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   Capítulo 24 La verdad sale a la luz

Atados Por El Destino Por T. CAMERINO Palabras: 11844

Actualizado: 2020-03-11 00:35


Becky los vio después de la escuela y abrió los ojos, atónita por un momento, pues no esperaba que siguieran tan cerca uno del otro a pesar del grave problema en que se encontraban.

Suspiró impotente y consideró que era bueno que estuvieran en el auto. De lo contrario, la situación sería peor si los demás los vieran juntos.

"Sube al coche", le dijo Eric con impaciencia, al verle quedarse inmóvil por mucho tiempo.

"¡Ah! ¡Lily!", vio a su amiga y se puso histérica, porque se sorprendió al ver su rostro hinchado. Entonces preguntó con preocupación, "¿Por qué tienes la cara así? ¿Quién te pegó? ¡Dime y pelearé con él!"

"Silencio. Por favor, cálmate", la chica la detuvo enseguida y la calmó. Luego miró a su alrededor y dijo, "Cualquier persona podría escucharte. Por favor, habla en voz baja".

Eric les observó por el espejo retrovisor y se dio cuenta de cuán agresivas podían llegar a ser las mujeres en un momento dado. No perdían ni un segundo para expresar de una vez lo que querían decir, así que simplemente les ignoró y puso el auto en marcha.

"¿Duele?", Becky la miró con tristeza y se sintió culpable por no haber podido defenderla y protegerla de la persona que le hizo eso. Trató de tocarle la cara pero tuvo miedo de lastimarla.

"¿Quieres intentarlo?", Lily le dijo en broma.

La amiga frunció el ceño y repuso, "Tienes la cara muy hinchada y aún tienes deseos de bromear. ¿Fue tu padre quien te golpeó de nuevo?".

"¿Quién más haría eso además de él?", se burló y desvió la mirada, "El decano llamó a nuestros padres".

"¡Qué padre tan cruel! ¡De hecho, es incomparablemente desnaturalizado!", Becky maldijo y la ira comenzó a apoderarse de ella, "¡Es un cretino! ¿Cómo pudo golpear así a su propia hija?".

Eric se sorprendió de su reacción. Era evidente que quería a su amiga de verdad y no se trataba de una fanfarrona, porque sus ojos reflejaban la sinceridad de sus sentimientos.

Lo primero que hizo Becky al llegar a casa fue sacar una bolsa de hielo para colocarla en la mejilla de Lily.

Era mediodía y su madre aún no había regresado, así que le entregó el botiquín a Eric y dijo, "Por favor, aplícale el medicamento. Voy a adelantar el almuerzo, cocinaré el arroz y prepararé los ingredientes para que cuando mi mamá regrese pueda hacer los platillos".

"Está bien", le respondió con una expresión facial propia.

Lily se colocó la bolsa de hielo en la cara y suspiró, "Para ser honesta, no quiero causarle muchas molestias, pero es la única que puede ayudarme".

"Bueno, realmente es una buena amiga", le respondió y abrió la caja de medicinas. Luego, la miró y le dijo con sinceridad, "También me tienes a mí. Si necesitas mi ayuda en el futuro, puedes llamarme".

La chica sintió que de repente el corazón le latía más rápido. Incluso la bolsa de hielo sobre la mejilla se sentía caliente, en señal de rubor. Sin embargo, no dijo nada y desvió la mirada.

Becky no sabía si su madre estaba muy ocupada hoy. Había terminado en la cocina y Eric ya le había aplicado medicamento en las heridas a su amiga, pero aún no había regresado.

Pensó que sus invitados debían estar hambrientos, así que la llamó, pero la secretaria fue quien contestó la llamada y le dijo que su madre estaba muy ocupada en ese momento.

"Ya veo. Gracias", respondió lacónicamente, colgó el teléfono con tristeza, y les dijo, "Vamos a tener que comprar comida porque mi mamá aún está trabajando. Quizás esté en una reunión".

"Saldré a comprarla", Eric tomó la iniciativa, pero cuando estaba a punto de salir, Lily lo detuvo y le dijo, "No vayas, yo cocinaré".

"¡De ninguna manera!", objetaron los otros dos al mismo tiempo.

"Estás lastimada y no te conviene cocinar", dijeron a la misma vez y la miraron muy preocupados.

