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   Capítulo 10 Encontrarse con una persona que no quería ver

Mi Querido General Por Rosario Palabras: 6377

Actualizado: 2018-11-08 00:17


Pedro se sorprendió al ver que su tío obedeciendo las palabras de esa mujer.

Los tres pasaron el almuerzo mirando el uno al otro.

Antonio estaba contento de la acción de Marina y de Fede, ya que su nieto al fin encontró el amor de su vida, eso significaba que había mucha probabilidad de tener a unos bisnietos pronto.

Al terminar de comer, Fede y Marina se despidieron, Derek quería llevarlos en coche, pero Fede lo echó atrás con una mirada. Se dio cuenta de que Fede al tener una mujer ya se olvidaba de su mejor amigo. Cuando era pequeño, Fede estaba siempre detrás de él, ahora se había convertido en un obstáculo para Fede.

Cuando subieron al coche, Marina volvió a la normalidad, además de perder la risa falsa, tampoco quería estar tan cerca de Fede.

Fede se dio cuenta de que Marina ya no quería actuar, se sintió un poco frustrado.

"Sólo estaba actuando, no lo tomes en serio." Dijo Marina.

"¿De verdad te importa tanto Pedro?" Fede se puso serio.

"Eso no es tu asunto." Dijo indiferentemente Marina.

"Marina, eres mi esposa, ¿Crees que tu cosa no es asunto mío?" Los enfados de Fede comenzaron a aumentar.

"No me digas que no sabes que nuestro matrimonio no tiene amor apenas." Simplemente es un certificado, ¿Por qué te importa tanto mi asunto?" Marina lo dijo sin sentimiento.

A Marina ya no le importaba nada.

"Marina." Fede gritó "Aunque no tuviéramos amor, tampoco deberías ponerme los cuernos. Sé una mujer madura y déjate de hacer las tonterías."

Marina comenzó a tener miedo de Fede ya que estaba cabreado y dijo "Eso lo tengo claro, no hace falta que me lo recuerdes."

Fede no contestó nada.

Dentro del coche los dos se quedaban en un silencio absoluto.

Unos minutos después, Fede abrió la boca "Estos días, quédate en mi apartamento privado. Mi familia está construyendo un nuevo chalet, pronto nos mudaremos."

"OK." Marina respondió con una voz indiferente, no le importaba nada ahora mismo, con que tuviera un lugar donde dormir ya le conformaba. Tampoco le importaba si tuviera que quedarse toda su vida en el apartamento privado. Ya no podía volver a la familia Shen, ahora sólo quería tener un lugar donde podía alojarse.

Fede siguió diciendo "Cuando nos casemos, tendremos que volver algunos días para ver a mi abuelo, no podemos dejarlo solo en casa durante mucho tiempo."

"Vale" Marina abrió la boca y dijo con una voz suave, "Me da absolutamente lo mismo."

"Marina te advierto por última vez." Se notaba que Fede se había enfadado de verdad, ya que no le gustaba verla así, y esta mujer se enteraría de la consecuencia de comportarse de esta manera en la cama.

Marina notó el enfado de Fede, cambió el tema rápidamente "Yasta, llévame a la discoteca."

"¿Para qué quieres ir ahí?" El cabreo aumentaba en el interior de Fede. "Irá a la discoteca para buscar a otro hombre?" Lo pensaba Fede.

"Voy a buscar a una amiga, ella trabaja ahí." Se explicaba Marina.

"¿Cómo se llama?" Fede todavía estaba preocupado.

"Se llama Emily Xia, es mi mejor amiga." Marina perdió un poco la paciencia ya que él no paraba de hacer preguntas.

Al escuchar que era una chica, Fede se

sintió relajado, dijo después: "Te llevaré ahí, tengo que volver por un momento a la Casa Militar. Sobre las 6 de la tarde vendré a buscarte, no te vayas lejos, ¿de acuerdo?".

A Marina no le gustaba que la controlara, abrió la boca y dijo "Anda, todavía no nos hemos casado y ya me estás mandando? ¿Si nos casamos de verdad me estarás controlando todo el día?"

"Marina, con que te quedes claro que eres mi mujer me conformo." dijo Fede.

"No soy tu mujer." Tras decir eso, giró la cabeza para mirar hacia fuera. No le importaba el hombre de delante, ya que para ella solo era un pasajero de su vida.

Después de llevar a Marina a la discoteca, Fede se marchó con el coche. Al mismo tiempo que conducía sacó el teléfono e hizo una llamada.

"Quiero todos los datos de Marina Shen."

"Sí, señor"

Marina y Emily charlaron felizmente en una esquina de la discoteca.

Cada vez que vino Marina, Emily se escapaba del trabajo para poder hablar con Marina, y ambas tenían demasiadas cosas que decir.

Emily mantenía los ojos abiertos de una manera exagerada "¡No jodas! ¿Te vas a casar? ¿Y encima con un militar?"

Marina asintió con la cabeza, "Sí, se llama Federico Chu."

"¿Federico Chu? ¿El de la familia Chu?" Emily no podía creerlo.

"¿Qué ocurre? ¿Lo conoces?" Marina se sorprendió un poco también porque no esperaba que ella conociera a Fede.

"Claro tía, quién no conoce al señor Chu, todas las mujeres de la ciudad están soñando con casarse con ese hombre. Es militar, rico y además la familia Chu tiene mucho poder, " dijo Emily.

Marina pensó durante un rato y dijo "No me digas, que he encontrado a un tesoro."

"¡Marina, qué tonta eres, pues claro! Él es como un dios." Emily destacó la suerte de Marina, Y añadió "Mari, ese hombre es mucho mejor que Pedro. Se dice que muchas mujeres han intentado acercarse a él pero todas son rechazadas. Vaya suerte has tenido."

"Entonces...¿Es un buen hombre?" Marina nunca pensaba que Fede era un buen hombre, pero tampoco pensaba que era malo, solo que a ella no le importaba lo que era.

"¡Claro, claro que es un buen hombre!" Emily observaba a Marina con repugnancia "Tía, no pierdas la oportunidad, él es mucho más poderoso que Pedro. Además es su tío, tienes que hacerle saber a Pedro que perderte es un error."

Al pensar en María y en Pedro, Marina se sintió enfadada. "Es cierto, ellos me traicionaron, haré que Pedro se arrepienta de haberme perdido."

Emily charló un rato con Marina y se volvió a trabajar. Sin embargo Marina se quedaba en la esquina bebiendo solidariamente.

De repente, Marina olió un fuerte olor alcohol, depués un hombre tomó el asiento a su lado.

Marina estaba a punto de echarlo a un lado. Había muchos hombres borrachos en el bar, pero era la primera vez que un hombre borracho se sentaba a su lado.

Marina vio el rostro del hombre, las manos se pararon en el aire.

Pedro Ye, era él.

Pedro estaba borracho. Él cogió la mano de Marina, la tiró hacia él, y la abrazó, diciendo "Mari, ¿por qué me abandonas? ¿Por qué no quieres estar conmigo?".

Marina intentó echar a Pedro atrás, "¡Pedro! suéltame. Ahora soy tu tía, no me trates así."

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