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   Capítulo 4 No estás lo suficientemente capacitado

El Señor Poderoso De Los Soldados Por Jump Palabras: 8500

Actualizado: 2020-05-14 00:16


Peter se duchó en cuanto llegó a casa. Había tenido un día largo y lleno de acontecimientos, así que se durmió tan pronto como apoyó la cabeza sobre la almohada.

A las 9:45 de la mañana del día siguiente, llegó a Silverland Group, afeitado y listo para su cita.

Saludando a la hermosa recepcionista y anotando su nombre para ingresar, se dirigió a la oficina de Recursos Humanos en el piso 10 y llamó a la puerta suavemente.

"Pasa, por favor". El chico abrió la puerta

y se encontró con Elaine, sentada detrás de su escritorio, organizando un montón de documentos.

La oficina estaba un poco cargada, así que su abrigo estaba colgado en un perchero junto a la mesa. Llevaba una falda blanca de cuadros con los botones de arriba desabrochados. Peter no pudo evitar mirarle el escote, ligeramente visible a través de su cuello abierto.

De repente, sintió que se le aceleraba el corazón y decidió apartar la mirada hacia la placa de identificación que estaba sobre la mesa.

"Elaine Dai, Directora de Recursos Humanos".

Al leer eso se sorprendió, pues no esperaba que ella tuviera un cargo tan importante.

No era una trabajadora cualquiera, ¡era una de las jefas de esa compañía multimillonaria! ¡Seguramente estaba ganando mucho dinero! Al principio, él pensó que, en el mejor de los casos, ella ocupaba un puesto básico en recursos humanos.

"Estoy muy contenta de verte por aquí, Peter", dijo ella sonriendo mientras terminaba y dejaba a un lado la pila de archivos. Después se levantó y le entregó varios documentos bien ordenados: "Ya organicé los preparativos. Rellena la solicitud y luego te acompañaré al Departamento de Seguridad".

El joven le dio las gracias y comenzó a escribir sus datos personales. Cuando terminó, Elaine lo llevó personalmente a la oficina de seguridad.

Al llegar, Peter percibió las miradas curiosas de los empleados, a quienes les dio envidia ver a la hermosa directora de recursos humanos escoltando a un nuevo solicitante.

Elaine era conocida por ser una de las empleadas más bellas de la empresa. Parecía accesible, pero en realidad no era fácil acercarse a ella.

Se sabía además que había rechazado a varios CEOs de otras compañías que la invitaron a salir.

Fuera de sus tareas profesionales, era la primera vez que la veían prestando atención a un chico.

'Este tipo debe ser especial', pensaron todos.

El personal de la oficina de seguridad no hizo un muy buen trabajo ocultando su asombro cuando la mujer entró con el nuevo aspirante. Para ellos, era como una diosa; inalcanzable, y con la que apenas se cruzaban.

Estando dentro de la oficina, ella presentó a Peter y se marchó.

Poco después, este último recibió la noticia de que lo habían aceptado como guardia de seguridad. Le asignaron el área de la recepción, en la que trabajaría con Jack, un veterano de unos 30 años cuya expresión transmitía experiencia.

"Oye, amigo, escuché que la señorita Dai te trajo en persona. Debes tener un buen apoyo por parte de los superiores. Quizá necesite tu ayuda en el futuro", expuso este mientras se acercaba para estrecharle la mano a su nuevo compañero.

"Qué va, no conozco a nadie. Solo soy amigo de la señorita Dai", aclaró el otro de inmediato.

Los rumores sobre las posibles "conexiones" que tenía con la administración podían causarle problemas. No solo a Peter, sino a Elaine.

Por eso consideró que lo mejor era tratar de eludirlos

y mantener un perfil bajo.

"Vamos, no me jodas. Ustedes dos no parecen amigos. ¡Se ven más como una pareja feliz! Ja, ja, ja", Jack siguió bromeando al mismo tiempo que probaba la paciencia de Peter. Lo único que quería el nuevo era que su compañero dejara de hablar.

Haciendo caso omiso a sus comentarios, este se dirigió a la recepción, observándolo todo a su paso. Las dos recepcionistas llamaron su atención.

'Vaya, hasta las recepcionistas son guapas y elegantes', pensó para sus adentros. El uniforme de ellas era una camisa blanca y un chaleco negro. El resto de su atuendo no se veía porque estaban detrás del mostrador.

"Oye, novato, ven aquí", una voz interrumpió sus pensamientos.

Peter se apresuró tan pronto como se dio cuenta de dónde provenía la voz. "Señor, ¿qué pasa?".

