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   Capítulo 30 Malentendido

Finalmente Te Encontré Por Tatiana Palabras: 8566

Actualizado: 2020-05-13 00:11


Andrew sostenía una bandeja repleta con comida que él acababa de cocinar, y justo cuando iba entrando en la sala de estar, escuchó lo que Ashley había dicho. "¡Entonces llévame a tu casa!", pronunció él mientras alzaba las cejas en dirección a ella.

En ese momento, al escuchar su profunda y agradable voz, Ashley despertó de su trance; no se había dado cuenta de que Andrew ya había salido de la cocina y que ahora estaba parado justo junto a ella.

Cuando Ashley volteó, se percató de que él la miraba fijamente con unos ojos que parecían brillar apasionadamente, provocando en ella un sentimiento de duda al presenciar la expresión del hombre que estaba a su lado. Parpadeó varias veces para intentar descifrar más sobre Andrew, preguntándose si lo que sucedió había sido fruto de su imaginación. Sin embargo, cuando Ashley volvió a fijar sus ojos en él, este último regresó a su comportamiento tranquilo habitual, como si aquella expresión expectante nunca hubiera estado allí.

Aunque se sintió un poco decepcionada, dio un suspiro de alivio, llegando a la conclusión de que un hombre tan rico, poderoso y guapo como Andrew nunca se fijaría en una chica como ella.

"Está bien, es hora de desayunar", tras decir esto, él puso el desayuno sobre la mesa, tomó unas servilletas de papel para limpiarse las manos y luego las arrojó a un bote de basura que se encontraba cerca.

Sólo Andrew sabía que hablaba muy en serio cuando pronunció esas palabras. Además, se sentía tan nervioso que sus manos estaban cubiertas de sudor.

Sin embargo, Ashley pensó que su comentario había sido algo muy casual, nada más que una pequeña broma;

no sabía que él realmente lo decía de verdad.

"Está bien. ¡Guau! ¡Huele muy bien!", Ashley se inclinó hacia delante para inhalar el agradable aroma de la comida recién preparada, con su boca haciéndose agua al ver y oler el desayuno, en el cual había tostadas francesas, omelets, delgadas rebanadas de jamón y una gran variedad de frutas frescas.

Justo en ese momento, Ashley pensó en Ellie, quien también era buena cocinando; en el departamento que compartían, su amiga era la que siempre se encargaba de preparar sus comidas, y aunque Ashley sabía cocinar, no le gustaba estar en la cocina, por lo que rara vez se cocinaba algo. Además, desde que probó los deliciosos platillos elaborados por Ellie, se convirtió en una persona más quisquillosa en todo lo que estuviera relacionado con comida.

El agradable olor a comida despertó el apetito de Ashley, y como un indicativo de ello, su estómago gruñó con expectación.

Ella tomó sus palillos, con muchas ganas de probar el omelet, pero justo en ese instante, sonó el timbre. Sintiéndose enormemente decepcionada, Ashley tuvo que esperar y dejar los palillos sobre la mesa, sobándose su barriga vacía mientras esta misma gruñía como señal de protesta.

Andrew se puso de pie y dijo: "No te preocupes. Puedes comenzar a comer y yo iré a abrir la puerta", dijo él gentilmente mientras daba una cariñosa palmada sobre la cabeza de Ashley, haciéndolo de una manera tan natural y dulce, que parecía que era algo que ya había hecho muchas veces antes.

Durante su estancia, Andrew estuvo todo el tiempo hablándole con una voz gentil y portando una expresión amigable, no como aquel hombre tan distante que solía ser cuando estaba en la compañía.

Sin embargo, cuando se dio la vuelta para abrir la puerta, comenzó a fruncir un poco el ceño, ya que había notado la expresión de decepción en el rostro de Ashley.

En ese momento estaba a punto de desayunar con la mujer que le gustaba, pero ahora habían sido interrumpidos por un invitado inesperado, era obvio que Andrew ya no se encontraba de buen humor.

Ashley negó con la cabeza, puesto que a pesar de tener mucha hambre, no estaba acostumbrada a desayunar sola, así que se levantó de la mesa y decidió acompañar a Andrew hasta la puerta.

Avanzando con pasos largos y con Ashley siguiéndolo por detrás, él caminó hacia la puerta y la abrió, revelando a una mujer que tenía poco más de veinte años.

Ambas mujeres parecían estar sorprendidas cuando se vieron y no pudieron evitar mirarse la una a la otra con asombro.

