ManoBook > Urban romance > Mi Querido General

   Capítulo 4 ¿Has traído tu carnet de identidad y registro civil

Mi Querido General Por Xing Chen Palabras: 7069

Actualizado: 2018-11-08 00:11


Tres días después.

Fede estaba sentado en el automóvil. Hoy Derek lo llevaba a la cita a ciegas conduciendo.

Contemplando el paisaje fuera de la ventana, Fede de repente se acordó de algo, y preguntó fríamente a Derek:"¿Has encontrado a la mujer de aquella noche?"

Mientras conduciendo el automóvil, Derek echó una mirada a Fede por el espejo retrovisor. Luego dijo con preocupación:"Todavía no, en el registro del hotel no se puede encontrar nada. Se estima que esa mujer no podía pagar la habitación entonces se aprovechó de la oportunidad para entrar en tu habitacón a escondidas."

"Sigue buscando." Fede lo ordenó sin vacilación. ¿Cómo que no la han encontrado? ¿Para qué sirven la gente del ejército?

"¡Sí!" Derek lo obedeció enseguida, temiendo que se enojara.

Marina, vistiéndose con chándal, acababa de salir de la casa para asistir a una cita a ciegas.

En el camino, ella miraba el paisaje sin atención. No tenía ningún sentimiento especial ya que las citas a ciegas de estos días le habían entumecido. Ahora en este mundo ya no existían cosas que valoraba, entonces, ¿qué le importaría? Las citas a ciegas eran solo una forma. Incluso si se iba casar con un loco en el futuro, tampoco iba a resistirlo.

En la cafetería Starbucks del centro de la ciudad. Marina encendió su teléfono móvil y leyó el mensaje de texto. Después, levantó la cabeza para buscar su mesa reservada, la mesa del número 6.

No la había encontrado hasta que se dirigió a una esquina, donde se veía una mesa con la etiqueta del número 6. Marina caminó hacia la posición y tomó el asiento sin mirar al hombre sentado al otro lado de la mesa.

Cuando Marina vio claramente al hombre de enfrente, su corazón palpitó rápidamente. El hombre con un solemne uniforme militar estaba sentado allí seriamente, su rostro era como una obra maestra que no se podía encontrar ningún defecto. A través de su temperamento se deducía que provenía de una familia noble y elegante. Su cuerpo fuerte y los hombros anchos le destacaban su encanto masculino.

Fede también la miraba. Cuando vio sus ojos y el rostro le pareía familiar, Fede se quedaba sorprendido. Era la mujer en la cama de esa noche, la había quitado su primera vez, su virginidad. Estos días, no podía menos que echarla de monos e incluso envió a alguien para buscarla, pero no esperaba que apareciera delante de él ahora.

Sin embargo, los militares siempre eran capaces de controlarse. Aunque Fede estaba muy emocionado y entusiasmado, mantenía una expresión tranquila. Mirando la cara pura de Marina, no pudo evitar querer verla más.

"¿Federico Chu?" Marina preguntó en voz baja para asegurarse de que no se equivocaba de la persona.

"Marina Shen" Fede en vez de contestarla, la llamó su nombre. Este nombre representaba muy bien a ella, que era una chica misteriosa como el mar.

Marina parpadeó, sin saber qué podía decir en tal cita a ciegas. Pero el hombre que estaba enfrente de ella era guapo, le caía bien. Entonces ella respiró hondo y dijo:"Ya que ambos sabemos el fin de esta cita, voy a hablar francamente."

Fede no habló, esperando las siguientes palabras de la mujer.

"No tengo muchos requisitos, no soy muy exigente. Si te he gustado, y quieres casarte conmigo, yo no tengo ningún problema." Al terminar sus palabras, Marina lanzó una mirada hacia la ventana, luego se fijó en la cara de Fede.

Fede estaba aún más sorprendido por lo que había dicho. Él apenas había estado presente en las citas a ciegas, normalmente las chi

cas siempre tenían un montón de preguntas. Pero esta mujer era muy directa, que propuso matrimonio sin prestar atención a otras cosas.

