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   Capítulo 15 Tres años

Nunca Es Suficiente Por H. NICODEMUS Palabras: 9783

Actualizado: 2020-02-25 00:14


Sofía intentó zafarse de los brazos de Víctor, pero él ni siquiera se movió.

"¡De ninguna manera!", se negó ella, con firmeza.

"¡Cualquier cosa menos eso!". Quitándose de encima las manos de Víctor, le pisó y escupió una bocanada de aire.

Él tropezó dos pasos hacia atrás y la expresión de su rostro cambió. De nuevo, su mirada fría inicial regresó.

"No te lo tengas tan creído. No me acostaré con la misma mujer por segunda vez. De hecho, ¡eres la primera mujer con la que estoy dispuesto a acostarme más de una vez!", le dijo, con los ojos entreabiertos y emitiendo peligrosas vibraciones.

"¡Que demonios! ¡No me importa cuántas veces se acueste con la misma mujer! Tampoco se lo tenga tan creído. Cree que puede hacer lo que quiera con su dinero, ¿verdad?". ¡Después de sufrir tal humillación, ella soltó de un tirón todas las palabras que había tenido reprimidas durante tanto tiempo!

"¿Hacer lo que quiera? ¡Sí, tienes razón! ¡Ese soy yo!", respondió, con los párpados ligeramente crispados, cruzó las piernas y se sentó en el sofá sin hacer más comentarios.

"Usted...", comenzó a decir Sofía, tan irritada por la respuesta que casi habla demasiado.

"Además, también viniste aquí por dinero, ¿verdad?". Los ojos oscuros de Víctor eran tan profundos como dos pozos sin fondo. Mirarlos era como mirar dos sombras negras impredecibles.

"Deberías pensarlo. El Grupo JH tiene un valor de decenas de millones de dólares. Solo necesitas dormir conmigo durante tres años y puedes recuperarlo. Es un buen negocio, ¿no te parece?", le preguntó, ignorando sus negativas.

Ella se perdió enseguida en sus pensamientos.

Sabía que ya no podía quedarse en la casa de la familia Jian y, además, ella y Casper habían acordado que no tendrían una relación de padre e hija de ahora en adelante.

La libertad estaba ahora a su alcance pero...

Levantó la vista para mirar a Víctor, pero él tenía los ojos cerrados. Ni siquiera se daba cuenta de que alguien estaba luchando a causa de sus palabras.

'¿De verdad tengo que quedarme con este hombre durante tres años? ¿Vale la pena?

Pero si no lo hago, tal vez tenga que lidiar con la familia Jian de nuevo', pensó. ¿Quién sabía lo que Stella y su hija harían a sus espaldas? ¡Estaba tan harta de todos ellos!

Pensando en lo hipócrita que era Stella y en la actitud indiferente de Casper, se sintió disgustada. Si su madrastra ya había intentado venderla a algún gran jefe una vez, ¡podría volver a intentarlo!

La verdad es que no les tenía miedo pero ¡siempre fue imposible protegerse de ellos por sí sola!

En comparación con las intrigas y artimañas de la familia Jian, Víctor era un hombre sencillo. Si tenía algún problema con alguien iba contra él directamente, sin jugarle una mala pasada.

Cerró los ojos y se frotó la sien. ¡Este hombre estaba haciendo que le doliera la cabeza!

"Si estás cansada, puedes sentarse y pensar en ello con calma. Tengo todo el tiempo del mundo", le dijo él, mientras señalaba el sofá que tenía al lado.

La vista del sofá hizo que le doliera más la cabeza. La última vez que estuvo allí, ¡Víctor la devoró!

"¡No, no estoy cansada!", dijo ella, disgustada.

"¿Tienes miedo de que yo... ya sabes... como hice la última vez?", se burló él, echándole un vistazo.

"¿Quién tendría miedo de eso? ¡No me asusta! No piense demasiado en eso. ¡Está bien! ¡Me sentaré!", cedió, al no poder soportar la forma en que la observaba. Su mirada la asustaba.

Se sentó en el rincón más alejado del sofá y se aseguró de mantener la distancia todo el tiempo.

"No te preocupes. ¡No estoy tan cachondo! Al fin y al cabo, habrá más posibilidades en el futuro", aseguró él, como si supiera que ella realmente aceptaría.

Sofía estaba muy irritada. ¿Pensaba que era el tipo de mujer que estaría de acuerdo en hacer cualquier cosa por dinero? '¡¿Soy una facilona en su mente?! '.

No pudo evitar sonreír amargamente en su interior porque, de todos modos, era cierto. La primera vez que se encontraron, se acostó con él, así que tenía razón al pensar así.

"De acuerdo. ¡Lo haré!", se esforzó en decir, como si hubiera tenido que extraer sus palabras a la fuerza de entre sus dientes.

Víctor arqueó las cejas al escucharla, pero no le sorprendió su respuesta.

Mientras tanto, ella se sintió ligeramente molesta al ver la expresión irrespetuosa en el rostro del hombre. Había decidido ceder tres años por su libertad. ¡Debería ser capaz de soportarlo! '¡Después de tres años, podré dejar Ciudad S, ir a un lugar donde nadie me conozca y comenzar una nueva vida!'.

"Pero también tengo una condición", añadió Sofía, con determinación en su mirada. Si Víctor no decía que sí, entonces deberían terminar la conversación.