Era Eri

c Zhen, el nuevo supervisor de Peter, el hombre que Elaine presentó cuando entraron en la oficina de seguridad. El chico pensó que era mejor estar de su lado.

"Ven conmigo para que pueda orientarte sobre cómo hacemos las cosas en la empresa", emitió Eric bruscamente, caminando hacia la oficina.

El otro lo siguió sin decir ninguna palabra, al igual que Jack.

La oficina de seguridad de Silverland Group resultó ser más grande que una sala de conferencias. Había sofás para que descansara el personal y máquinas para hacer ejercicio.

"Oye, novato, ¿cómo te llamas?", preguntó el supervisor, frunciendo el ceño.

"Peter, señor. Peter Wang", respondió el joven a regañadientes. Tenía un mal presentimiento sobre lo que sucedería a continuación.

"Está bien, Peter". De repente, el hombre dejó escapar una risa atronadora: "¡Solo quería preguntarte si hay algo entre la señorita Dai y tú! ¿Y qué? ¿Están juntos?".

"Solo somos amigos", respondió el chico.

"Ah, ¿sí?", Eric levantó una ceja, sin estar convencido. No se esperaba esa respuesta. Al parecer, recibió órdenes de su superior para verificar qué relación tenían ellos dos.

"Sí", asintió con la cabeza.

"¡Bien, muy bien!". El supervisor estaba decepcionado y enojado al mismo tiempo. Teniendo en cuenta que Peter no decía la verdad en un asunto tan trivial, lo mejor era darle una lección.

"Bueno, deja que te enseñe cómo trabaja el personal de seguridad de esta compañía. Primero, tienes que estar fuerte. Segundo, debes manejar bien el estrés. Me gustaría que me demostraras que estás lo suficientemente capacitado para realizar este trabajo".

Tras pronunciar esas palabras, Eric apretó los puños y se preparó para pelear. Al hacer los estiramientos, le crujieron los huesos.

La gente que estaba en la sala comenzó a asimilar lo que estaba a punto de suceder. Estaban nerviosos por Peter, pues conocían lo buen luchador que era Eric.

Fue agente de las Fuerzas Especiales en el ejército, donde recibió una amplia formación. Se sabía que era capaz de derrotar a los soldados más experimentados. Definitivamente, Peter no tenía ninguna posibilidad.

Lo más probable era que esa "orientación" no terminara bien. Los presentes pensaron que serían testigos de la derrota del nuevo compañero.

"Señor Zhen", dijo Jack de repente: "Peter es nuevo en el equipo y es obvio que no es rival para usted. ¿Puedo tener el honor de ocupar su lugar?".

Debajo de esa fachada torpe y relajada, Jack era muy perceptivo y quería asegurarse de que nadie saliera lastimado. Eric estaba enojado con Peter y la pelea lo dejaría gravemente herido.

"¿Qué estás tratando de decirme? Soy tu supervisor y no me gusta que me interrumpan". Afirmando su autoridad, Eric le dio un fuerte golpe a Jack, a quien tomó por sorpresa y no logró esquivar. De hecho, cayó al suelo con la boca sangrando.

El supervisor no se contuvo.

Peter miró a Jack con gratitud y a Eric con indignación.

No esperaba que su compañero saliera lastimado por defenderlo. Después de todo, su intervención fue muy respetuosa. De haberlo sabido, habría hecho algo para evitar que eso ocurriera.

"Tú, novato. ¿Preparado?", preguntó Eric, ignorando al otro.

"Estoy listo", respondió este con sed de venganza. Le había dicho a Eric cómo se llamaba, sin embargo, seguía llamándolo novato para humillarlo.

"Genial", soltó el supervisor con desdén. Rápidamente, agarró el cuello de Peter y le dio un golpe en el abdomen con la rodilla.

El chico apretó los dientes. Parecía que el hombre lo subestimaba pensando que ese simple movimiento sería suficiente para vencerlo.

Al segundo después de ver que su oponente flexionaba las piernas, Peter se movió para esquivar la patada y se puso detrás de él. Luego inmovilizó los brazos del hombre en su espalda, por lo que le fue imposible seguir golpeando.

Con una fuerza apabullante, el chico empujó al supervisor, haciéndole perder el equilibrio y, estableciendo una buena ventaja, Peter le dio un rodillazo en la espalda.

¡Pum! Eric gritó de dolor mientras caía al suelo. En el aire, el otro le dio un codazo en la cara, acelerando su caída.

El hombre cayó finalmente, incapaz de levantarse.

Rápido y limpio. Fue una buena pelea.

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