Fede movió las cejas ligeramente. Aunque no era una mujer sexy, su belleza era inolvidable para él. En cuanto a la pregunta de si le gustaba ella o no, Fede pensaba una y otra vez y sacó la conclusión de que esta mujer era un poco especial para él. A pesar de que no era el amor, le interesaba ella.

Al ver que Fede se quedaba callado, Marina tampoco estaba dispuesta a decir algo más. En una cita a ciegas tan aburrida realmente no había mucho que decir.

Marina inclinó la cabeza y miró el reloj. Luego levantó la vista y le dijo a Fede débilmente:"Sr. Chu, ahora ya nos conocemos, no tengo nada más que decir. Puedes considerar mi propuesta por unos días y después de decidir, puedes llamarme. Mi proxima cita empezará a las nueve en punto, ahora son las ocho y cuarenta, tengo que irme, perdona."

Luego ella sacó una tarjeta de la bolsa, en la cual apareciía su número de móvil. Puso la tarjeta sobre la mesa, y se levantó para irse.

Sin embargo, apenas dio un paso adelante, Fede la tiró de brazo fuertemente.

Su voz era fría y un poco enojada:"¿Has traído tu carnet de identidad y registro civil?"

Marina miró los ojos de Fede y se sorprendió un poco. No esperaba que Fede hiciera esta pregunta, pero le respondía tranquilamente:"No, no lo llevo."

Después de varios minutos, Marina se dio cuenta de su propósito y respiró hondo. Observaba con atención al hombre que estaba enfrente, que era un soldado y parecía serio, por lo que se veía muy conservador. A lo mejor no sería tan desenvuelto como Pedro, no era una mala idea casarse con él.

"Mañana por la mañana, a las ocho y media. Nos vemos aquí, te daré mi carnet de identidad y registro civil." Marina le contestó con firmeza. Después de decirlo, se sentía mucho más relajada porque finalmente podía casarse, aunque el novio no sería el hombre que había amado

Fede estaba contento con la respuesta de Marina, y luego se dirigió a Marina tiránicamente:"No hace falta ir a la cita de las nueve, te llevaré a casa."

Marina se encogió de hombros. Dado que ambos decidieron casarse, ya no necesitaba más citas a ciegas.

Marina, permaneciendo en silencio, estaba dispuesta a salir de la cafetería y volver a casa con Fede. Pero justamente en este momento, vio casualmente a una pareja que acababa de entrar a la puerta, que eran Pedro y María.

Al mismo tiempo, Pedro y María también notaron la presencia de Marina. Cuando Pedro vio al hombre que estaba a su lado, se sorprendió mucho. ¿Cómo podría ser eso?

Fede al ver Marina que se quedaba quieta como una estatua, echó una mirada a la pareja. Cuando vio la cara del hombre, su expresión cambió un poco, pero muy pronto recuperó su indiferencia.

María tomando el brazo de Pedro, miraba a Marina y el hombre a su lado. Comprendía más o menos la situación, este hombre de uniforme militar debía de ser la persona de cita a ciegas de hoy. Mirando la mano del hombre que sostenía el brazo de Marina, María mostraba un poco de desdén hacia ella, pensando que era realmente seductora. Aunque era la primera vez que se encontraba con este hombre, ya habían tenido contactos tan íntimos y era una zorra sinvergüenza verdadera."

Pedro de inmediato dejó el brazo de María y caminó hacia Marina y Fede.

Se detuvo ante ellos, pero no la miraba a Marina, sino se fijaba en los ojos de Fede y le preguntó sorprendidamente:"Tío, ¿por qué está aquí?"

Free to Download MoboReader
(← Acceso rápido del teclado) Anterior Contenidos (Acceso rápido del teclado →)
 Novels To Read Online Free

Escanea el código para descargar la aplicación Manobook.

Subir

Compartir