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   Capítulo 14 Encontrarse de nuevo en el bar

Mi Querido General Por Rosario Palabras: 6636

Actualizado: 2018-11-08 00:18


Dos semanas después, la boda de Fede y Marina se celebró según la preparación de la familia Chu. La familia Shen no hizo nada excepto asistir a la boda. Jenny aunque pensaba cobrarle el dote, tampoco se atrevió a revelar su ambición directamente recordando las palabras de Fede.

Pedro al ver a la pareja caminando felizmente en la alfombra roja, se sintió triste e impotente. Ahora no podía hacer nada ante esta situación ya que fue él quien rompió en primer lugar su amor. Esta boda le dio tanta pena que a lo mejor no iba a olvidarla durante toda su vida.

Después de la boda, Fede y Marina se mudaron a la villa lujosa en las afueras de la ciudad. El abuelo les regaló esta villa como el obsequio. Mirando la gran casa, Marina se puso alegre ya que había soñado mucho con tener una casa propia.

Observando la cara agradable de Marina, Fede también sintió mucho placer. No sabía desde cuándo, el estado de ánimo de esta mujer empezó a influir en él.

El tiempo se estaba pasando poco a poco. Antes, Fede prefería quedarse en el ejército que volver a casa. Sin embargo, después de casarse, sintió más deseos de mantenerse en casa para acompañarla a su mujercita. Pero como un militar, también tenía sus responsabilidades, entonces era imposible hacerlo.

Marina cogió su bolsa, y se preparó para ir al bar a buscar a Emily. En la boda Emily se ofreció para servir como su dama de honor, y Marina todavía no le había dado las gracias. Ya que hoy tenía tiempo libre, iba a divertirse con su mejor amiga.

Al entrar en el bar, vio a Emily trabajando en la barra. Marina se acercó a ella.

"Señorita Xia, dame un vaso de vino por favor." Marina se hizo pasar por cliente del bar.

Cuando vio a Marina, Emily estaba muy alegre y dijo, "Hola, Marina, al fin te pasas por aquí."

"¿A qué hora dejas de trabajar? Vamos de compras juntas." Marina le dijo con una sonrisa amable.

"Me falta media hora. ¿Puedes esperarme aquí un poco?" Emily contestó.

"Vale, de acuerdo."

Marina tomó un asiento de la esquina, y se quedaba esperando a Emily.

De repente, oía que alguien la llamó.

"Señorita Shen." Una voz familiar le llegó a ella.

Marina se apresuró para dar la vuelta, y resultó ser Mario An.

"Señor... An." Marina lo saludó enseguida.

Mario también tomó el asiento enfrente de ella, mirando a ella, y dijo suavemente, "Señorita Shen también viene hoy a buscar a Emily?".

"Sí. Emily me ha dicho que le falta poco para terminar su trabajo, entonces me quedo aquí esperándola." Marina le contestó con cortesanía. A pesar de que este hombre contaba con una apariencia fría, Marina podía tratarlo con una actitud apropiada.

"Lo entiendo." Después de un rato, Mario abrió la boca de nuevo, "¿Me permite estar aquí para charlar un poco con usted? Parece que también está aburrida."

Pensando un poco, ya que eran recién conocidos, Marina creía que no tendría ningún problema.

Marina asintió con la cabeza suavemente.

Sin embargo, Derek vio casualmente a los dos sentados en la esquina del bar charlando. Derek vino aquí para buscar a un amigo, y no esperaba que Marina estuviera con Mario. Aunque al parecer los dos no estaban haciendo nada más que charlar pero Derek todavía estaba preocupado porque Mario no era un don cualquiera.

Después de consider

ar mucho, Derek hizo una llamada a Federico y le informó todo.

Al colgar el teléfono, Derek se dirigió hacia Marina y Mario, lleno de furia.

Marina se dio cuenta de que alguien se les estaba acercando. Se giró la cabeza y vio a Derek.

"¡Derek! ¿Cómo que has venido?" Marina se sorprendió un poco ya que Federico le dijo que hoy tenían que volver al ejército. ¿No debería estar con Fede?

No obstante, Derek no le hizo caso, sino se ponía de pie a su lado y miraba odiosamente a Mario.

"Mario, ¿qué es lo que quieres hacer?" Se notaba la ira de Derek.

Pero Mario lo devolvió la mirada indiferentemente, "Señor Qiao, solo estoy charlando con mi amiga. ¿Eso está prohibido?"

"Mario, sabes perfectamente cómo es Fede. Te advierto que no toques sus cosas, ni las personas relacionadas con él." Derek le dio la advertencia.

Marina no entendía lo que estaban diciendo ¿Los dos se conocen? ¿O eran amigos? ¿O enemigos?

Las palabras de Derek enfadaron un poco a Mario, entonces se levantó lentamente, fijando su mirada en la cara de Derek. Le dijo fríamente, "Derek, creo que sabes perfectamente cual es mi intención"

"Si quieres algo, debes buscarme a mí o a Fede en vez de hacer los trucos a escondidas." Lo dijo Derek.

Marina estaba bastante confusa, porque apenas entendía la conversación entre los dos hombres. Ella se levantó y consoló a Derek, "Derek, estoy aquí esperando a Emily. Solo que me he encontrado con señor An y le estoy saludando."

Derek dio la vuelta para mirar a Marina. Él tenía ganas de revelar la verdad, pero no se atrevió, temiendo que Fede le culparía. Sin poder decir más, abrió la boca, "Cuñada, no es así, te equivocas, que no estoy culpándote."

"¿Entonces me estás culpando a mí?" Mario de repente echó la pregunta.

Derek volvió a mirar a Mario, y estaba tan enojado que incluso le dio ganas de matarlo.

Su existencia ya era una amenaza.

"Mario, te advierto otra vez. ¡Que no provoques a Fede!" La fuerte ira de Derek incluso asustó a Marina.

Mario también cambió de color, y dijo, "No estás en condiciones de advertirme."

"¿Entonces puedo hacerlo yo?" Se oyó una voz.

Las tres personas se dieron cuenta de la presencia de Fede a la vez.

Fede se dirigió hacia ellos y se detuvo delante de Derek y Marina. Él miraba a Mario, y el odio en sus ojos era visible.

"¿Mario, necesitas que diga otra vez?" El temperamento de Fede había atraído mucha atención de los demás.

Pero Mario se mantenía tranquilo, "Federico, ya que puedes venir aquí en persona hoy, eso significa que ella tiene mucha importancia para ti."

A Fede no le importaban las palabras de Mario, porque en su interior solo le interesaba Marina. No hacía falta hacer caso a lo que dijo Mario.

"Mario, si te atreves a tocarla, vas a saber lo que te espera." Las palabras de Federico ya no era una advertencia, sino una orden.

"Federico, dicen que os habéis conocido en la cita a ciegas, entonces no existe amor entre vosotros, ¿Es cierto?" Lo que dijo irritó más a Fede.

Marina también se sorprendió y lo llamó en voz alta, "Señor An."

Marina no pensaba que Mario se aprovecharía de esta cosa para provocar a Fede. Aunque le había contado a Mario que se conocieron en una cita a ciegas, pero no debería utilizar esto como arma contra Fede.

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