipo de hombre podría ser capaz de subyugar a una mujer que pertenece a una clase tan alta? ¿Cómo podría uno satisfacer sus necesidades carnales?'.

El señor Chen comenzó a manosear a una mujer joven que se encontraba cerca mientras fantaseaba con el cuerpo de Lena; cada vez que una fantasía perversa cruzaba por su mente, él apretaba a la chica como si fuera aquella mujer que deseaba.

"¡Auch, señor Chen! ¡Por favor, pare! Sus manos son muy grandes y fuertes. ¡Me lastima cuando me toca de esa manera!", gritó la joven con una voz aguda, aunque en realidad parecía excitada por cómo el señor Chen la manoseaba.

"¿De verdad quieres que pare? Pensé que te gustaba que te agarrara así, casi como si te estuviera violando. Solías rogarme que fuera rudo con tu cuerpo. ¿Quieres que te lo recuerde?", respondió el señor Chen con una sonrisa repugnante mientras continuaba acariciando a la joven. Después, él la tomó por la cabeza y la acercó a su rostro, comenzando a besarla con una lujuria muy vulgar; podría decirse que su lengua estaba violando la boca de aquella joven.

...

Lena terminó el brindis y bebió el vino, después miró al señor Chen y notó su mirada lasciva, dándole la sensación de que su cuerpo estaba siendo violado por la manera en la que aquel hombre la observaba. En su mente, ella gruñó ante lo desagradable que era esta situación:

'¡Ese sujeto es un cerdo despreciable! ¿Quién le dio el derecho de mirarme de esa manera? ¡Debería darse cuenta de que no existe ni la más remota posibilidad de que pueda tocar a una mujer como yo!', Lena estaba furiosa, pero tuvo calmarse, dado que necesitaba utilizar al señor Chen para sus planes, viéndose obligada a usar toda su paciencia para resistir el impulso de arrojarle vino.

Al haber nacido en una familia adinerada, Lena era una chica malcriada y creció creyendo que era mejor que los demás, por lo que pensaba que nadie la lastimaría u ofendería por el poder que tenía su familia.

Tras obligarse a sí misma a calmarse, Lena forzó una sonrisa para dedicársela al señor Chen y después se volvió hacia Ashley, comenzando a acercarse en silencio con la esperanza de que no la notara.

Sin embargo, Ashley la descubrió de inmediato, esto debido a que se había puesto en estado de alerta al presentir que su hermana adoptiva había planeado hacerle algo en esta fiesta. Sus ojos se cruzaron con los de Lena, los cuales estaban llenos de hipocresía; simplemente quería levantarse y abandonar este lugar tan inmundo.

Sin embargo, Lena se tenía que asegurar de que ella se

quedase, así que le gritó a Ashley: "Ash, ¿por qué estás sentada allí sola? ¿Ya te diste cuenta de que el señor Chen está aquí? Deberías venir a conocerlo y tomar una copa con él".

De hecho nadie se había percatado de la presencia de Ashley; como Lena era la única que sabía que estaba en la fiesta, todo este tiempo mantuvo los ojos fijos en ella para asegurarse de que se quedara, esperando la oportunidad perfecta para presentarla al señor Chen.

La familia Mu nunca estuvo orgullosa de tener una hija adoptiva, por lo que muchos no sabían que Ashley existía. Sin embargo, a esta última no le importaba que su propia existencia se mantuviera en secreto, ya que a fin de cuentas, ningún miembro de esa familia se preocupó con ella y nunca sintió que fuera su hogar.

Quizás algunos vecinos sabían que la familia Mu tenía una hija adoptiva llamada Ashley Mu, pero en realidad nadie se tomaba la molestia de difundir la noticia ni intentaban esparcirla como un chisme. Considerando dicho contexto, obviamente aquí tampoco había nadie que la conociera.

Además, Ashley era sólo la hija adoptiva de la familia Mu, por lo que las personas que sabían quién era ella, realmente no se sentían obligados a tratarla como una princesa. Tenían que ser respetuosos y humildes con Lena porque ella era la verdadera hija biológica de la poderosa familia Mu, y esto no se aplicaba con hijas adoptivas.

La voz de Lena resonó por todo el compartimiento privado, haciendo que la atención de todos se concentrara en la esquina donde estaba sentada Ashley, quien cautivó a todos los que miraron su hermoso rostro.

Llevaba una camisa blanca y un par de pantalones de mezclilla oscuros, pero incluso con un atuendo tan sencillo, su figura hipnotizó a los que la rodeaban; sus delgadas piernas y las voluptuosas curvas de su cuerpo sobresalían incluso entre las mujeres más jóvenes que se encontraban allí dentro.

El hermoso cabello negro de Ashley estaba trenzado, resaltando su delicada cara con una piel tan blanca como la nieve; no llevaba maquillaje, pero sus mejillas estaban tan rosadas como siempre y sus cejas eran perfectas. Sus preciosos ojos oscuros parecían ser capaces de lanzar un hechizo de amor que encantaría a cualquier hombre que se detuviera a verlos, y el color rojo de sus labios haría que incluso el caballero más galante quisiera besarla; cualquier hombre se sentiría afortunado de por lo menos poder saber su nombre y todas las mujeres en la habitación se sentían celosas de la belleza que irradiaba.

