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   Capítulo 9 La necesito

Padre Por Sorpresa Por LUCINDA JOAQUIN Palabras: 7298

Actualizado: 2020-03-20 00:16


"Aún estamos en horario de trabajo. Doctora Jessie, concéntrese en sus tareas", dijo Nancy mientras caminaba hacia el departamento de pediatría.

Entonces revisó la condición del niño cuidadosamente. La lesión no era grave, así que la cirugía no era complicada.

Justo en el momento en el que ella entró a la sala de operaciones, Charles llegó al hospital trayendo a Bobby en sus brazos.

"¿Dónde está Nancy?", preguntó ansiosamente y con un rostro sombrío.

"Señor... La Dra. Nancy está a la mitad de una cirugía. ¿Puedo ayudarle en algo?", cuando Jessie descubrió que era Charles, se emocionó tanto que casi olvidó que era la asistente de la joven.

"Mi hijo se resfrió y quería que la Dra. Nancy lo atendiera", dijo el hombre con inquietud mientras fruncía el ceño.

"La condición del niño es más importante, ella no puede atenderlo en este momento. Señor Charles, déjeme hacerme cargo de su hijo", dijo Jessie muy segura de sí misma.

"De acuerdo". Al ver que el niño estaba a punto de perder el conocimiento, el hombre no quiso perder más tiempo y dejó que ella lo atendiera.

La médica le proporcionó oxígeno y le puso suero.

"Quiero a mi mami, quiero a mi mami...", murmuraba Bobby medio inconsciente.

"¿Cuándo saldrá ella?", preguntó Charles.

"La doctora Nancy es la más requerida en el hospital ahora mismo, así que hay muchos pacientes esperando que los atienda. Está muy ocupada", dijo Jessie con una voz cargada de sarcasmo.

"¿Pregunto que cuándo terminará la operación?", dijo con tono enojado mientras la sujetaba por el cuello de la blusa. Charles era una persona fría pero era paciente, así que rara vez perdía los estribos, especialmente con los extraños; pero en ese momento, las palabras de esa mujer lo irritaron.

"Una hora, una hora...", Jessie estaba tan aterrorizada que su cuerpo tembló por un momento y no se atrevió a decir nada más.

Charles la soltó y comenzó a caminar de un lado a otro con ansiedad.

Su mente estaba hecha un desastre. No podía decir qué magia tenía Nancy, pero ahora no solo le agradaba a Bobby, sino que él mismo parecía tener una inexplicable fijación en ella.

Durante la cena de la noche anterior, no pudo pensar más que en ella, e incluso había soñado que estaba junto a ella y...

¡Qué demonios!

Cuando Nancy salió de la sala de operaciones, Charles se le acercó con un rostro frío.

"Necesito hablar contigo", lo decía con tono serio, como si ella le debiera algo.

La cara de la joven también se tornó fría, ya que se tomaba su trabajo muy en serio.

"Señor, estoy trabajando. Por favor no me moleste".

"No me llames señor, llámame Charles". Al ver su indiferencia hacia él, el hombre se sintió un poco enojado y no fue nada dulce.

"De acuerdo, señor Charles. Estoy a la mitad de mis labores, ¡por favor, váyase de aquí!", le repitió la chica.

"Mi nombre es solo Charles, no vuelvas a llamarme señor. ¿Me escuchas?", dijo él sombríamente mientras sujetaba el brazo de la joven.

Ella no tenía idea de lo que él pensaba hacer. ¿Acaso había venido solo a decirle su nombre?

"Charles, por favor suéltame ahora mismo, ¿de acuerdo?". Si él insistía en que lo llamara así, entonces simplemente lo complacería.

"Muy bien. Vengo como familiar de un paciente tuyo. Mi hijo está enfermo, ¿podrías ver cómo está?". Después de decirle eso, él la arrastró hasta la sala.

"¿Te refieres a... Bobby?", Nancy estaba sorprendida. "Él estaba bien cuando se fue ayer, ¿cómo podría haberse resfriado en solo un día y una noche?".

