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   Capítulo 21 Una mujer complicada

Padre Por Sorpresa Por LUCINDA JOAQUIN Palabras: 6608

Actualizado: 2020-03-23 15:56


Nancy miró su vestimenta, la cual era demasiado sexy, por lo que no creía que fuera apropiada para visitar a un niño.

"Si quieres que vaya contigo, creo que debería cambiarme primero".

"No, siempre y cuando me acompañes", un indicio de sorpresa pasó por los ojos de Charles, pero lo ocultó y agregó: "Puedes usar mi abrigo".

"Entonces... Está bien". Inconscientemente, ella se ajustó más el abrigo, luego se arregló el cabello y se desmaquilló.

"Sí, te ves mejor así", dijo él al mirarla por el espejo retrovisor, le gustaba su apariencia sin maquillaje, pura y simple.

Había conocido a muchas mujeres que solo buscaban adularlo, así que cuando conoció a Nancy, sincera y generosa, no pudo evitar sorprenderse.

"Estoy de acuerdo contigo", sonrió la joven, burlándose de sí misma.

Al escuchar eso, el rostro del hombre se oscureció, quería preguntarle algo, pero finalmente no dijo nada.

Era algo sobre la noche... ¿Por qué había ido ella a ese lugar?

Su intuición le decía que era una mujer complicada y con historias ocultas, quería indagar, pero no se atrevió a hacer más preguntas, puesto que tenía que ser cauteloso.

Un rato después llegaron a la villa, y tan pronto como salieron del auto, escucharon el ruido proveniente de la sala de estar.

"Bobby, sal de ahí. Te lo ruego. ¡Sal, por favor!", suplicó impotente Angelina.

Era evidente que era incapaz de lidiar con el niño.

"No, no lo haré. ¡Si mamá no viene, dormiré aquí esta noche!", contestó Bobby enojado.

"Hijo mío, ¿de dónde sacas que tienes una madre?".

Después de mirarse mutuamente, Charles y Nancy aceleraron el paso y entraron.

En ese momento, descubrieron que el cuerpo del niño estaba apretujado dentro de una chimenea, como un pobre animalito.

Mientras sujetaba fuertemente la puerta de esta con las dos manos, él miraba a su abuela sin descuidarse ni un segundo.

"¿Qué sucede contigo?". Una mirada seria pasó por los ojos de Charles, aunque estaba acostumbrado a esa situación, de todos modos se sentía incómodo con el comportamiento escandaloso de su hijo. Era cierto que no era una solución definitiva.

"Bueno, no sé qué está pasando. Nuestro bebé pareció enojarse y dijo que quería ver a su mamá, pero... Esta cosa...", decía Angelina impotente mientras le echaba un vistazo a Nancy, quien estaba detrás de Charles, "¿Quién es ella?".

Nunca la había visto antes. En un principio, ella le había pedido a su sirvienta personal, Sophie, que se encargara de todo, y aunque había estado en el hospital cuando Nancy dio a luz, no la vio.

"Ella es...", antes de que el hombre pudiera terminar sus palabras, Bobby gritó: "¡Ella es mi mami!".

La cara de Angelina se oscureció de inmediato. "¡Disparates!".

No era apropiado que Nancy estuviera vestida así, pues después de haber sido torturada por Marcus durante tanto tiempo, su ropa estaba manchada y parecía un ratón mojado.

"Mucho gusto, señora", la saludó avergonzada.

Mientras Angelina la miraba con desdén, le reprochó a Charles: "Hijo, por favor, explícame qué está sucediendo".

"Madre, no es el momento de pensar en quién es ella. ¡Lo más importante en este momento es que Bobby salga de la chimenea!". Entonces, con un rostro frío él volvió a abrir la boca y dijo en voz alta: "¡Bobby, sal rápido!".

"Papá, puedo salir, ¡pero la abuela debe prometerme que no permitirá que Dorothy regrese!", demandó el chico de manera dominante mientras hacía un puchero.

Fue en ese momento que Charles comprendió por qué su hijo había perdido los estribos ese día.

Dorothy...

Casi se había olvidado de esa mujer, pero, ¿por qué Bobby la había mencionado de repente?

"Mamá, ¿qué ha pasado?", preguntó el hombre con frialdad.

Angelina tosió para ocultar sus sentimientos, "Acabo de llamar a Dorothy. Charles, ya no eres joven. ¿Cómo puedes quedarte solo sin una mujer que te cuide?".

"Abuela, no digas tonterías. Mami puede cuidarlo". La cara del pequeño se había puesto roja debido a la ansiedad, y agregó a toda prisa: "Mami, tú también lo crees, ¿verdad?".

Nancy estaba sumamente avergonzada, pues se había dado cuenta de que la madre de Charles estaba disgustada con ella.

¿Por qué Bobby seguía llamándola "mami"? Era obvio que quería avergonzarla a propósito.

Entonces ella se acercó a la chimenea y abrió la puerta, "Bobby, sal primero. ¡Hablemos!", frotó suavemente su cabeza.

"Abuela...", dijo Bobby mientras miraba a la mujer con terquedad.

Después de ver la hora, Angelina descubrió que ya era muy tarde, y como tenía miedo de que algo malo le pasara, finalmente cedió a su demanda.

"Muy bien, mi bebé. Lo siento, todo es mi culpa. No la dejaré volver. ¿De acuerdo?", dijo ella suavemente.

"¡Es muy amable de tu parte, abuela!", Bobby curvó los labios y le lanzó un beso a su abuela, y después hizo un puchero y lanzó un besó al rostro de Nancy. "Mami, tienes que quedarte aquí".

"Buen chico, sal rápido. Te enfermarás si te quedas allí por mucho tiempo", Nancy evadió su pregunta, pues realmente no quería quedarse ahí y enfrentar a Angelina.

Además, el chisme entre ella y Charles ya se había extendido, y si se quedara, ¡podría haber otro malentendido!

"Charles, ella... No puede quedarse aquí. Si Dorothy se entera...", susurró la señora con voz temerosa.

Con una cara seria, el hombre dijo con calma: "¿No crees que deberíamos prestar más atención a Bobby que a los demás?".

"Es... Esto es...", la mujer se había quedado sin palabras.

¡Por supuesto, en su corazón, Bobby también era importante!

"¡Quédate aquí! ¡Ya es muy tarde!", dijo Charles dando un paso adelante.

"Papi es el mejor. ¡Mami, quédate!", los ojos del niño brillaban como estrellas.

En efecto, era muy tarde.

"Bueno, te prometo que me quedaré", sonrió Nancy tierna.

"¡Guau, abuela! ¡Papi, mami aceptó quedarse!". Bobby de pronto estaba ansioso por salir de la chimenea, y como estaba demasiado emocionado, se golpeó con la misma. "¡Ay!", gritó él

mientras se cubría su cabeza con las manos y fruncía el ceño.

"Ten cuidado. Deja que mami te revise", soltó sin pensar Nancy, ya que estaba demasiado preocupada, y después de que se dio cuenta de que se había llamado 'mami', sonrojó de inmediato. "No fue mi intención... Quise decir señorita, señorita...".

"¡Eres mi mami! Mientras mamá esté aquí, ¡no siento ningún dolor en absoluto!", dijo felizmente el chiquillo con sus grandes ojos.

Angelina resopló y se fue de ahí de inmediato.

"Señor Charles, lo siento. ¡No lo dije en serio!", dijo la joven mientras se frotaba las manos sin saber qué hacer.

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