"Bueno, ¿desde cuándo están tan sincronizados?", la chica bromeó mientras se levantaba y caminaba hacia la cocina sin que pudieran detenerla. "La herida está en mi cara, no en las manos. Además, la comida para llevar no es saludable".

"Deja que te ayude", la otra la siguió de inmediato y le ofreció su ayuda.

Los ingredientes ya estaban lavados, pero Becky solo podía ayudar en cuanto a descongelar la carne de pollo, porque no sabía cortar las verduras.

Lily adobó el pollo rápidamente, cortó las guarniciones y comenzó a cocinar. Como de costumbre, actuó con naturalidad, al estilo de una chef experta.

Eric se apoyó contra el marco de la puerta para observarlas en sus quehaceres y se sintió mal al verla hacer todas estas cosas con el rostro hinchado.

Después de un rato, se dio la vuelta, caminó hacia el balcón, sacó su teléfono e hizo una llamada.

"Oye, Sherry, ayúdame a averiguar una cosa...", dijo con una expresión seria y madura, como si fuera mayor de lo que realmente era, "Bueno, dímelo después de que lo averigües".

Justo cuando Lily estaba a punto de colocar todos los platos sobre la mesa, Alice regresó a casa. Caminó por el pasillo y se puso las pantuflas. Al acercarse a la cocina, sintió el aroma de la comida que venía del interior, "Vaya, ¡qué bien huele aquí! ¡Oye, si es Lily! Me preguntaba por qué hay olor a comida en casa si yo no estaba aquí".

"Señorita Alice," la chica saludó con una sonrisa, pero no estiró demasiado los labios por miedo a que la herida le doliera.

"¿Por qué tienes la cara hinchada de nuevo?", la mujer notó su mejilla y frunció el ceño.

"¡Fue su padre!", respondió Becky bruscamente, "Mamá, ¿por qué volviste tan tarde?", agregó mientras salía de la cocina con un tazón de arroz en las manos, y se quejó una vez más, "Lily tuvo que cocinar así lastimada".

"¡Maldición! ¿Te volvió a pegar?", Alice habló enojada, con una mirada feroz.

"Sí", la joven asintió y frunció el ceño un poco sorprendida de ver esta faceta de la mujer. Nunca pensó que una diseñadora tan encantadora y elegante pudiera estar tan furiosa.

Eric salió de la cocina con los pa

lillos y también se sorprendió al escucharla maldecir así, por lo que le dirigió una mirada a Becky y a su madre. Realmente no eran personas con las que se pudiera jugar, porque decían malas palabras en un momento de ira si se les provocaba.

Alice se dio cuenta de que había alguien más allí, así que respiró forzadamente para recomponerse. Luego, le sonrió de manera poco natural y cambió de tema, "Hoy tuve una reunión en la empresa y lo arreglé todo, pues mañana voy a París para ver la Semana de la Moda allí".

"¿Qué?", repuso su hija con el ceño fruncido, "Entonces me voy a quedar sola en casa".

"Ese siempre ha sido mi sueño. Por favor, apóyame pase lo que pase".

"Por supuesto que te apoyo, pero no quiero…", hizo una pausa y sus ojos se iluminaron de repente. "Lily, quédate aquí conmigo. Así no te sientes incómoda al convivir con tu familia debido a lo que sucedió recientemente. Es mejor dejar que las cosas se enfríen".

"Bueno, eso me parece bien. Llamaré a Lucía y se lo diré. Estoy segura de que estará de acuerdo", Alice hizo enseguida una llamada.

Las dos decidieron todo por Lily sin siquiera pedirle una opinión. La mujer colgó el teléfono en poco tiempo y dijo con una sonrisa, "Lucía estuvo de acuerdo, así que tu padre no dirá nada. No tienes de qué preocuparte".

En realidad, la chica tampoco deseaba volver, mas no era porque quisiera escapar de lo que había sucedido, sino porque su familia era realmente detestable, y le habían hecho tantas cosas malas que llegó a odiarlos.

Por alguna razón, miró a Eric a los ojos, pidiéndole su opinión.

"También creo que es mejor para ti que estés aquí unos días", dijo el joven como si hubiera entendido lo que significaba su mirada.

Lily sintió el calor en su rostro otra vez y no entendió por qué esto le había sucedido constantemente hoy, así que culpó al hecho de que la habían golpeado demasiado duro.