"Es por tu culpa. Él quería verte, ¿ya estás feliz?", Charles descargó toda su ira en ella, pues si Bobby se habí

a enfermado, era por su culpa. ¿A quién más debería pedir ayuda?

"¿Se enfermó porque quería verme?". Nancy se angustió tanto que se dirigió rápidamente a la cama del pequeño y revisó su estado de salud. "Estará bien. Traedme el bupleurum y deja de usar los antipiréticos a partir de mañana".

"Doctora Nancy, este es mi paciente", dijo Jessie con mala cara.

No podía entenderlo, ella había estado trabajando como pediatra durante décadas, ¿cómo podía ser inferior a Nancy, quien era unos años más joven que ella?

Si le quitaba a su paciente, quedaría en ridículo como médica responsable.

"Salga. La necesito, y también mi hijo", dijo Charles con frialdad.

Antes de darse la vuelta y salir, Jessie le dirigió a Nancy una mirada furiosa.

"Quiero que te hagas cargo de mi hijo, tienes que asegurarte de que se recupere lo antes posible".

"No te preocupes, ¡como médica, trataré a los pacientes por igual y haré lo mejor que pueda!".

"¡No!", rugió Charles en voz baja, entre dolido y deprimido.

¿Qué? Nancy lo miró confundida.

¿Cómo era posible que un hombre tan poderoso se pusiera tan sensible en ese momento?

"Él no es cualquier paciente. ¡Es un niño que creé que eres su mami!", la voz del hombre no fue alta, pero sí sumamente poderosa.

¿Su mami?

Casi lo había olvidado, ella respondió después de una inspiración profunda: "Ya veo, señor Charles".

Mientras hablaba, ella inyectó bupleurum en el pequeño, y después tomó una toalla, la humedeció y la puso sobre su frente.

El hombre se sentó en el sofá y la observaba mientras hacía sus cosas, y con el solo hecho de verla se sintió más tranquilo.

Veía cómo la joven limpiaba el sudor de Bobby y le daba de comer...

A diferencia de él, ella hizo todo eso con calma. Cuando su hijo se enfermaba, él se ponía tan ansioso como una hormiga en una sartén caliente y no sabía qué hacer.

"Es solo un resfriado común. Estará bien mañana cuando baje la fiebre". Al notar la mirada preocupada del hombre, ella lo consoló con una sonrisa.

"¡No debes atender a nadie más hasta que se recupere!", dijo él de manera arrogante, ya que solo cuando ella estaba allí podía sentirse tranquilo.

"Charles, eres un hombre, incluso escuché que eres el CEO del Grupo TS, así que debes asumir la responsabilidad, ¿no te parece?, los niños se resfrían de vez en cuando". Ella estaba ocupada, e incluso si ese jovencito la llamaba mami, no podía retrasar su trabajo por él. "Cuídalo, me voy a trabajar", después de decir eso, la mujer se limpió las manos y trató de irse.

"¿Acaso no escuchaste lo que dije? ¡No permitiré que te vayas!", él se levantó y se colocó frente a ella.

De hecho, ella tenía que admitir que le gustaban los hombres guapos desde que era niña, pues de no ser así, Caspar, quien era muy atractivo, no la habría engañado, sin embargo, había aprendido de todo ello, y había llegado a la conclusión de que cuanto más guapo fuera un hombre, menos confiable era.

"Charles, ¿cómo puedes ser tan irracional? Acabo de volver del extranjero, necesito trabajar para ganar dinero. ¿Acaso tú me pagarás una compensación?".

"¡Sin duda!", estuvo de acuerdo el otro sin siquiera vacilar.

"¡Esto es absurdo!". Nancy ya estaba muy enojada, pues mientras estuviera en el hospital, era una doctora, así que no importaba de quién se tratara, a todos los tenía que tratar solo como sus pacientes.

Era cierto que a ella le agradaba Bobby, pero no por eso demoraría su trabajo.

"¿Te quieres ir? ¡Pues no será posible!", Charles simplemente la tomó por los brazos, y sus frías palmas la sujetaron con tanta fuerza que hicieron que le dolieran.

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