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   Capítulo 14 Intercambio

Nunca Es Suficiente Por H. NICODEMUS Palabras: 10604

Actualizado: 2020-02-24 00:24


Casper se sentía realmente molesto allí de pie, frente al escritorio que una vez le perteneció, mirando a Sofía, que se encontraba sentada cómodamente.

"Dime, ¿qué tengo que hacer para recuperar el Grupo JH?", le preguntó con frialdad.

"Esto es un acuerdo. Si firmas con tu nombre, le pediré a Víctor que te devuelva el Grupo JH", le dijo Sofía. A continuación, se levantó y puso el documento sobre la mesa, delante de su padre.

Mientras observaba aquellos papeles frente a él, sus pupilas se dilataron. Con una mirada de incredulidad, fijó su vista en su hija, confundido y, por alguna razón, le pareció una extraña.

"¿Qué quiere decir esto? ¿Me vas a repudiar? ¿Quieres romper nuestros lazos?", murmuró, temblando, mientras sostenía el acuerdo.

"¡Si!", respondió ella, sin el más mínimo asomo de tristeza en su rostro. Actuaba como si se tratara de un documento ordinario y no tuviera nada que ver con ella.

"Mira esta silla. ¿No quieres recuperarla?", le espetó ella, mientras Casper no dejaba de mirar fijamente el documento entre sus manos temblorosas, sin comprender nada.

Se quedó así durante bastante tiempo antes de decidirse a firmarlo y, finalmente, tomó un bolígrafo a regañadientes y estampó su nombre.

Al verlo, Sofía resopló con burla y le miró con ojos llenos de desprecio. Todavía no entendía por qué le gustó ese hombre a su madre y por qué estuvo dispuesta a aguantarlo durante tanto tiempo.

"¡Perfecto! Quédate aquí y espera noticias. Ahora iré al Grupo YS". No le había dolido en el alma cuando su padre había firmado. Al contrario, se sintió aliviada y eso era algo que nunca antes había sentido.

Decían que padres e hijos estaban unidos por lazos de sangre pero, a partir de ese momento, sentía que Casper ya no era su padre.

"¿Dónde irás cuando termines con todo esto? ¿Tienes algún plan?", preguntó su padre cuando pasó junto a él. Sorprendentemente, se apreciaba una preocupación en sus palabras que nunca antes había mostrado.

"¡No es de tu incumbencia!", respondió, pero hizo una pausa al escuchar sus preguntas. Nunca le había oído hablar con ella en un tono tan amistoso. Después, se fue sin mirar atrás.

'Si me hubieras tratado así antes, me habría emocionado. Pero nunca sentí que me consideraras parte de la familia así que no tienes que fingir ahora'.

Después de que Sofía se marchase, Casper estaba exhausto, se hundió en el sofá y permaneció en silencio durante mucho tiempo. Luego se puso de pie, fue hacia el asiento con el que estaba tan familiarizado y se sentó. Sintió la comodidad de aquella silla donde solía sentarse, cerró los ojos y cayó en una profunda reflexión.

Cuando volvió a abrirlos, la tristeza había desaparecido y solo quedaba una luz infinita. El arrogante Casper de antes había regresado.

El Grupo YS.

Aquella empresa estaba en el edificio más grande de Ciudad S. No solo eso, además era la empresa líder en toda la ciudad y todos los que entraban a trabajar allí se sentían orgullosos, dignos y competentes.

Sofía ya había llegado al primer piso del edificio. Mientras miraba a su alrededor, pensó que el Grupo YS era realmente poderoso y formidable.

"¡Hola, Srta. Sofía!", la saludó calurosamente la recepcionista de la planta baja.

Se dio la vuelta. Resultó que aquella chica era la misma que la del día anterior y no esperaba que la reconociera ya que solo había estado allí una vez.

"El Director dijo que si venía, podía ir directamente a su despacho. No necesita concertar una cita", le dijo con dulzura, luciendo una decorosa sonrisa y admiración en sus ojos.

