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   Capítulo 16 ¿Por qué te gusta tanto que te tome entre mis brazos

El CEO y Su Encantador Hijo Por E. CASTELLON Palabras: 7418

Actualizado: 2020-02-23 00:20


Ella llevaba mucho tiempo sin ver a Jay siendo tan amistoso con un desconocido.

Mientras lavaba los platos, Nicole parecía estar un poco distraída.

"¿Qué pasa?", poco antes, Kerr llegó por detrás de ella, pero al ver que la mujer no se percató de su presencia, le lanzó esa pregunta.

Sin embargo, no esperaba que se asustara.

"¡Ah!", ella se giró bruscamente, lo que provocó que el tazón que tenía en la mano cayera directo al suelo. Después, Nicole se resbaló y cayó hacia atrás, cerrando los ojos de manera instintiva.

"¿Por qué te gusta tanto que te tome entre mis brazos?", Kerr la sostuvo firmemente procurando no lastimarla.

"No quería hacerlo. Me tropecé porque me asustaste mucho", con el rostro ligeramente sonrojado, Nicole apoyó las manos sobre la barra de la cocina para poder levantarse.

"¿Te asusté o es solo un pretexto para que pudieras refugiarte en mis brazos?", tras decir esto, el hombre apretó su agarre y la atrajo hacia él.

"Señor Gu, yo no soy la que se casó con el Grupo Gu".

Ella no quería tener nada que ver con Kerr ya que todavía recordaba que hace unos días, este hombre había obligado a una mujer a abortar; ella creía que una persona tan ruin no merecía ser el padre de Jay.

"¿Estás molesta conmigo por mi visita inesperada a tu casa? Bueno, no olvides que fue tu hijo quien me invitó".

"No deberías tomar tan en serio las palabras de un niño".

Al encontrarse tan cerca el uno del otro, Nicole incluso podía sentir los latidos del corazón de Kerr;

ella quería liberarse de sus brazos, pero la descomunal fuerza del hombre no se lo permitió.

"Hueles bien", él se acercó a su oído y olfateó la leve fragancia que emanaba de la mujer; aunque no era un aroma tan fuerte como el de un perfume, lo llenó igualmente de una sensación acogedora y apacible.

Mirando al hombre con cierto recelo, ella finalmente pudo apartarlo.

Después, se agachó y recogió el tazón que se había roto;

en ese momento, la intensa aura de Kerr la hizo sentirse un poco incómoda.

"¡Auch!", Nicole de repente sintió un dolor punzante, y al revisar su mano, frunció el ceño, ya que de su dedo estaba emanando sangre.

"¿Cómo puedes ser tan descuidada?", Kerr se inclinó, y al ver la sangre que había en el suelo, cargó a la chica y salieron de la cocina.

"¿Dónde está tu botiquín de emergencias?", al no obtener una respuesta, él alzó la cabeza para mirarla, notando que la mujer se veía un poco mareada y tenía los ojos llenos de confusión.

"¿Nicole? ¿Qué te pasa?", todavía sin obtener una respuesta, Kerr bajó a Nicole, pero sintió que ella no se incorporaba. Cuando estuvo a punto de caer al suelo, él extendió la mano y volvió a levantarla.

"Jay, ven aquí".

"¿Qué pasa?", al escuchar el grito de Kerr, Jay salió corriendo de la habitación y vio que él estaba cargando a su madre.

"Se cortó el dedo y luego se desmayó", al salir, él le explicó brevemente al pequeño qué era lo que había pasado, ya que temía que el niño pudiera espantarse al ver a su madre desmayada y siendo cargada por alguien más.

"¿Su herida está sangrando? Señor Gu, no te preocupes, Solo pon a mamá en el sofá", al escuchar lo que dijo Kerr, Jay no mostró ni un poco de miedo y simplemente le pidió al hombre que pusiera a Nicole en el sofá.

"Mamá se desmaya cada vez que ve sangre. Ella se despertará pronto".

Después de tomar el botiquín que le llevó Jay, Kerr sacó una banda adhesiva y la puso en el dedo de Nicole.

