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   Capítulo 16 Devuélveselo a Casper

Nunca Es Suficiente Por H. NICODEMUS Palabras: 10026

Actualizado: 2020-02-25 00:24


Casper vio el número desconocido en la pantalla y atendió con vacilación. A medida que hablaba por teléfono, la expresión de su rostro se fue tornando emocionada. No dejaba de decir "está bien" y "gracias" una y otra vez.

Sofía se alejaba de él cuando lo escuchó. Sabía que debía ser una llamada de la empresa de Víctor. Había cumplido su palabra y rápido.

Casper colgó el teléfono contento. John del Grupo YS fue quien lo llamó; le dijo que Sofía había renunciado a su cargo como CEO y que el Grupo JH le sería devuelto mañana. Solo debía ir al Grupo YS por las formalidades.

Cuando la llamada terminó, Casper aceleró el paso para alcanzar a Sofía.

"¡Sofía, gracias!". Era la primera vez que Casper le ofrecía un agradecimiento sincero.

La muchacha levantó la cabeza y se detuvo. "¿No firmaste el acuerdo?", dijo con indiferencia. "Como sea. De nada".

Su voz se escuchaba calmada y no titubeó para nada. Era como si hablaba para sí misma.

Esa misma calma hizo sentir incómodo a Casper. La miró y frunció el ceño.

Era la primera vez que la miraba de cerca. Aparte de la tranquilidad y la indiferencia, no pudo apreciar ninguna otra emoción en sus ojos.

Desvió la mirada hacia el teléfono que tenía en la mano y recordó la llamada que había recibido. La incomodidad que sentía se desapareció un poco. Al darse cuenta de que Sofía lo había dejado atrás, aceleró el paso y trató de alcanzarla de nuevo.

En la casa de la familia Jian, Stella seguía inquieta, pensando en su esposo. De vez en cuando, estiraba el cuello y miraba hacia la puerta de la sala de estar.

"¡Mamá, voy a salir", gritó Jenny mientras bajaba las escaleras. Estaba vestida con una minifalda y llevaba poco maquillaje.

"¿Para dónde vas?", le preguntó Stella a su hija con desconfianza.

"¡Estoy aburrida, no he hecho nada estos días! ¿No puedes dejarme salir solo por un rato?". Jenny agarró su mano y la sacudió como una niña malcriada.

"Jenny, no es que no pueda dejarte salir. Pero, por una vez, date cuenta de cuán mala es la situación en la que estamos. Tú…". De repente, se detuvo a mitad de la oración. A veces, se preguntaba si había malcriado demasiado a su hija para que se hubiera vuelto tan malagradecida.

"¡Entonces tengo que salir y buscar una forma de resolver nuestro problema! ¡Conozco a alguien que quizás nos pueda ayudar!". Jenny habló con descontento y frunció los labios.

"No pienso seguir hablando de eso, mamá. De cualquier forma, ya se me hizo tarde. ¡Adiós!". La chica miró su reloj CK y salió rápidamente de la casa, ignorando las palabras de su madre.

Stella suspiró y pensó para sí misma: 'Ahora que Jenny ha crecido, ya no quiere escucharme. Además, estoy preocupada por Casper. ¿Cómo le estará yendo? ¿Será que Sofía le jugó otra mala pasada? ¡Esa mocosa!'.

Stella caminó hasta el teléfono y, a pesar de que marcó su número, no hizo la llamada. Seguía molesta con él por haberla dejado caer al suelo. Pero al mismo tiempo, estaba preocupada por el Grupo JH.

Lo que Sofía les había dicho el día anterior era cierto, la familia Jian no era nada sin el Grupo JH.

Stella miró a su alrededor con nostalgia. Luego de mudarse a esa casa, nunca imaginó que algún día tendría que irse.

¡No! ¡Ella nunca permitiría que algo así sucediera! Ya pertenecía a la clase alta. ¡¿Cómo podía resignarse a vivir una vida ordinaria?! Se sentía ansiosa, y caminaba de un lado a otro sin parar. Eventualmente, volvía a mirar hacia la puerta, esperando a que Casper apareciera con buenas noticias.

Ya era casi mediodía y aún no regresaba.

De pronto, escuchó una bocina. Stella se puso de pie de inmediato, pero no dio ningún paso.

"¡Vamos!", escuchó la voz de Casper. Sin embargo, seguía sin aparecer a la vista.

Estiró el cuello y fijó sus ojos en la puerta una vez más, hasta que finalmente lo vio. En el momento en que Casper apareció ante ella, soltó un suspiro de alivio. No obstante, cuando vio que Sofía había regresado con él, su expresión se volvió sombría.

"Solo vine a recoger mis cosas. Me iré cuando termine", dijo Sofía al poner un pie en la casa.

"Sofía, ¿de verdad piensas mudarte hoy mismo?". Casper se dio cuenta de que su hija había decidido cortar sus lazos con él y que estaba decidida a irse, pero no esperaba que se fuera tan pronto. No era de extrañar que aceptara tan rápido cuando él le pidió que lo acompañara.

"¡Pero acabas de volver! ¿Por qué te vas tan pronto? ¿A dónde tienes pensado ir?". Stella aún no estaba al tanto de lo que había pasado

entre Casper y su hija. Tampoco tenía idea de qué había pasado con el Grupo JH. La mujer le dirigió una mirada a los dos, a la expectativa de que alguno la pusiera al corriente de los hechos.

Sofía simplemente la ignoró y pensó: '¡No tengo por qué rendirte cuentas! ¿Quién te crees que eres? ¡No eres nadie para mí!'.