Sofía frunció el ceño. '¿Qué pretende? ¿Esperaba que viniera a verlo?', se preguntó.

El repentino recuerdo de la fría y rebelde sonrisa en el rostro de Víctor, de alguna manera, hizo que se sintiera incómoda. 'No es para tanto. ¡Simplemente, tiene mucho dinero!'.

Asintió con la cabeza, indicando que ya lo sabía, entró en el ascensor y presionó hábilmente el botón del piso donde estaba Víctor.

"Bueno, solo la Srta. Sofía puede recibir atención especial del Sr. Víctor. ¡Realmente, la envidio!", se susurró a sí misma la recepcionista.

"¿Qué estás haciendo?", dijo la voz profunda y, a la vez, encantadora de John detrás de ella.

"¡Ah! Sr. John, la Srta. Sofía vino hace un momento. Solo la estaba guiando", respondió con timidez cuando se dio cuenta de que era John quien hablaba.

"¡De acuerdo!", dijo este, y caminó hacia el ascensor observando cómo cambiaba el número. Finalmente paró en el piso donde se encontraba la oficina de Víctor.

Mirando fijamente el número durante mucho tiempo, apretó el botón de otro ascensor y entró.

"¡El Sr. John es tan guapo! ¡Incluso de espaldas es muy sexy!", murmuró nuevamente la chica de la recepción para sí misma.

Sofía levantó la cabeza y miró la magnífica puerta de la oficina del Director Ejecutivo y se quedó delante, impasible durante mucho rato.

Mirando a su alrededor, se dio cuenta de que a nadie le importaba realmente lo que estaba haciendo. Ir hasta allí hoy estaba resultando una experiencia diferente a la de su última visita.

La última vez, los empleados la miraron de manera extraña, pero esta vez, estaban nerviosos como si... le tuvieran miedo.

No había dormido bien estas últimas noches. Siempre que cerraba los o

jos, soñaba con las cosas que Víctor le había hecho y, al pensarlo, sintió que su rostro ardía de vergüenza y bochorno.

Sacudió la cabeza para hacer desaparecer esos pensamientos de su mente. Luego, respiró hondo y, finalmente, llamó a la puerta.

"¡Adelante!", dijo una voz familiar desde el otro lado de la puerta de madera. Una voz hizo que su corazón temblara ligeramente.

"No quiero el Grupo JH", soltó inmediatamente, mostrando sus intenciones según entró, sin andarse con rodeos.

Una leve sonrisa apareció en los delgados labios de Víctor al escuchar sus palabras. Además, en sus ojos se apreciaba una evidente mirada de diversión. Se quedó mirándola sin decir nada.

'¡No me vuelvas a mirar así!', pensó y no pudo evitar tapar su cuello instintivamente.

"¡No quiero ser el Director Ejecutivo del Grupo JH! ¿Me escucha?", le dijo, alzando la voz.

"Parece que no estás satisfecha con mi arreglo. ¿Qué deseas?", le preguntó él, mientras jugueteaba con un mechón de su cabello.

Ella dio un paso hacia atrás disgustada, le miró con frialdad y dijo lentamente: "Devuélvale el Grupo JH a Casper".

Él la miró con interés, mientras sus ojos emitían una fría luz. "Tengo curiosidad. ¿Quién te ha dado el valor para negociar conmigo? ".

Sofía estaba impactada por la repentina erupción de temperamento de Víctor. Sorprendida, dio un paso atrás de forma instintiva. Sin embargo, cuando pensó en las cosas que le había hecho, se mantuvo erguida y mantuvo la compostura.

"¿Negociar? ¿Ha olvidado que nunca me pidió mi opinión cuando tomó la decisión? ¿No cree que tengo derecho a negarme?", le dijo, y levantó la cabeza para mirarle de frente, sin miedo.

"¡Ja, ja! ¡Eres tan simple!", se rio él, en lugar de enojarse. Sofía era diferente a otras mujeres, y eso hizo que deseara conquistarla.

