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   Capítulo 20 20. RECUERDOS 1.

PLAN DE AMOR Por Yulieth Vargas Palabras: 6776

Actualizado: 2021-05-05 02:25


Richard miraba aquel sobre cerrado, sabía que era el informe del investigador, los recuerdos llegaron como cada vez que recibía aquel informe. 

<< eran los quince años de Irina, ella bajaba radiante por las escaleras y Richard la esperaba al final con un hermoso ramo de rosas, el dulce beso de aquellos labios fue su pago – debemos llegar al club antes que los invitados – escucho a Arman murmurar, haciendo que rompieran el beso – vamos – susurro Richard llevando a su hermosa novia tomada del brazo. 

Después de largas horas en aquella fiesta, Richard le pidió a Irina que huyeran del lugar, ella sonido y asintió caminando con el tomados de la mano, ya Richard había hablado con los padres de Irina para llevarla a otro lugar. 

Llegaron a un hermoso parque que se encontraba decorada con luces, una mesa para dos adornada con flores y meseros listos para atenderlos, hablaban de todo y reían, de pronto, la sonrisa de ella se desvaneció – mis padres quieren que termine mis estudios en Estados Unidos – espeto ella, Richard la miro – entonces, terminaremos nuestros estudios en Estados Unidos, porque yo me voy contigo – ella sonrió iluminando su rostro, él se levantó de su silla – entonces este es un buen momento – susurro poniendo su rodilla en el césped – Irina Kozlov, me haría el honor de ser mi esposa, no hoy, no mañana, sé que aún es pronto para casarnos, aún tenemos muchas cosas que concluir, pero no es pronto para estar seguro que tú eres la mujer con la que quiero compartir el resto de mi vida.  Te amo.  – las lágrimas cayeron por el rostro de aquella joven – sí, tu eres el hombre con el que quiero pasar el resto de mi vida.  Esperare el tiempo que sea necesario para ser tu mujer, esperare el tiempo que sea, para tu esposa.  Simplemente te esperare, porque eres el hombre al que amo y solo tu podrás alejarme.  Mientras tu no me pidas que me aleje, ahí estaré para ti.  Te amo – Richard se puso de pie y ella lo abrazo fundiéndose en un eterno beso.   

La lluvia empezó a caer rompiendo aquel momento, Richard tomo de la mano a Irina y corrieron al vehículo, vamos a la casa de mi prometida – ordeno Richard al conductor, llegaron a casa y hablaron con los padres de la joven – sé que aún es muy pronto para casarnos, pero quiero que sepan y que estén seguros que la mujer con quien quiero pasar el resto de mi vida es su hija.  Jamás podría amar a una mujer como la amo a ella. – tienen nuestra bendición, pero quiero que sean conscientes que aún les falta mucho por vivir y cualquier cosa puede pasar en este camino llamado vida – aconsejo la madre – Richard asintió – bienvenido a la familia muchacho – sonrió el señor Kozlov >> El sonido de su celular trajo a Richard de sus recuerdos, era el investigador. - Señor Richard  - Recibí el sobre  - Perfecto. Recuerde que estoy para lo que necesite. - Gracias  Termino la llamada y solo le dio vueltas a aquel sobre, lo rompió en cuatro partes sin abrirlo y lo arrojó al cesto de la basura aun lado de su escritorio, salió de la oficina arrojando la puerta sin detenerse a cerrarla, Thamara lo miró preocupada, pero prefirió no decir nada, se levantó para cerrar la puerta y vio en el cesto el sobre grande que le había entregado con su correspondencia, la curiosidad le pudo y lo rescato del cesto, dentro había una memoria y lo llevó consigo para guardarlo dentro de su bolso. 

Carlos y Richard estab

an esperándolos para la reunión virtual con los franceses, vieron llegar a Jhon y su joven asistente, ambos fruncieron el ceño al ver como ella se burlaba de él y a él parecía no importarle, <> pensó Richard sonriendo.   

Thamara había aprovechado que sus jefes no estarían y llamo a Luis para invitarle el café que tenían pendiente, necesitaba hablar con él para preguntarle cosas que de las que él podría tener más experiencia por ser hombre, la experiencia que no encontraría en su amigo Andrés y que se relacionaba con la información en cierto sobre.  

En la cafetería, Luis tardó en llegar, ella agitó la mano entusiasmada al verlo – hola – saludo Luis – hola, ¿Qué tal tu día? – respondió ella – bien, con trabajo – respondió el, hicieron los pedidos a la mesera que los atendió – y… ¿a qué debo tan repentina invitación? – pregunto Luis sabiendo que no era por cortesía, ella sonrió – tengo unas dudas – el asintió con la cabeza – si tu tuvieras una novia – Luis rodó los ojos – te dije que no pienso tener esa conversación contigo – interrumpió Luis – no, espera, es una suposición.  Entonces voy a cambiarla.  Si yo me entero, que el hombre que amo, está enamorado de alguien más, enamorado de verdad, tanto que sé que su ausencia le duele ¿debería ayudarlo a encontrarla? O sencillamente ¿dejo las cosas quietas? – Luis la miró a los ojos y pudo ver un poco de tristeza en su mirada – no sé qué decirte – suspiro con sus palabras, la mesera llego con sus pedidos – amar significa buscar hacer feliz la otra persona, pero si no soy yo quien la hace verdaderamente feliz lo mejor sería alejarse porque quizás terminen haciéndose daño.  Pero si se debe o no ayudar a buscar a la persona que la hace feliz… no sé si sería bueno, porque puede que termine haciéndome daño. – ella asintió – hagamos una encuesta ¿te parece? – ella lo miró extrañado. 

Luis se levantó de la mesa y comenzó a caminar por algunas mesas hablando con los comensales, Thamara lo veía desde la mesa y sonreía viéndolo, después de pasear por todo el lugar llegó de nuevo donde estaba ella – bien, este es el resultado, más del sesenta por ciento dice que si verdaderamente se ama, se debe ayudar a la otra a alcanzar la felicidad porque espera que hagan los mismo por uno – Thamara sonrió – un estudio realizado recientemente – ella asintió – gracias – él sonrió tomando su café – ahora es tu decisión – concluyó Luis y ella asintió, terminaron sus bebidas y regresaron a la oficina. 

La jornada laboral concluyó, Thamara subió en busca de su amiga, pero ya había salido, bajo en busca de Andrés, pero tampoco se encontraba – creí que saldrías con los chicos – escucho a Luis, ella negó con la cabeza – creo que esta vez voy a estar sola – espetó ella con algo de nostalgia en la voz – supongo que a veces las parejas quieren salir solas – explicó Luis y Thamara frunció el ceño con el comentario – te invito un trago, pero prometes comportarte – ella negó con la cabeza – sin condiciones. ¿sabes? mejor voy sola – salió a esperar el ascensor y Luis se acercó a ella, subieron a la caja metálica y el silencio era algo incómodo – y... ¿a dónde vas? – preguntó Luis – al club vikingos – respondió ella bajándose en el primer piso – ¿y tú auto? – pregunto Luis – se queda, voy en taxi - yo también voy para allá, te llevo – espeto Luis sonriendo haciendo que ella ingrese de nuevo al ascensor

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