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   Capítulo 16 James

Afecto Absurdo Por Ti Por Flower Palabras: 7994

Actualizado: 2020-06-05 00:03


"Nada, no vi nada en absoluto", dijo Jason con cara de culpabilidad al tiempo que evitaba la mirada de John.

Con esa respuesta dejó un poco satisfecho al CEO, quien soportando el dolor de cabeza, se acomodó la ropa como si nada hubiera pasado.

Él no podría perder la dignidad de ninguna manera.

En este momento su ira hacia Nina había llegado a límites extremos, con lo que decidió que encontraría otra buena oportunidad para vengarse de ella en el futuro.

Esa chica poseía una belleza que él no podía ignorar, pero desafortunadamente había hecho cosas imperdonables.

En muchos sentidos ellos se parecían bastante.

"¿Necesitas ir al hospital? Puedo llevarte", sugirió Jason. Como su cuñado, este sentía la obligación y responsabilidad de cuidarlo, pues si algo malo le sucediera, no se lo perdonaría su mujer.

El otro levantó la cabeza y lo miró de forma amenazadora, lo que lo hizo callar en un instante. No hacía falta llevarle al hospital por solo un golpe.

"No exageres", se burló John con un resoplido frío y despectivo antes de tocar su cabeza. No cabía duda de que le dolía un poco el golpe, pero para guardar las apariencias tuvo que soportarlo sin emitir queja alguna y reprimiendo su ira.

Sin embargo, no pudo evitar gritar: "¡Dile a James que venga aquí ahora!".

"Está bien, lo llamaré", dijo su cuñado antes de agarrar su teléfono. "James, John quiere que vengas al hotel de inmediato".

"¿Qué?". Incapaz de contener su grito y con las piernas temblorosas, el chico intentó recordar si había hecho algo mal.

¿Por qué su tío de repente exigió verlo con tanta prisa? ¿Habría tenido algún problema con la reserva que él le hizo en el hotel? ¡Dios mío! Era bien sabido que John no se contenía cuando estaba enojado y nadie podría evitar que hiciera cosas terribles.

Así que James apartó a la chica en sus brazos, recogió su abrigo y salió corriendo del bar lo más rápido que pudo.

Los ánimos en la habitación del hotel se fueron calmando poco a poco. Afuera las luces de neón destellaban con intensidad y la calefacción de la habitación era agradable. No obstante, la frialdad en el corazón de John se intensificaba con cada segundo que pasaba.

Él estaba tumbado en el sofá con el rostro cubierto de una rabia incontrolable. Mientras tanto, su mano tocó la parte golpeada de su cabeza. Ahora lucía como si estuviera a la defensiva.

Ni siquiera su cuñado se atrevería a acercársele en ese momento.

"¿Quién te llamó cariño hace rato?", preguntó Jason en un intento de aliviar los ánimos al recordar la voz de la chica que había escuchado por teléfono.

En lugar de estallar en ira, John se quedó pensativo. Con su reacción, su cuñado se preguntó si este estaba enamorado.

¿Hablar de ella calmaría a este hombre?

Pero para su sorpresa absoluta el rostro del CEO se volvió más oscuro de repente. Al voltearse a mirarlo con indignación, le hizo así estremecer de miedo.

Jason se quedó sin palabras e inmóvil por un momento.

Pasado un rato John apretó los dientes y respondió sarcásticamente: "Fue la chica que acabas de ver".

¿Acaso se trataba de la misma que lo golpeó?

Estos dos hombres crecieron juntos y se conocían bien. Sin poder contener su curiosidad, el profesor susurró: "¿Quién es ella?".

Él no quería que su cuñado escuchara sus murmullos, pero la habitación estaba demasiado silenciosa como para que no lo hiciera.

"Me la envió James".

"¿Fue ella la sorpresa que él te dio el día que regresaste del extranjero?".

"Sí".

"¿Y te acostaste con ella?".

"Sí".

"¿Entonces ahora te llama cariño?".

"Sí".

"¿Y fue también quien te golpeó?".

"¿Mmm?". El repentino cambio en el tono de John y el final prolongado de su vacilante respuesta pusieron nervioso al profesor. Lo aduló y se rio entre dientes para tratar de que pasara sus estúpidas preguntas por alto.

