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   Capítulo 29 La venganza

Atados Por El Destino Por T. CAMERINO Palabras: 9719

Actualizado: 2020-03-13 00:15


Llegaron al lugar que Eric les había dicho y ya Terence estaba allí esperando pacientemente junto con tres o cuatro de sus hombres.

"¿Dónde diablos están?", preguntó el chico.

"Están adentro, encerradas en una habitación", meditó un momento, sonrió, y se acercó a este, "Jefe, ¿vas a cobrar venganza por ella?", le susurró.

Eric le miró de reojo, "Ocúpate de tus malditos asuntos. Solo abre la puerta".

"Bueno, realmente no es de mi incumbencia…", se encogió de hombros y ordenó a uno de sus hombres que abriera.

"Está bien, Terence", le respondió el que estaba más cercano a él e inmediatamente ejecutó la orden.

La puerta y las ventanas estaban cerradas con llave desde el exterior para evitar que escaparan.

Lily tenía la espalda lastimada y las piernas llenas de moretones, así que tuvo que apoyarse en Becky para llegar hasta ese lugar. Simplemente permanecieron en silencio detrás de Eric, viendo cómo la puerta se abría lentamente.

Las dos prisioneras se habían acurrucado en un rincón. A pesar de que Yasmin estaba aterrorizada, trató de reunir todo el valor que tenía para preguntar, "¿Qué van a hacer?".

"¿Pues, qué piensas?", Terence se acercó a ellas, actuando de manera sinuosa.

"Ten cuidado con lo que haces, de lo contrario... ¡De lo contrario, mi padre te lo hará pagar!"

"Oh, ¡me tienen acorralado...! ¡Qué miedo tengo...!", Terence levantó los brazos y dio unos pasos atrás, fingiendo estar asustado, "No, solo bromeaba. Para ser honesto, no sé quién es tu padre, y francamente, no me importa, por lo que no le tengo miedo".

"¡Déjanos ir ahora mismo antes de que llegue la policía!", Sheena exclamó desafiante.

"Será mejor que piensen en cómo salvarse ahora, precisamente en este momento en que la policía no ha llegado", advirtió Eric de repente con el ceño fruncido.

"E... Eric", lo reconocieron de inmediato. Entonces vieron a las dos chicas detrás de él, y se sintieron aún más deprimidas.

Lily les dirigió una mirada fría y penetrante. Apartó las manos de Becky, enderezó la espalda, se acercó a ellas y se burló a modo de victoria. Les extendió la mano y dijo, "Dámelas".

"¿Q...qué?", los ojos de Yasmin brillaban y ni siquiera se atrevió a mirarla directamente.

"¡Dámelas ahora!", Lily casi le gritó, en un tono serio.

"No tengo lo que tú q....".

¡Paf!

Antes de que pudiera terminar sus palabras, la chica le había abofeteado con tanta fuerza que incluso esta tuvo que sacudir las manos para aliviar la sensación.

"¡Cómo… cómo te atreves!", Yasmin se cubrió el lado de la cara donde recibió el golpe.

"Eso no es lo único que recibirás si no las entregas", amenazó Lily sosteniéndose la muñeca y estirándola un poco para burlarse e intimidarla.

"¡Cómo te atreves!", repitió irritada, y la miró llena de odio, "¡Solo eres una hija bastarda de la familia Qiao! ¿Cómo osas pegarme?".

¡Paf!

Lily le dio otra bofetada, esta vez del otro lado.

"Tú...", Yasmin ya no se pudo contener y trató de desquitarse de la chica del mismo modo.

Sin embargo, Eric agarró su muñeca antes de que pudiera hacerlo y la colocó detrás de su espalda en un movimiento repentino que le hizo gritar de dolor.

"¡Ay! ¡Para! ¡Déjame ir, psicópata!".

"¡Detente! ¡Déjala ir ya! ¡Estás cometiendo un delito!", Sheena alegó en defensa de su cómplice.

"¿Cometiendo un delito?", repitió Lily mientras la miraba, "¿Acaso ustedes no hicieron lo mismo cuando me trataron así?".

"Yo...", Sheena se estremeció y dio unos pasos hacia atrás, "Todo fue tu culpa. Simplemente estábamos tomando venganza por lo que nos hiciste".

Lily inclinó ligeramente la cabeza y extendió la mano una vez más, "Oh, si me hubieran dado lo que pedí, todo estaría bien. Pero si no lo hacen...".

No terminó la frase deliberadamente, para hacer que le temiera.

"¡No, no! ¡Ya lo dijimos, no las tenemos!", ya sea por miedo o nerviosismo, la chica no pudo más y se echó a llorar, "¡Ellos nos quitaron todo!".

Casi gritó las últimas palabras y señaló con el dedo a Terence mientras temblaba.

"¡Al fin! Eso no fue tan difícil después de todo, ¿verdad?", dijo Lily y luego miró a Eric, que todavía tenía a Yasmin agarrada por la muñeca, antes de cambiar su mirada hacia Terence.

"¿Por qué no me dijiste que ya las tenías?".

"Ja, ja", él se tocó la nariz en broma, "Solo quería saber qué ibas a hacer con estas dos".

"Bueno, ahora lo sabes", ella arqueó las cejas inquisitivamente.

"Sí, ahora lo sé", asintió con rapidez y se encontró con la mirada de Eric accidentalmente. Se sintió incómodo por un momento, se dio la vuelta y se dispuso a irse, "Voy a buscar lo que quieres".

