ManoBook > Fantasía > El Señor Poderoso De Los Soldados

   Capítulo 6 La hechicera misteriosa

El Señor Poderoso De Los Soldados Por Jump Palabras: 6883

Actualizado: 2020-05-15 00:16


Jack se preparó al ver el golpe que venía hacia él. Sabía que no era tan habilidoso como Peter o Bob. Si ni siquiera podía derrotar a Eric, ¿cómo iba a ser rival para Bob?

No obstante, Peter tenía otro plan en mente. No permitiría que ese matón se saliera con la suya. Con rápida precisión, apartó la mano de Bob de su compañero y contraatacó.

Este último no lo vio venir. En todos los años que llevaba trabajando en esa compañía, nadie se había enfrentado con él.

La patada de Peter impactó en su estómago, y su pesado cuerpo cayó al suelo.

La sala se quedó en silencio. Nadie podía creerlo.

"¡Co-cómo te atreves!", exclamó el jefe de seguridad con los dientes apretados. "Te-te... vas a arrepentir". El hombre estaba enfurecido. ¡Menuda humillación! ¡Fue golpeado por un novato!

Dejándose llevar por la rabia, Bob se levantó y se estabilizó, listo para poner a Peter en su lugar. De repente, se escuchó el sonido de unas sirenas. Dos vehículos de la policía llegaron a la entrada del edificio.

Al ver a los seis policías caminando hacia él, Bob se calmó de inmediato: "Oficial Zhang, gracias por venir. ¡Este tipo golpeó a mi primo y lo hirió! ¡Detenlo de inmediato!".

El oficial asintió con la cabeza antes de acercarse a Peter: "Ven con nosotros, hijo. Hablaremos contigo en la comisaría".

El chico miró a Bob y al policía. Era obvio que se conocían. "Señor, ¡no fue culpa mía!", expuso, tratando de defenderse: "¡Me tendieron una trampa!".

"Oye, chico. ¿Te estás resistiendo al arresto?", preguntó el oficial Zhang con frialdad.

"¿Resistiéndome al arresto?", se rio Peter: "Yo estoy encantado de ir con usted. Pero primero muéstreme la orden".

El hombre se quedó petrificado, ya que se sorprendió por la reacción del joven. No era normal que uno mantuviera la calma y pensara sensatamente en una situación de estrés, estando rodeado de policías.

Al cabo de varios segundos, se recuperó. "Me equivoqué, señor Wang", comenzó a decir el oficial: "Lo que quise decir fue que recibimos varios reportes sobre tu agresión al señor Eric Zhen. Ven con nosotros. Necesitamos que colabores en la investigación".

"¡No! No voy a ir", exclamó Peter desafiante. ¡Él no era estúpido! Sabía que era una trampa. Una vez que llegara a la comisaría, no saldría sin recibir una buena paliza.

"¿Te niegas a cooperar, señor Wang?", el policía estaba a punto de perder la paciencia.

"No quise decir eso, oficial", explicó el chico. "Me encantaría cooperar, pero solicito que se haga aquí. Lo siento, pero me temo que no iré con usted a la comisaría".

"Mire, esto podría ayudar", dijo él mientras le entregaba su celular y reproducía un vídeo.

Tanto Bob como el oficial se quedaron atónitos. ¡Era una grabación de la pelea!

¡El vídeo era una prueba irrefutable del relato de Peter!

El oficial Zhang le devolvió al joven su teléfono y se fue sin decir ninguna palabra. No tenía motivos para permanecer allí por más tiempo.

"¡Muy bien! Siéntete orgulloso de ti mismo. ¡Tal vez pienses que ganaste, pero déjame recordarte que estás despedido!".

Bob estaba furioso porque Peter arruinó su plan, ¡pero no importaba! Él era el jefe del Departamento de Seguridad y podía hacer lo que quisiera, ¡incluso echarlo de la empresa!

"¿Me está despidiendo? ¿Y por qué exactamente? ¡Deme una razón!", soltó el chico, enojado por su abuso de poder.