"¿En serio? ¿A ver? ¡Dime!", preguntó él, mientras enderezaba la espalda y la miraba fijamente.

Su intento de negociación despertó su interés. '

¿Qué está pensando? ¿Cree que puede negociar conmigo fácilmente? Pero este tipo de mujer es interesante. ¡No es una hipócrita a diferencia de las otras!'. ¡Había una pizca de curiosidad en los ojos de Víctor!

"Nuestra relación se limitará a la cama. No podemos interferir en la vida privada del otro", dijo como si tal cosa, con el fin de mantenerse libre durante los tres años que debía pasar con él.

"¡Por supuesto que estoy de acuerdo!", asintió él, arqueando las cejas.

No esperaba que aceptara sin dudarlo.

Quizás también le preocupaba que ella interfiriera en su vida. Pensando en ello, se sintió un poco incómoda pero negó con la cabeza y trató de hacer desaparecer esa idea de su mente.

"Ahora que has tomado una decisión, puedes mudarte esta misma tarde". Víctor se puso de pie, se dirigió hacia ella y se sentó a su lado.

"¿Qué? ¡¿Qué quieres decir? !", preguntó, incrédula, con sus ojos muy abiertos.

"¿Por qué? Evidentemente, tienes que vivir conmigo. ¿O realmente es porque no puedes esperar? Dime", preguntó Víctor, poniendo su enorme mano sobre la de ella.

"¡Bastardo!", gritó enojada y se quitó su mano de encima.

"¿Te arrepientes? Si te arrepientes de haberme dicho que sí, ¡simplemente, dilo!". La calma de Víctor ahora se transformó en impaciencia.

Ella lo miró y se sintió incómoda. Este hombre era un mandón. ¿Por qué la quería? Pero si ella desobedecía, ¿quién sabía lo que le haría?

"Estoy ocupada esta tarde. ¿Qué tal mañana?", razonó en voz baja.

"No. Enviaré a alguien para que te recoja hoy mismo", respondió él con firmeza después de agitar la mano. Luego se dio la vuelta, caminó hacia su escritorio y continuó con su trabajo.

Sofía se quedó allí, con la palabra en la boca. Sin embargo, al ver que no iba a responder, se tragó lo que quería decir. Suspiró en silencio y salió de la oficina.

"¡Srta. Sofía!". En cuanto salió por la puerta, vio a John esperando fuera.

Nunca lo había visto antes. Todo lo que sabía era que Jenny se había reunido con él una vez. Parecía que era amable y educado.

Como un antiguo ministro, era digno y competente.

No es de extrañar que su hermanastra estuviera dispuesta a arrojarse sobre él. De hecho, parecía el novio perfecto.

"Hola Sr. John", respondió con cortesía mientras reprimía sus sentimientos.

Este solo mantuvo una leve sonrisa en su rostro.

"El Sr. Víctor desea verme. Srta. Sofía, ¡siéntase como en casa!", dijo con educación.

Ella asintió como respuesta. Luego, vio cómo se giraba y abría la puerta de la oficina del Director Ejecutivo.

Sorprendentemente, un hombre tan elegante como él estaba dispuesto a ser el asistente de Víctor.

Notó un zumbido y, de repente, se dio cuenta de que su teléfono estaba vibrando en su bolsillo.

Reprimiendo su confusión, lo sacó para comprobar quién le había enviado un mensaje.

Un número de teléfono familiar apareció en la pantalla y, sin siquiera mirar el contenido del mensaje, lo volvió a guardar. Luego se dio la vuelta y salió del edificio del Grupo YS.

El Grupo JH.

Casper miraba el papel una y otra vez. Allí se decía que ya no existía una relación de padre e hija entre ellos.

Sin embargo, Sofía seguía siendo su hija, aunque él nunca la hubiera criado. De repente, sintió pena por ella.

"Perdí a una hija a cambio del Grupo JH. ¿Es correcta mi decisión?", murmuró para sí mismo.

Su hija lo había puesto realmente en una situación difícil. Originalmente, su deber era proteger a su familia y no debería actuar como si alguien la hubiera obligado a hacerlo.

Eso era exactamente lo que pensaba, por lo que su tristeza solo duró un corto período de tiempo y centró toda su atención en preguntarse si realmente su hija podría persuadir a Víctor.

La puerta de su oficina se abrió lentamente y vio la figura exhausta de Sofía.

"¿Cómo fue? ¿Víctor estuvo conforme?", preguntó de inmediato, mientras se levantaba de un salto.

Al escuchar sus ansiosas preguntas, ella no pudo evitar sentir desprecio. Parece que había tomado la decisión correcta al dejar a la familia Jian.

"Por supuesto", respondió secamente, sin querer hablar más con Casper.

Una sonrisa apareció enseguida en el rostro de su padre.

"¡Ven a casa con papá!", dijo con una voz suave que ella nunca había escuchado antes.

Pero su decisión era firme y se aseguró de que él ya no la conmoviera. Por última vez, miró el acuerdo que acababa de dejar sobre el escritorio. Estaba un poco arrugado, como si lo hubieran leído innumerables veces.

'De todos modos, tengo que volver para recoger mis cosas'. Levantó la mano para doblar el papel y lo metió en su bolso.

"Está bien. Vamos", dijo, con un tono distante y frío.

A Casper le sorprendió su sencilla respuesta porque pensó que se negaría a ir a casa con él.

"Yo conduciré", dijo mientras la seguía.

En ese momento, sonó su teléfono.

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