Salió de la habitación finalmente y se estremeció, pues las miradas del jefe y de la mujer que le acompañaba eran demasiado aterradoras.

Jamás sería capaz de hacer enojar a ninguno de los dos.

Lily son

rió y finalmente miró a Eric, "Déjala ir".

El chico la soltó y la empujó ligeramente, pero eso la hizo perder el equilibrio y caer al suelo. Sheena se acercó de inmediato para ayudarla a levantarse.

"¿Estás bien?", le preguntó a toda prisa.

Yasmin la miró enojada. "Bueno, adelante, inténtalo tú sola. Veamos si te sientes mejor después".

Eric sacó un trozo de papel y se limpió las manos lentamente como si hubiera tocado algo sucio.

Lily no sabía qué hacer o decir en ese momento acerca de su comportamiento.

Quería decirle que sus acciones, expresiones, su rostro inmaduro con matices de maldad en él y todo lo demás, le resultaban indescriptibles.

¿Estaba hechizada acaso? Se sentía encantada y seducida por su presencia y sabía que dentro de poco, cuando crezca un poco más, él definitivamente cautivaría y atraería a muchas chicas.

Becky se dirigió hacia ella y la tomó del brazo, "¡Vaya, Lily! No sabía que podías defenderte así".

Esta la miró a los ojos y le dijo en voz baja, "Uno nunca debe perder el impulso frente a su enemigo".

Su amiga asintió con la cabeza y levantó el pulgar.

Terence regresó unos minutos después con las cosas que Lily tanto buscaba y se las entregó, "Aquí está todo lo que tenían".

Había dos teléfonos, una cámara, una grabadora y dos lujosos relojes de pulsera.

Abrió los dos teléfonos y examinó todos los archivos. Después de unos minutos deslizando el dedo, descubrió que uno de ellos tenía muchas fotos de ella con disímiles ángulos y posturas.

"Qué imbéciles...", Becky se sintió sorprendida de ver la cantidad de fotos en el aparato.

Lily miró a las dos jóvenes paradas en la esquina y luego se volvió hacia Terence, "¿Viste las fotos?".

"No", negó también con la cabeza. La ira de la chica era inminente, así que dirigió su mirada hacia Eric y se dio cuenta de que a él no le molestaba en absoluto. Claramente, ¡la dejaría hacer lo que quisiera!

Lily sonrió de un modo siniestro y luego miró el teléfono nuevamente. Presionó la pantalla hasta que se borraron todas las fotos y una vez que terminó, lo soltó deliberadamente con la mirada fija en Yasmin.

"Ups...".

El aparato cayó al suelo con un fuerte crujido y la pantalla se dañó completamente.

Además de eso, Lily lo pisó con fuerza y aplastó las partes metálicas contra el suelo.

"¡No! ¡Mi teléfono no!", Yasmin gritó e iba a correr hacia ella, pero Sheena le agarró el brazo y se lo impidió.

"¿Todavía lo quieres?", Lily la miró, luego tomó el otro e hizo lo mismo que con el anterior, y Sheena solo se quedó observando cómo lo destruía.

Después de eso, la chica examinó la grabadora, pero no tenía nada. Decidió no revisar la cámara, pero sí observó los relojes y una vez que terminó, se los devolvió a sus dueñas.

Finalmente se volvió hacia Eric, "Podemos irnos".

"¿Ya acabaste?", preguntó.

"Sí, vamos", asintió y sonrió, pero su comportamiento aún era frío.

"¿Te sientes satisfecha ahora?".

"Sí".

"Está bien, salgamos de aquí", respondió.

Becky tenía la sensación de que no era suficiente. Por otro lado, Terence no tenía idea de por qué la chica había desistido, mientras que Yasmin y Sheena aún no podían creer que ella les hubiera hecho esto. A la vista de todos, Lily se dio la vuelta y salió de la habitación con la espalda recta y la barbilla erguida.

Eric sabía que era muy orgullosa, así que no dijo nada y le acompañó, rodeándola con una mano, por si se caía en algún momento.

Lily y su amiga se sentaron en el auto, "Todavía estoy un poco confundida... ¿Por qué y cómo pudiste dejarlas ir tan fácilmente?".

"Sí", coincidió Terence mientras escuchaba en secreto la conversación.

"¿Quién dijo que las dejé ir?", le respondió con una sonrisa perezosa, similar a la de Eric y continuó con su explicación, "Bueno, si seguimos luchando contra ellas, intentarán vengarse otra vez. Es solo que ahora quiero utilizar otro método de castigo. Además, lo que me hicieron es una violación a la ley. Entonces, ¿por qué molestarme en hacer justicia con mis manos?".

Sus palabras fueron muy claras y todos la entendieron.

Terence aprobó su actitud con el pulgar hacia arriba.

"¡Eres tan inteligente!", Becky la elogió, "Bueno, cuando entreguemos estas evidencias a la policía, estarán condenadas".

"La correccional de menores les dará la bienvenida, si ese es el caso", Lily mostró una amplia sonrisa de satisfacción, "Que aprendan a comportarse allí".

Eric echó un vistazo rápido a su espejo retrovisor para mirar a la chica mientras conducía y se le suavizó la mirada en sus ojos negros, pero aún se sentía culpable. Después de todo, ya era en parte responsable por lo sucedido.

Hoy, ella lo había sorprendido un poco con su actitud. Él nunca hubiera pensado en ese tipo de castigo. De hecho, consideraba que había sido demasiado benévola.

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