La chica que acababa de llegar llevaba un vestido color violeta claro con los hombros descub

iertos, el cual estaba adornado con un elegante lazo alrededor de la cintura; su largo cabello negro era rizado, y al llevarlo suelto, colgaba hasta sus hombros.

Poseía un par de expresivos ojos color café oscuro que lucían grandes y brillantes; su clara y delicada piel era tan blanca como la nieve. En ese momento, tenía ligeramente abierta su atractiva boca, tal vez de lo sorprendida que estaba por haber visto a Ashley;

no pronunció ni una sola palabra y simplemente se quedó allí parada, mirando a Ashley boquiabierta.

...

Las dos mujeres se miraban con detenimiento y cada una estaba formulando sus conclusiones de la otra.

La persona que acaba de llegar era Susie Lu y estaba realmente sorprendida de ver a la chica que estaba detrás de Andrew, su hermano.

Ashley llevaba un vestido rosado hasta la rodilla, el cual se veía muy modesto y sencillo;

sus cejas arqueadas eran atractivas, y sus bonitos labios se veían rojos incluso cuando no estaban pintados con lápiz labial. Su piel era delicada, suave, y en bello rostro no se veían imperfecciones; sus dos delgadas y torneadas piernas la hacían lucir aún más encantadora.

Su cabello caía hasta su cintura, y una leve sonrisa se extendía por su pequeño rostro, pero aún se podía ver un toque de decepción en sus grandes y brillantes ojos.

Era la primera vez que veía a una mujer tan bella como Ashley aparecerse en casa de su hermano.

No obstante, sin importar lo bonita que fuera, Susie Lu la detestó al instante, pensando que esta chica estaba aquí sólo para seducir a Andrew.

"¿Quién eres tú? ¿Por qué estás aquí?", preguntó ella mientras alzaba arrogantemente la barbilla para mirar a Ashley de manera despectiva;

en opinión de Susie, aunque esta nueva chica era muy hermosa, no podía compararse con Lesley, creyendo que esta última era la única mujer que merecía ser su cuñada.

Ahora en ese momento Lesley no estaba presente, así que Susie decidió ayudarla a darle una lección a Ashley; no había forma de que ella dejara que una mujer tan tonta e imprudente tuviera la oportunidad de tener una relación con su hermano.

Al escuchar el tono enojado de Susie, Ashley no pudo evitar sorprenderse, ya que con lo que acababa de decir, esta última malinterpretó todo y creyó que esa chica era la novia de Andrew

que había venido a buscarlo.

Ashley se preguntaba si Susie malinterpretó su relación con Andrew, y cuando le echó un vistazo a este último, vio que seguía allí parado, mirando fijamente a la chica que acababa de llegar con una expresión seria.

De repente, había muchas cosas en la mente de Ashley, por lo que en ese momento pensó que lo mejor sería irse de ese lugar, temiendo meterse en problemas si se quedaba allí.

Sin embargo, el delicioso desayuno seguía sobre la mesa, fue muy triste para ella el tener que irse sin poder comer nada, y de hecho, se sintió muy arrepentida al pensar que debió haber comenzado a comerlo desde antes.

Tras soltar un suspiro, Andrew miró a Susie: "¿Por qué estás aquí?", le preguntó con una expresión muy seria en su rostro.

Al escuchar la fría voz de su hermano, Susie pareció volver en sí, con su arrogancia y enojo desvaneciéndose cuando miró a Andrew.

Aunque los miembros de su familia la mimaban mucho, ella nunca actuaba de manera indecente o imprudente frente a su hermano.

Antes de que Susie pudiera responder, Ashley dijo apresuradamente: "Bueno, ¡no es lo que piensas! Lo siento. ¡Ya me tengo que ir!", era obvio que la primera frase era para la chica que estaba en la puerta, mientras que el resto era para Andrew.

Cuando terminó de hablar, corrió hacia la sala lo más rápido posible, recogió su bolso y luego se dirigió hacia la puerta.

Manteniendo la misma expresión seria, Andrew se dio cuenta de que Ashley había malinterpretado su relación con Susie. Una expresión fría reflejaba enojo por todo su rostro, y su mirada sombría era tan evidente que no había manera de que nadie la notara.

Susie quedó tan complacida con las sensatas palabras y acciones Ashley, que incluso se burló un poco, pensando que una mujer así de tonta no merecía estar cerca de su hermano.

En opinión de Susie, Ashley no era nadie, sólo había una persona apta para estar con su hermano, y esa era Lesley Feng.

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