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   Capítulo 6 6. EN MANOS DEL DESTINO

PLAN DE AMOR Por Yulieth Vargas Palabras: 7139

Actualizado: 2021-05-05 01:42


Richard pasaba su tiempo en sus estudios de universidad y sus amigos, después de la muerte de su padre tras sufrir un infarto, su novia viajó a estados unidos a terminar sus estudios, Richard heredó los negocios de su padre por lo que debía estar pendiente de ellos, se graduó como médico y tenía negocios propios o de los cuales era socio con sus amigos, debía asistir a eventos sociales con personajes importantes representando la empresa o la clínica, en una de las oportunidades debía reemplazar a su amigo Jhon a una fiesta de beneficencia a la que debía asistir, sin embargo, se le presentó una emergencia en la clínica y debió llamar a su amigo e igualmente socio Carlos para que asistiera a dicho evento en representación de ellos; el Señor Jhonson llevó a Thamara a aquella fiesta y allí ella saludo y conoció por primera vez a Carlos en representación de la firma de Construcciones e Inversiones, desconociendo que el mismo destino la estaba acercando a su amor platónico.

Para los quince años de Thamara, el señor Jhonson realizó una gran fiesta, personas muy importantes fueron invitados, Richard asistió con su amigo Carlos, en representación de su amigo ya que no se encontraba disponible, cuando ingresaron al salón en el que se realizaría aquella fiesta, vieron a los adolescentes bailar en la pista, Richard vio una a la joven con cabello ondulado hasta la cintura, las puntas pintadas de colores, un vestido rosa de tiras ceñido al cuerpo hasta la cintura, con arandelas de tul en la parte inferior y botas negras con cordones rosados, saltaba en la pista girando, sacudiendo su cabello y haciendo volar la falda de su vestido, su maquillaje la hacía parecer mayor de lo que era, escondiendo su verdadera edad, junto ella se encontraba Yulieth, su mejor amiga, con un hermoso vestido azul, largo, el maquillaje mucho más sobrio y fácilmente la confundieron con la quinceañera – recuérdame ¿porque estamos en una fiesta de adolescentes? – preguntó Carlos a su amigo mientras buscaba el mesero con la vista – yo estoy aquí porque Jhon está en Francia y me pidió que viniera, el señor Cortez parece que quiere realizar algunos proyectos con nosotros y tú estás aquí porque eres un buen amigo y me estas acompañando – explicó Richard mientras tomaban un vaso de whisky del mesero que pasaba junto a ellos. 

Thamara dio un giro en la pista de baile y quedó frente a los amigos, pudo reconocer a su señor R y junto a él a Carlos, sonrió y el rostro se iluminó de felicidad al verlo, por un momento sus miradas se encontraron, pero alguien se cruzó entre las miradas rompiendo el contacto. <> pensó Thamara sin quitar los ojos de Richard; había reconoció al hombre que estaba junto a él, lo había conocido en una de las reuniones de su padre, estaba segura de eso, vio como Richard se dirigió al baño <> pensó Thamara, siguiendo a su señor R.  

Richard ingresó al baño y detrás escuchó la puerta cerrarse, se volteó por el sonido fuerte del golpe y vio con asombro a la joven de cabello ondulado dentro del baño para caballeros, era aquella joven de cabello colorido y personalidad arrolladora, su cabello era castaño en su mayoría y tenía ojos verdes, ella le sonrió a Richard y se aproximó de maneras lenta a él, hasta acercar sus labios tan unidos a los de él, por un momento él no reaccionó, sólo se quedó inmóvil recibiendo aquellos tiernos labios, por instinto cerró sus ojos, puso sus manos en las caderas de aquella pequeña, ella se apartó después de unos segundos de aquel casto e inocente beso – graci

as – dijo ella irradiando felicidad y salió del baño dejando de nuevo aquella puerta abierta.  Richard se quedó atónito con lo que acababa de pasar, no lo entendía, en aquella fiesta había personas demasiado importantes, algunos podrían ser hasta mafiosos, ella podría ser la hija de alguno de ellos, lo que acabo de pasar, no podía ser contado o Richard podría ser hombre muerto.  Salió del baño y vio a aquella joven bailar feliz con su personalidad tan arrolladora, levantó la mirada hacia ella y por un segundo las miradas se encontraron, Richard sonrió de lado e hizo un gesto de negación con la cabeza. – nos vamos ya. – dijo Richard cuando llego con su amigo y caminaron hasta la salida del salón, Richard se giró y se encontró por última vez con la mirada de la joven, se regalaron una sonrisa mutuamente y salió.

Thamara vio de lejos a Richard abandonar aquel salón, buscó a su amiga Yulieth – estuvo aquí – dijo sonriendo, se veía radiante de felicidad, era el mismo caballero que conoció, esa mirada era imposible de olvidar - ¿de qué hablas? – preguntó Yulieth – mi señor R, estuvo aquí. – Yulieth dio brinquitos de felicidad con su amiga. – lo besé Yulieth, lo besé y fue muy lindo – le contó a su amiga con detalle lo ocurrido en aquel baño con un brillo en los ojos, esa felicidad inundaba cada fibra de su cuerpo.

Esa noche todo salió bien, Thamara les pidió a sus amigos que se quedaran con ella en su casa, cuando Luis llegó para llevar a su hermana a casa, Thamara salió con su vestido de quince y su colorido cabello – señor Luis, ¿podría dejar a Yulieth por esta noche? Por favor – suplico Thamara haciendo pucheros y con la mirada de niña consentida – ya te he dicho que no me digas señor – ella hizo una mueca de risa mostrando su perfecta dentadura – muñequita, mañana pasó temprano por ti – sonrió a su hermana – no se preocupe, yo mañana la llevo personalmente antes de salir hacia el aeropuerto – escucho al señor Jhonson hablar – gracias. Descansen – dijo Luis alejándose de los jóvenes – te lo dije, tu hermano me odia – Andrés y Yulieth rieron entrando a la casa de Thamara rumbo a su habitación; hablaron toda la noche de la nueva oportunidad que le había regalado el destino con su plan de amor.

El vehículo del señor Jhonson llego frente a la casa de Yulieth, Luis estaba esperando a su hermana y todos bajaron a saludar – señor Luis, aquí está su hermana, sana y salva.  Aunque no puedo decir que está bien armada porque me parece que tiene un dedo más grande que otro – Yulieth soltó una sonora risa con las ocurrencias con las que su amiga molestaba a su hermano – hola muñequita saludo Luis a su hermana con un beso en la frente – señor Jhonson – saludándolo de mano - ¿viajan? – preguntó Luis – sí, vamos a Francia a continuar con mi celebración de quince – sonrió Thamara – Thamara ¿no has pensado estudiar el resto de tu vida en Francia? – pregunto con sarcasmo Luis - ¡estás loco! – grito Yulieth – no podría separarme de mi hermana del alma – respondió Thamara y Yulieth abrazo a su amiga – además se lo mucho que me extrañaría mi hermanito Luis – continuo con sarcasmo y el señor Jhonson sonrió viendo aquella extraña conversación – solo espero que no te hagas tatuajes en Francia, la piel marcada no es bonita. – concluyó Luis y Thamara subió al auto con su padre – ¿que tiene en contra de los tatuajes? – pregunto Thamara – ¿te quieres hacer un tatuaje? – inquirió su padre – la verdad si queria uno, pero creo que ya no.  Entonces mejor me pondré un piercing en el ombligo. – sonrió Thamara y su padre asintió.

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