"¿Razón? ¡Ja, ja! ¿Estás bromeando, verdad?". El hombre se

rio a carcajadas: "Soy el jefe del Departamento de Seguridad, Peter. Puedo hacer lo que me dé la gana y no necesito que haya ninguna razón. ¿Entiendes? ¿Quieres una? Te daré una jodida razón. Estás despedido porque yo lo digo".

El joven estaba sin palabras. ¡Era indignante! ¡A nadie se le debía permitir despedir a una persona sin ningún motivo legítimo! Al ver que no había nada que pudiera hacer para detenerlo, estaba decidido a darle una buena paliza a Bob antes de salir por la puerta de Silverland Group.

Sus pensamientos fueron interrumpidos por una voz: "Oigan, ustedes. ¿Qué se supone que están haciendo? ¿Acaso no saben que están en horario de trabajo? ¡O se ponen a trabajar o se van a casa! ¡No les pagan por holgazanear!".

La hablante era claramente una figura de autoridad.

Los rostros de todos se pusieron blancos, excepto el de Peter, que no tenía idea de quién estaba hablando.

Shelly y Lisa se veían tan asustadas que casi enterraron sus cabezas debajo del mostrador.

Incluso Bob, que parecía tan poderoso e intimidante segundos antes, parecía querer esconderse.

Esa escena desconcertó al nuevo, que sintió curiosidad por saber de quién se trataba.

'¿Quién es? ¡La gente parece tenerle más miedo a ella que a Bob!', pensó para sí mismo.

Cuando por fin vio a la persona, su boca se abrió de par en par.

¡Era hermosa!

El traje negro que llevaba hacía resaltar su perfecta silueta.

Teniendo en cuenta su actitud, ¡seguramente era algún alto rango en la compañía!

Todo el mundo parecía estar alerta cuando entró en el edificio.

Además, nadie se atrevía a mirarla a los ojos. Todos tenían la cabeza gacha y la boca cerrada.

'¡Dios mío! ¡Qué hechicera! No recuerdo que se viera así anoche. ¿Quién es esta mujer? ¿Es su gemela o algo así?'.

Peter se perdió en sus pensamientos.

"Señor Zhen, escuché algo sobre tu llamada "autoridad" para despedir a empleados sin ton ni son. Dime, ¿desde cuándo eres el jefe de Silverland Group? ¿Ascendiste y no me enteré?".

La mujer tenía un semblante frío. Su mirada cayó sobre el nuevo empleado mientras examinaba la sala, pero no dio señales de reconocimiento.

"Lo siento, señora, no fue eso lo que quise decir. Yo no insinué tal cosa". Peter no podía creer lo que estaba escuchando. ¿Había miedo en la voz de Bob? El chico mantuvo la boca cerrada. Un movimiento en falso, su despido procedería. Si eso sucediera en ese preciso instante, nadie podría ayudarlo.

"Será mejor que estés seguro de eso. No quiero escucharte decirlo otra vez o te despediré sin ninguna razón. ¿Está claro?", concluyó la mujer. El hombre asintió con total sumisión. "Bueno, ¿qué están mirando? ¿Es esto un espectáculo?", gritó. "¡Vuelvan al trabajo!", agregó.

Qué severidad.

"Sí, señora. Ahora mismo, señora". El jefe de seguridad no se atrevió a decir nada más. Humillado, salió de allí en silencio.

'Se lo merece', pensó Peter. 'Qué coño. Es estricto con las personas que están por debajo de él, pero es como un gatito asustado con los superiores'. El joven sintió mucha curiosidad por esa misteriosa mujer.

Probablemente era la presidenta o vicepresidenta ejecutiva de la compañía para poderle hablar así a Bob.

La mujer salió tan tranquila como entró. Sin embargo, cuando estaba a punto de entrar al ascensor, recordó algo y señaló a Peter con el dedo.

"Tú, ven a mi oficina en diez minutos. Si llegas tarde, estarás despedido".

(← Acceso rápido del teclado) Anterior Contenidos (Acceso rápido del teclado →)
 Novels To Read Online Free

Escanea el código para descargar la aplicación Manobook.

Subir

Compartir