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   Capítulo 30 ¿Quién era el hombre

Nunca Es Suficiente Por H. NICODEMUS Palabras: 10272

Actualizado: 2020-03-01 00:14


Sofía miró al CEO con una actitud desafiante, y el ambiente en la oficina se volvió gélido.

Una sonrisa maliciosa apareció en la boca de Víctor. Y antes de que la chica pudiera descubrir sus intenciones, él presionó sus labios contra los de ella.

"Umm…". Al principio, ella se mantuvo inmóvil y tensa, sorprendida por su repentina reacción. Luego, comenzó a forcejear, tratando de pronunciar una queja, pero de pronto sus palabras se ahogaron, su mente estaba divagando, y parecía querer… corresponderle…

Intentó retorcerse para escapar de su agarre, pero Víctor la sujetó con fuerza.

La muchacha abrió los ojos y los fijó en él. Pudo ver la lujuria en sus ojos medio cerrados. ¿Sentía el deseo de…? ¡No!

De pronto, ella lo mordió con fuerza, y el sabor de la sangre invadió su boca.

El hombre fue atrapado con la guardia baja y se sacudió de dolor. Se tocó el labio con cuidado y al ver la sangre en sus dedos, sus ojos destellaron de ira. "¡¿Te acostaste con otro hombre anoche?!". Tan pronto dejó escapar sus palabras, se arrepintió por lo que había dicho. Nunca se imaginó que al hablar de su mayor temor, reaparecerían esa sensación de disgusto y dolor.

Al imaginarla en la cama con otro hombre, sintió una punzada en su pecho.

Sofía lo miró con desprecio, se sentía molesta y agraviada. La rabia que había intentado contener el día anterior, empezó a estallar como un géiser. "¿Por qué te encanta humillarme? ¡Mi dignidad no vale nada para ti que crees que puedes pisotearla como te plazca! Sí, tenemos un acuerdo. ¿Y qué? ¡Soy una persona, no un juguete que tienes a tu entera disposición!".

Víctor la miró con los ojos entrecerrados.

A pesar de su arrebato, no pudo evitar sentirse fascinado por ella.

"Señor Víctor, la reunión está a punto de comenzar". Una voz tímida provino de la entrada. Ambos desviaron la mirada del otro hacia el empleado que acababa de abrir la puerta.

"Está bien", respondió el hombre con indiferencia. El empleado asintió con nerviosismo y se retiró inmediatamente.

El ambiente en la reunión también era escalofriante.

La reunión inició con un informe de uno de los gerentes, pero Víctor intervino y lo amonestó al instante. El gerente estaba tan asustado que su cuerpo no dejaba de estremecerse. No se atrevió a refutar ninguna de sus palabras, se limitó a asentir y a reconocer sus errores.

Ninguno de los demás gerentes en la reunión se atrevieron a provocar a su jefe. Ni siquiera se atrevían a respirar.

Víctor desató su ira contra los pobres empleados del Grupo YS. Sofía, por su parte, observaba todo en silencio detrás de él. Al ver cómo fulminaba a los demás con la mirada, no pudo evitar maldecirlo en sus pensamientos. '¡Es la reencarnación de un emperador tiránico!'.

"¿Alguna otra cosa?". Después de regañar a varios gerentes, Víctor finalmente se había calmado.

Nadie respondió a su pregunta, por miedo a que se enojara de nuevo. Repentinamente, alguien se aclaró la garganta de forma audible. "El Grupo YS tiene planeado firmar un contrato de un año con Rita, pero la popularidad en el mundo del entretenimiento varía constantemente. Señor Víctor, ¿ha pensado en acortar el contrato?".

La voz provenía de Leon. Una vez que terminó de hablar, miró fijamente a Sofía.

Tras escuchar la intervención de Leon, todos los presentes comenzaron a sudar frío. La noticia de que Rita y Sofía habían tenido sus diferencias se había difundido por toda la empresa. Además, se rumoraba que el CEO tenía una relación especial con Sofía, por lo que provocó confusión acerca de si Víctor era gay o no.

Pero al mismo tiempo, también se había difundido la noticia de que él se había puesto del lado de Rita, y todos sabían que Leon estaba presente cuando eso pasó. ¿Por qué había hecho una pregunta tan tonta?

Sofía notó que Leon la estaba mirando, así que mantuvo la compostura. Lo que sea que había pasado el día anterior, ya era parte del pasado.

"Depende de ti", respondió Víctor con indiferencia. "Estás a cargo de todo lo relacionado con los nuevos productos, inclusive el contrato con la artista. No necesitas pedir mi opinión".

"Está bien, entiendo. Gracias", dijo Leon secamente.

"¿Algo más?", preguntó Víctor una vez más.

Cuando vio que todos habían bajado la cabeza y habían desviado la mirada, asintió.

"Eso es todo por hoy. Pueden retirarse". Sin esperar respuesta, el hombre se levantó de golpe y salió de la sala de reuniones.

Mientras todos recogían sus cosas, Leon se acercó a Sofía y le preguntó preocupado: "¿Estás bien?".

Ella se quedó atónita por un momento, su repentina consideración la tomó por sorpresa. Se limitó a sonreír y le respondió cortésmente: "Estoy bien".

"Rita es una estrella", suspiró. "Ser arrogante es parte de su trabajo. No te tomes a pecho sus palabras, no dejaré que vuelva a suceder".

Sofía estudió su rostro con atención. No esperaba que él fuera a consolarla. Pero, por lo que le había dicho, él también estaba del lado de Rita.

"Parece que estás en buenos términos con la señorita Rita", dijo lentamente.

Leon asintió. "Fuimos a la misma escuela".