Stella seguía allí de pie, perdida, y se veía bastante lamentable.

"Sofía, ¿dónde tienes pensado vivir si te vas?", le preguntó su padre.

A pesar de

que Casper había hablado con John, seguía siendo precavido. No pensaba pasar por alto ningún detalle.

"Alquilé un apartamento lejos de aquí". En el pasado, quizás habría creído que su padre de verdad se preocupaba por ella, pero ahora, era consciente de que eso nunca pasaría.

Se dio la vuelta y se dirigió hacia su habitación.

"Casper, ¿qué pasó con el Grupo JH?". Stella esperó hasta que Sofía estuviera en su habitación con la puerta cerrada para preguntarle a su esposo.

"Ya todo se solucionó. Después de pasar por las formalidades, ¡mañana el Grupo JH volverá a ser nuestro!". Casper no pudo ocultar la emoción en sus palabras.

"¡Excelente!", exclamó la mujer. Se puso la mano en el pecho y suspiró aliviada.

Que la empresa volviera a ser propiedad de Casper la hacía muy feliz. Ya no tenía que preocuparse por terminar en la pobreza.

Miró hacia la entrada con una sonrisa de satisfacción en su rostro. La persona a quien más odiaba al fin se marcharía. ¡A partir de ahora ya no habría nada que la perturbara!

Mientras tanto, Sofía contemplaba la pequeña habitación donde había vivido a lo largo de todo un año. Sin embargo, no sintió ningún tipo de apego o nostalgia. Ella solía llorar mucho en ese cuarto, y ahora, finalmente podía librarse de ese sentimiento depresivo que la invadía cuando se sentía apretada allí.

Como apenas tenía unas pocas cosas, no le llevó mucho tiempo empacarlo todo. Se aseguró de recoger los libros que tanto disfrutaba leer. De pie frente a la habitación vacía, recordó la primera vez que puso un pie en la casa.

Bzz. Su teléfono vibró de nuevo.

Ella lo sostuvo en su mano y miró fijamente la pantalla. Al ver quien era, se molestó. Era la tercera vez que él le enviaba un mensaje. Comparado con el primero que decía: "¿Hola?"; el segundo: "¿Estás ocupada?"; este último decía: "Te extraño" y era mucho más desagradable. Sofía puso los ojos en blanco y bloqueó el número sin pensarlo dos veces.

Ella alguna vez había llamado y enviado mensajes de amor a ese mismo número, pero su dueño decidió traicionarla.

Nunca más volvería a confiar en él. La muchacha miró las hojas de los árboles fuera de la ventana mientras sostenía el teléfono en su mano con fuerza. El dueño de ese número de teléfono ahora era el novio de Jenny.

Antes, ella pensaba que estaría toda su vida con Peter, y sin embargo, él había dormido con Jenny a sus espaldas. ¡Qué chiste!

En aquel momento, pensó que estaría destrozada al ver la horrible escena, pero en realidad se mostró tranquila e indiferente. Seguramente porque a pesar de que estaban juntos, ella no lo amaba tanto como creía. Y fue por esa misma razón por la que pudo alejarse de él sana y rápidamente.

Sofía seguía absorta en sus pensamientos mientras veía fijamente cómo se balanceaba la rama del árbol debido al viento; se preguntó qué era el verdadero amor. Se debía sentir increíble.

De un momento a otro, el hermoso rostro de Víctor se apareció en su mente, tenía una mirada indiferente y una sonrisa maliciosa.

Ella negó con la cabeza y sintió cómo la sangre se acumulaba en su cara, haciéndola sonrojar de vergüenza.

Entonces, su teléfono sonó. El ruido hizo eco en la pequeña habitación.

Se sintió confundida y atendió de mala gana.

"¿Hola? ¿Quién es…?". Antes de que pudiera terminar de hablar, escuchó una voz familiar al otro lado de la línea.

"¿Ya empacaste tus cosas? Pasaré por ti en un rato". ¡Era Víctor! ¿Cómo había conseguido su número? ¡Era tan influyente!

"Todavía no. No vengas aquí. Dame la dirección. Yo iré en taxi", rechazó su propuesta de inmediato.

Víctor tenía un auto lujoso, si Stella la veía irse en él, no podía ni imaginar el escándalo que armaría.

"Te llamaré más tarde. ¿Por qué no guardaste mi número? ¡Solo guárdalo!". Al terminar de hablar, Víctor colgó.

Tras escuchar su reclamo, Sofía se molestó. Al parecer, era mucho más intolerante de lo que creía. Si ellos llegasen a pasar tiempo juntos, tal vez…

Sofía no tenía idea de si su decisión era la correcta o no. ¿Estaba bien vivir con un canalla arrogante y autoritario? ¿Sería capaz de soportarlo?

Sacudió la cabeza y guardó el teléfono en su bolsillo. Se dio la vuelta y recogió su maleta. Antes de irse, le dio un último vistazo a la habitación. Luego, abrió la puerta y salió.

Tan pronto como salió al pasillo, olió un aroma a comida. Se dirigió al comedor y echó un vistazo, habían varios platos sobre la mesa. La comida olía delicioso.

Era la primera vez que Sofía veía a Stella encargándose de los platos, pues la familia Jian nunca invitaba a nadie importante a cenar.

¿Era posible que estuvieran esperando a alguien importante? Sofía estaba perpleja. Pero cuando se volvió para mirar la expresión de Stella, ella no parecía feliz en absoluto. Por el contrario, parecía renuente y desanimada, así que se encogió de hombros. De todos modos, ya no tenía nada que ver con la familia Jian.

"¡Sofía, después de la cena puedes irte!", dijo su padre.

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