Su inexplicable sonrisa suavizó su imagen resuelta y, de repente, ella se sintió atraída inesperadamente por él.

El hombre frente a ella tenía unos ojos alargados, estrechos y brillantes como estrellas. Además, su nariz era prominente. Sin mencionar que sus delgados labios adoptaban una forma exquisita cada vez que sonreía. Por último, su cabello rebelde caía sobre sus ojos y orejas, dándole un aspecto malvado, pero atractivo.

"¿Has mirado suficiente?". Una voz traviesa llegó de nuevo a los oídos de Sofía.

Ella, instantáneamente, retiró su mirada y se maldijo a sí misma, '¿Cómo podría estar enamorada de este tipo?'.

"Viniste a mí voluntariamente y me pediste que liberase al Grupo JH. Sin embargo, no estás conforme con mi plan. ¡Me das dolor de cabeza!", dijo, sosteniendo su cabeza de una manera que mostraba que realmente sufría dolor.

Mirándolo, ella se sonrojó y miró hacia otro lado, como si, en realidad, hubiera hecho algo terrible.

"De acuerdo. Devolveré el Grupo JH a Casper, pero con una condición ", dijo él con firmeza.

"¿Qué condición?", preguntó Sofía, mientras levantaba la cabeza con los ojos muy abiertos.

"El Grupo JH, en cualquier caso, vale decenas de millones. ¿Acaso crees que la condición habría de ser pequeña?", respondió él, mientras una sonrisa astuta tiraba de las comisuras de su boca.

Mientras tanto, ella se perdió en sus pensamientos al escucharle.

Aquel día, cuando llegó al Grupo YS, vendió su cuerpo y, a cambio, Víctor prometió liberar al Grupo JH.

Para su sorpresa, lo puso a su nombre. De cara al exterior, el Grupo JH todavía estaba en manos de la familia Jian. Sin embargo, hacía tiempo que estaba harta de esa familia y no quería quedarse más tiempo allí.

Ahora, había solicitado directamente devolver el Grupo JH a Casper. Como Víctor era el Director Ejecutivo del Grupo YS, no le importaría en absoluto esta cantidad de dinero que, por otro lado, resultaba una cifra astronómica para ella.

"Puedo darle un pagaré. Solo deme algo de tiempo. ¡Ganaré dinero y se lo devolveré lo antes posible!", le propuso, mientras se mordía los labios y apretaba las manos con fuerza.

Incluso aunque tuviera que trabajar para el Grupo YS toda su vida, aun así trataría de escapar de la familia Jian. ¡Por conseguir su libertad, estaba dispuesta a hacer lo que fuera!

Solo escapando de ese hogar y sin tener nada que ver con esas personas podría aliviar su corazón.

"¿Estás bromeando? ¿Cuántos años necesitas?", se burló Víctor.

Avergonzada, bajó la cabeza y se juntó las manos.

Él estaba en lo cierto. Nunca podría pagar esa deuda pero, ¿qué otra cosa podía hacer, de todos modos?

"En realidad, sí que tienes algo que quiero", dijo Víctor, y la mantuvo deliberadamente en suspenso.

"Dígame qué es". Pero al ver la mirada misteriosa en su rostro, se sintió incómoda.

"¡Tú!", respondió Víctor. La miró fijamente, con una leve sonrisa en los labios y con los ojos tan brillantes y tan oscuros que parecían profundos como un estanque.

Humillada, levantó la cabeza y lo miró como si quisiera matarlo.

No, esta vez debía mantenerse dentro del límite. No podía dejar que le hiciera nada. ¡Otra vez no!

"Sr. ¡Víctor, no sé a qué se refiere!", dijo Sofía, reprimiendo su ira mientras trataba de fingir que no entendía lo que había dicho.

"Si duermes conmigo durante tres años, devolveré el Grupo JH a Casper". De repente, Víctor dio un paso adelante y la tomó en sus brazos.

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