"Ya veo"

, respondió Sofía indiferente. Luego, le dirigió una leve sonrisa y dijo con voz tranquilizadora: "No te preocupes No me lo tomaré a pecho".

Sofía recogió sus archivos y salió de la sala de reuniones. A medida que avanzaba, escuchó los diferentes chismes que circulaban por la oficina.

"¿Qué está pasando entre Sofía y el Sr. Víctor? ¿Se dieron cuenta de cuán extraños se comportaron en la reunión?", susurró uno de los empleados.

"Sí, noté que el labio del señor Víctor estaba roto, pero puedo jurar que estaba bien esta mañana cuando le llevé el café", dijo otro.

"Escuché que el Sr. Víctor se quedó en su oficina toda la noche. ¿Estaba esperando a Sofía?".

Sofía se sorprendió al escuchar eso.

'¿Víctor realmente pasó toda la noche en la empresa? No es de extrañar que sus ojos estuvieran rojos, debe estar agotado.

¿De verdad fue por mí? ¿Habré sido muy dura con él?'.

Ella negó con la cabeza obstinadamente. '¡No te hagas ilusiones, Sofía! Quizás tenía algo importante que resolver. Además, tiene derecho a estar molesto conmigo. Al fin y al cabo, ¡desaparecí toda una noche sin avisarle!'.

Ella se río entre dientes y se dirigió a la oficina.

Mientras Sofía estaba entretenida escuchando los chismes de la empresa, Víctor ya había regresado a su oficina. Al abrir la puerta, su celular comenzó a sonar. Miró la pantalla y contestó rápidamente.

"¿Qué averiguaste?", preguntó sin rodeos.

"Solo sé que se quedó en el Hotel Luna Nueva y que había un hombre con ella, pero no pude obtener su identidad". La voz de un hombre se escuchó al otro lado de la línea. Y al escuchar sus palabras, Víctor sintió que la ira se volvía apoderar de él.

"No es necesario que sigas investigando", dijo sin más. Colgó el teléfono y sus manos temblaban de rabia. En el momento en que lo hizo, Sofía entró a la oficina, lo que lo enfureció más.

Sofía se quedó desconcertada por la mirada despiadada de Víctor.

Se preguntó qué lo había vuelto a enojar tanto. ¿No se había calmado ya?

"Señor Víctor, si no me necesitas, iré al estudio para verificar las cosas…". Sintió una enorme necesidad de huir de él. La rabia que emanaba de su cuerpo era demasiada para que ella la soportara.

"¿Acaso te dije que podías ir al estudio?", gritó cruelmente. "¡Siéntate y quédate allí!"

Sofía frunció el ceño. "Pero el inconveniente con la señorita Rita…".

"¿No quieres quedarte aquí conmigo?". Víctor la interrumpió, alzando las cejas.

La muchacha permaneció callada. Era cierto, no quería estar junto a él, sobre todo ahora que estaba tan enfadado. Pero, ¿tenía otra opción?

"No tienes elección", dijo con frialdad, como si había leído su mente.

Sus palabras le provocaron un escalofrío a lo largo de su espalda, así que se sentó frente a su escritorio sin objetar nada.

No obstante, le costaba centrarse en su trabajo, pues los ojos de Víctor estaban pegados a ella. Cada movimiento que daba lo hacía bajo su estricta vigilancia. La hacía sentir increíblemente incómoda. ¡Lo más patético era que ni siquiera podía hablar!

Sofía miró su reloj inquieta, deseando que el tiempo pasara más rápido para finalmente salir del trabajo.

Víctor seguía mirándola en absoluto silencio. 'Quizás si esta mujer no fuera tan obstinada, en realidad me gustara', pensó con amargura.

"Señor Víctor", dijo la chica interrumpiendo sus pensamientos. "Estamos fuera de horario". No podía seguir soportando la mirada de Víctor, así que decidió recordarle que ya era hora de salir de la empresa.

"Está bien, podemos irnos ahora. Espérame en el auto", le ordenó con indiferencia.

Una vez que ambos estuvieron en el auto, Sofía se sintió mucho más incómoda.

Ella estaba sentada en el asiento del copiloto y se sintió como si caminaba sobre una capa delgada de hielo. Siguió mordiéndose el labio nerviosamente.

Iban por la autopista en completo silencio. ¿Por qué Víctor no decía nada? 'Esto no es normal en él', pensó preocupada. ¿O tal vez estaba conteniendo su ira para soltarlo todo cuando llegaran a casa?

Sofía suspiró. Parecía que era una persona diferente de como era antes de conocer a Víctor. Anteriormente, ella siempre estaba tranquila; incluso cuando se enfrentó a personas horribles como Stella y Jenny fue capaz de mantener la calma. Pero ahora, con Víctor, la abrumaba la ansiedad.

Comenzó a preguntarse qué era lo que realmente sentía por él.

"¿Quién era el hombre con el que estabas anoche?". La voz gélida de Víctor rompió el silencio entre los dos. Sus sospechas fueron acertadas, él no iba a dejar atrás todo ese asunto.

El corazón de Sofía se aceleró. ¿Cómo supo que estaba con un hombre anoche?

Él… Era mucho más formidable de lo que imaginaba.

"¿De verdad creíste que no me enteraría?", preguntó con frialdad.

"Él y yo no tenemos nada", respondió con la mayor calma que pudo. "No me pareció necesario explicártelo".

"No olvides que tenemos un acuerdo". Los ojos de Víctor se entrecerraron. "Tres años. Durante esos tres años, no permitiré que mi mujer me engañe". Pronunció cada palabra con honestidad.

Era la primera vez que Sofía lo veía tan serio.

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