El CEO estaba tan pálido como la muerte, por lo que las venas azules de su frente se hinchaban con cada respiro que daba. Jason

pudo respirar aliviado al darse cuenta de que él no era el motivo de su furia, y al mismo tiempo, también lamentó la difícil situación de James.

Parecía que este hombre desahogaría su ira sobre su sobrino, castigándolo severamente.

El sonido de pasos apresurados se podía escuchar desde el pasillo, ante lo cual John levantó la cabeza para mirar expectante hacia la puerta con los labios y los puños apretados.

El profesor se apresuró a abrir la puerta y darle una palmadita en el hombro al chico, quien estaba sin aliento por haber corrido hasta allí.

"Suerte", oró el hombre por él, incapaz de hacer nada más.

James medía 1.80 centímetros de altura, era bien proporcionado y en ese instante llevaba puesta ropa informal de colores claros y un par de zapatos deportivos caros. En su hermoso rostro siempre había una sonrisa maliciosa, lo que daba la impresión de que era un mujeriego.

El olor a alcohol y humo que emanaba de él ponía en evidencia que de seguro estaba en un bar. Arrugando la nariz con molestia, su tío dio medio paso atrás. 'Cada día se está volviendo más y más audaz', pensó.

El jefe de la familia Shi, Sam, tenía tres hijos y una hija. John era el menor y el más favorecido de todos; la esposa de Jason era Jessica Shi, la tercera descendiente y única mujer; el segundo hijo era Nelson Shi, cuyo único hijo tenía apenas diez años; solo el hijo mayor, Daniel Shi, era padre de dos: un chico y una chica.

James era el hijo mayor de Daniel y tenía un alto estatus en la familia.

Por ser el más mimado siempre era arrogante y rebelde. Pero solo había una persona a la que le tenía mucho miedo: su tío John.

En su presencia el chico era sublimemente obediente como un ratón al ver un gato, sin siquiera atreverse a decir una palabra sin permiso.

Tanto Daniel como su esposa eran inteligentes, y al ver que solo él lo podía intimidar y controlar, le pidieron que estuviera a cargo de él. Ante eso, James se asustó de tal forma que lloró, fingió estar enfermo, escapó de casa e incluso hizo una huelga de hambre, pero todas sus acciones fueron en vano. Y al final no podría escapar de la tutoría de John.

"Tío Jason, ¿quién se atrevió a ofender al tío John?", cuestionó el chico con una mano en la pared y entre pesados jadeos. Él había corrido lo más rápido que podía sin prestarle atención a nada más, esperando que el profesor le contara lo que había sucedido.

Jason no se atrevió a hablar en voz alta por temor a agravar la indignación del CEO, así que puso al día al joven en voz baja. "Tu tío fue golpeado por una chica".

Hizo hincapié en "golpear" y "chica" a propósito, con la esperanza de que James pudiera asimilarlo.

"¿Qué? ¿Quién fue golpeado por una chica?", exclamó él con los ojos abiertos de par en par llenos de incredulidad.

"Tu tío John".

"¡¿De verdad?". Aquello debía ser una broma. ¿Cómo podía existir alguien que se atreviera a hacer tal cosa? ¡Ella debía ser muy valiente!

Ahora él tenía mucha curiosidad por conocerla en persona.

Entonces preguntó con una sonrisa siniestra: "¿Lo viste con tus propios ojos?".

"Casi", respondió el profesor con algo de decepción. Habría sido una cuestión de suerte el poder ver esa embarazosa escena. Pero también podría ser un arma de doble filo con John.

"Entonces podrías estar en problemas", soltó el chico a manera de burla. Lo que todavía no sabía era que él mismo estaría en un problema mucho peor.

"No hables tan pronto. Se trata de la jovencita que le enviaste a tu tío cuando acababa de llegar del extranjero". Acto seguido le dijo "cuídate" y le dio un empujoncito.

Sin poder decir nada, el chico se sintió aterrorizado hasta los huesos, consciente de que estaba a punto de sufrir mucho. En ese momento se puso rígido pensando en el castigo de John.

Luego, levantó la cabeza y oró para sus adentros. Su única esperanza era que el hombre le perdonara la vida por ser familia.

"¿Por qué te quedas ahí? ¡Entra rápido!", espetó John enojado.

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