Después de eso, pidió una licencia de dos días en la escuela, ya que le resultaba difícil e incómoda que otras personas la vieran en ese estado.

Como siempre, Becky también quiso solicitar un permiso para quedarse en casa con ella, pero la otra se negó esta vez porque no quería que faltara a las clases por su culpa.

Por la tarde. Eric apareció en compañía de una joven que llevaba una computadora portátil.

Cuando Lily abrió la puerta y vio aquella extraña detrás de él, se sintió muy confundida, pero aun así les dio la bienvenida, "Adelante".

Entraron a la casa y entonces el chico la presentó, "Lily, esta es Sherry Ran, pero puedes llamarla Sherry".

La chica asintió con la cabeza a la recién llegada y habló con suavidad, "Hola, soy Lily".

"Lo sé", la otra miró a su alrededor con una sonrisa y dijo, "Este lugar se ve muy hermoso y tranquilo a la vez. No es de extrañar que nuestro jefe haya insistido en venir aquí".

"Uh, en realidad es la casa de mi amiga", explicó la joven de manera poco natural y forzó una sonrisa.

"Entonces, esta no es tu casa", dijo Sherry algo decepcionada y continuó, "Me gusta mucho la decoración de este lugar...".

"Sherry", Eric se aclaró la garganta y la llamó. Luego expresó directamente, "Es hora de centrarnos en lo que importa".

"Oh, lo sé, lo sé, ¿no puedo echar otro vistazo?", sin embargo, se sentó en el sofá y encendió la computadora portátil.

Lily frunció las cejas muy confundida, especialmente por la actitud de esa extraña. Además, parecía un hombre por la forma en que vestía y el estilo de su cabello.

"Ven aquí", Eric le dijo a la chica, que estaba completamente aturdida.

Ella reaccionó al instante y fue a sentarse al lado del joven, pero este le hizo un lugar entre él y la otra, haciéndola sentir un poco avergonzada.

"Aquí está el local de navegación por internet", Sherry reprodujo el video con una expresión de seriedad en el rostro, "Según nuestra investigación, el rumor sobre ustedes dos se difundió desde una computadora de ese local. También copié la cinta de seguridad de allí, ¿ven? La red de su escuela está abierta al exterior. Por eso eligieron la navegación del local para enviar los rumores, ya que es fácil de encontrarlos si lo hicieran en la escuela".

Las personas en el video no se veían con claridad. Sin embargo, las reconocieron de perfil con solo un vistazo. Eran Yasmin y Sheena.

"Fueron ellas", Lily abrió los ojos un poco sorprendida, pero pensó en las imágenes de baja calidad que habían grabado y se calmó.

Eric no habló, simplemente vio el video con las cejas fruncidas.

"No esperaba que tuvieras enemigos a tan corta edad", dijo Sherry en un tono serio.

La chica solo sonrió y respondió, "Pareces más joven que yo, ¿no?".

"¿Quién dice? ¡Cumpliré quince en unos meses!", enfatizó la otra.

"Está bien, entonces", Lily se rió entre dientes y añadió, "De todos modos, eres menor que yo".

"¡Tonterías! Ni siquiera pudiste descubrir la verdad sobre la situación en que estabas. ¿Cómo te atreves a decir que eres mayor que yo?", Sherry habló despectivamente y la miró con desdén.

Lily la fulminó con la mirada, pues ya tenía 24 años y obviamente era mucho mayor que esa niña atrevida. ¿Cómo podía atreverse a mirarla con desprecio?

"Está bien, es suficiente", Eric intervino y se volvió hacia Lily, "Por cierto, ¿qué vas a hacer con ellas?".

"Bueno, debo pensar en eso primero", entonces, valoró disímiles posibilidades.

¿Pagarles con la misma moneda? Eso no iba a funcionar. ¿Darles una golpiza? Recurrir a la violencia no era su modo de resolver las cosas. ¿Hacer que se disculpen frente a todos los alumnos de la escuela? Esta era la mejor opción.

"No lo pienses más, pues ya sé qué hacer", dijo el chico al verla tan confundida, interrumpiendo sus pensamientos.

"Eres tan tonta", Sherry añadió y alzó sus cejas hacia ella.

"¿Qué?", Eric la miró con severidad.

"Solo estoy bromeando. No te lo tomes en serio", le dijo y fingió una sonrisa.

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