En breve, ella se despertó: "Lo siento, señor Gu", su rostro estaba demasiado ruborizado, lo que evidenciaba lo avergonzada que se sentía la mujer. Debido a su acción, la bata que Nicole llevaba se deslizó hasta la parte inferior d

e su hombro.

Al ver esto, Kerr se inclinó hacia delante, volvió a envolverla entre sus brazos y se recostó con ella en el sofá.

Sin poder levantarse, y volteando hacia otro lado para evitar mirar al hombre directo a los ojos, Nicole le dijo:

"Señor Gu, por favor, compórtate".

La repentina acción del hombre la tomó por sorpresa ya que jamás habría esperado que él hiciera algo así.

Kerr, por su parte, pudo sentir que había un deseo primitivo creciendo en su interior desde el momento que miró los labios de la mujer.

"¡Oh! ¡Pero esto no tiene nada de malo!".

Cuando Jay salió del baño, vio a al hombre encima de su madre, por lo que extendió la mano para taparse los ojos y dijo una mala palabra, una que un niño de su edad no debería pronunciar.

Al escuchar la voz de pequeño, Nicole empujó con todas sus fuerzas a Kerr y se arregló la ropa de una manera poco natural; se sentía como si hubiera sido atrapada cometiendo un acto impúdico.

"Jay Ning, ¿dónde aprendiste a decir eso?", ella alzó la barbilla y lo miró con una expresión seria, después de todo, era una madre soltera, y a veces debía asumir el rol de un padre estricto.

"No dije nada malo", El niño dejó de taparse los ojos e inconscientemente se enderezó; él sabía que su madre solo lo llamaba por su nombre completo cuando estaba realmente enojada.

"Ven, vamos a jugar al cubo de Rubik", en ese instante, Kerr se acercó a Jay, y después de alzarlo en brazos, se dirigieron a la habitación.

La mujer no pudo hacer nada más que suspirar.

La competición del cubo de Rubik terminó justo cuando el cielo se oscureció.

"Señor Gu, tienes que competir conmigo la próxima vez que tengas tiempo. Te ganaré la próxima vez", Jay le propuso mientras alzaba la cabeza para mirarlo.

"Jay, no le molestes más, él es un hombre muy ocupado", Nicole tuvo que interrumpir al ver que su hijo había comenzado a confiar más en Kerr.

Mientras caminaban por el jardín del complejo residencial, la mujer se sintió un poco incómoda.

"Señor Gu, gracias por habernos visitado hoy. Le prometo que disciplinaré bien a Jay para que no le moleste más".

De ser posible, ella no quería que Kerr volviera a aparecerse en la vida de su hijo, ya que de esa manera el pequeño no se ilusionaría más con la idea de tener un padre; Jay ya llevaba seis años sin que Kerr se hiciera cargo de él, y eso no impidió que creciera perfectamente bien, por lo que Nicole creía que con ella criándolo era más que suficiente.

"¿Por qué el padre de Jay no vive contigo?", le preguntó el hombre.

Conforme a lo investigado por Jared, no había ningún registro sobre el esposo de Nicole, descubriendo también que el niño solo llevaba el apellido de su madre.

"Terminé con el padre de mi hijo poco después de que él naciera. Hasta donde sé, su padre ya tiene otro hijo y formó una nueva familia. Me temo que Jay no podrá aceptarlo, así que no se lo he dicho", ella se dio la vuelta y no lo miró;

sabía que no era nada buena mintiendo, ya que cada vez que lo hacía, su cara se ponía roja. Sin embargo, para proteger a su hijo, tuvo que decirle tal mentira a Kerr.

"¿Y tienes planeado buscar otro hombre con el que pasar el resto de tu vida?", Kerr hizo esta pregunta sin inmutarse.

"Tal vez, aunque todavía no he pensado en eso".

Cuando él vio que la mujer parecía haber tomado una decisión, le susurró algo al oído y se metió en su auto.

Nicole se quedó congelada y no volvió en sí hasta que el auto de Kerr desapareció en la distancia.

"¿En qué piensas?", Baron chasqueó los dedos frente a ella para despertarla.

"¿Por qué estás aquí parada?".

Nicole quedó un poco atónita ante la repentina aparición de Baron.

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