El señor Chen también estaba encantado por la belleza de Ashley, ansiando poder tocar su cuerpo mientras se limpiaba la baba de la barbilla.

"Señorita Mu, ¿quién es esa señorita?", él no tardó en mostrar lo emocionado que estaba por Ashley.

"Ella es la subdirectora de nuestra compañía. Es una mujer muy hermosa, ¿verdad?", le respondió Lena al señor Chen elogiando a Ashley con una sonrisa malvada en su rostro.

"¡Sí! ¡De hecho es muy bella! Corrijo, ¡ella es mucho más que hermosa! Ese curvilíneo cuerpo que tiene es muy sensual", el señor Chen continuó expresando sus totalmente vulgares halagos mientras sus lascivos ojos se paseaban por todo el cuerpo de Ashley.

"Ash, él es uno de los socios de nuestra compañía, él señor Chen. Es una persona muy importante para nosotros, ya que nuestra compañía ha mantenido una sólida relación con él durante mucho tiempo. ¡Deberías venir y hacer un brindis en honor a nuestro querido amigo!".

"Bueno, no tiene que ser tan formal conmigo. Usted se ve muy hermosa y jovial. Seguramente usted es tan buena en lo que hace que por eso se le otorgó el puesto de subgerente siendo tan joven".

"¡De hecho sí lo es! Nuestra subgerente es muy trabajadora y talentosa. Ella se ganó su puesto gracias a sus méritos, e incluso los empleados de nuestra compañía se inspiran en ella".

Ashley ignoró los falsos elogios de Lena mientras pensaba para sí misma: '¿Este hombre es socio de nuestra compañía? ¿Pero por qué nunca había escuchado su nombre? No sabía que estaba asociado con nosotros'.

Ashley estaba horrorizada al notar lo mucho que el señor Chen se parecía al señor Du. ¡Ambos eran toda una pesadilla para las mujeres!

La treta de Lena no podría ser más obvia, por lo que Ashley se sintió estúpida por haber caído en una trampa tan tonta.

Sin embargo, pensó que no era una buena idea ofender al señor Chen, así que fingió una sonrisa y alzó su copa. "¡Señor Chen, es todo un placer poder conocerlo!", dijo Ashley mientras trataba de tolerar la mirada lasciva del señor Chen.

"¡El placer es mío!", respondió él de inmediato mientras alzaba su copa y la acercaba más a la de Ashley para finalmente beber juntos.

A ella se le había pedido que viniera a este lugar en cuanto saliera del trabajo, y como no había comido nada desde el almuerzo, el malestar la empezó a abrumar cuando el vino fluyó por su estómago vacío.

"Señorita... Ashley, ¡usted es realmente buena bebiendo!", el señor Chen casi la llamó señorita Mu, pero se dio cuenta de que se refería a Lena por ese nombre, así que rápidamente optó por llamar a Ashley por su primer nombre.

Él llamó la atención de la joven a su lado al dar unas palmadas en su espalda mientras le guiñaba un ojo; era una señal para que la joven se fuera y así Ashley pudiera sentarse al lado del señor Chen.

La joven se mostró reacia a ceder su asiento y trató de persuadirlo con una dulce y seductora voz, utilizando las manos para acariciar su pecho mientras sus ojos coqueteaban con él. Sin embargo, en lugar de que sus acciones convencieran al señor Chen, lo impacientaron y lo hicieron enojar.

Con el ceño fruncido, la joven se puso de pie y miró a Ashley como si quisiera desfigurarle la cara.

Esta última se sintió ofendida al notar que pretendía culparla por lo sucedido, y en el fondo pensó: 'No me mires como si yo quisiera hacer esto. Yo no quiero quedarme en este lugar tan inmundo y no debería asumir la culpa de algo tan inapropiado'.

"Ashley, ¿qué le parece si viene aquí y se sienta conmigo? Podemos tomar mucho vino. ¡Brindemos por nuestra nueva amistad!" El señor Chen sonrió cuando Ashley se sentó a su lado; estaba claramente excitado por su figura y belleza. Vertió vino en la copa de Ashley y nuevamente alzó la propia para ofrecer un brindis. Después de beberlo, ella comenzó a levantarse con la intención de irse, y aunque los lascivos dedos del señor Chen tocaron la mano de Ashley en un intento de instarla a quedarse, esto no funcionó.

Sus ojos brillaban con lujuria, complacido por ver la parte trasera de Ashley; la redondez de sus caderas y su delgada cintura, lo excitaron mucho más, llenando su cabeza de fantasías obscenas. 'Esta piel suave se siente bien. De hecho ella es una mujer muy sensual. Una sola caricia de su suave mano fue suficiente para excitarme y volverme loco. Creo que disfrutaré mucho llevándome a casa a esta inocente y encantadora chica'.

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