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   Capítulo 17 Tío John

Afecto Absurdo Por Ti Por Flower Palabras: 8004

Actualizado: 2020-06-06 00:03


James sintió una inexplicable inquietud de repente.

"Tío Jason...". Con clara tristeza y preocupación en su rostro, el chico avanzó como si le costara, suplicándole en silencio a Jason que le ayudara. Este siempre había sido amable con él y no se negaría a echarle una mano.

Sin embargo, en ese momento el hombre ni siquiera podía protegerse a sí mismo, ¿cómo podría ayudarlo entonces? En vista de esto, miró hacia otro lado como si no hubiera notado las señas del joven.

Sudando frío, este sentía que caminaba hacia su sentencia. Llegó frente a su tío y se arrodilló a manera de súplica. Sujetado a un muslo del hombre, dijo sin una sola lágrima pero con un tono de lamento: "Tío John, lo siento. ¡Todo es mi culpa!", gimió. Él siempre había sido un chico arrogante, y a pesar de que aseguró que nunca se arrodillaría ante nadie, allí estaba vencido por el terror.

"Tío, lo siento mucho. Por favor, perdóname". 'No congeles mi tarjeta. ¡Si no tengo suficiente dinero, sería el peor castigo!

No me mandes a la escuela, por favor. Ese lugar es una prisión para mí', oró fervientemente en su cabeza.

Sin decir una palabra, John dejó que su sobrino se quedara de rodillas mientras su ira aumentaba conforme pasaba el tiempo.

El lamento del chico duró unos diez minutos. Como nadie hablaba, solo se escuchaban sus lloriqueos, los cuales empeoraban el mal humor de John y su furia. Por su parte, el pánico y la ansiedad se apoderaban de James.

El reloj seguía corriendo, pero para el joven el tiempo pasaba muy lento.

Habiéndose lamentado durante un rato, el chico estaba a punto de perder la voz y sus rodillas lo estaban matando.

No obstante, su tío seguía en completo silencio con el rostro y el ánimo aun peor que antes. ¿Qué debería hacer James para apaciguarlo?

Cuando se enfrentaba a una situación crítica, él siempre trataba de buscar una salida fácil. De repente, se le ocurrió una repentina idea para salvar su vida.

Enseguida se puso de pie, preparándose valientemente para consultar: "Tío John, ¿quién te golpeó? Yo te vengaré. ¡Prometo hacer que esa persona se arrodille y se disculpe contigo!".

Tan pronto como terminó de hablar, se arrepintió de lo que dijo porque esa no era la mejor idea.

Todos en su familia sabían que John era el que más valoraba su imagen, de modo que nadie se atrevía a avergonzarlo por miedo a las consecuencias.

John se burló con una furia implícita.

No bien sacó un cigarrillo, su sobrino sacó ipso facto un encendedor en señal de respeto y lo encendió por él, quien exhaló el humo poco a poco con una expresión gélida.

¡Esta podría ser la calma antes de una tormenta!

El chico no podía evitar sentirse como ese cigarrillo quemándose del miedo y ahogado por el humo.

"Tío John, por favor...".

Con los ojos llenos de molestia, el hombre ordenó: "Explica todo en detalle. Desde la mujer del Four Seasons Garden Hotel hasta el incidente de hoy". Sus palabras fueron breves y concisas, puesto que no quería escuchar tonterías.

"Sí", respondió el joven con su usual obediencia y suspiró aliviado.

"Te sentiste solo todos esos años en el extranjero, por eso quería que estuvieras feliz. Como el día que regresaste supe que estabas agotado física y mentalmente. Entonces, te envié una hermosa mujer para que te ayudara a relajarte...".

"¿Y por eso elegiste a una estudiante universitaria?", lo interrumpió John con impaciencia como si estuviera a punto de estallar de rabia.

"¿Qué? ¿Cómo es eso posible?". Tras recibir una mirada feroz, este bajó la voz confundido y explicó: "No tengo las agallas para enviarte a alguien con esas características. Estoy seguro de haber elegido a una mujer de tu edad porque sé que no te gustan más jóvenes y no lo permitirías".

¿Qué quiso decir con más jóvenes? Lo que su sobrino acababa de decir sonaba muy sarcástico.

"¡Disparates!".

No pudo evitar gritar en voz alta a manera de negación, tratando de ocultar su vergüenza.

Todavía más confundido, el ch

ico se preguntó: "¿Dije algo malo?".

Esto provocó que John tirara el cigarrillo con fuerza. "¿Qué hay de Nina?".

"¿Quién es Nina?", cuestionó el joven sin entender nada en este punto.

Mirando todo en silencio desde la esquina, Jason quedó atónito. De pronto recordó a la chica que acababa de golpear a John. ¿No era ella la alumna favorita del profesor Gu del departamento de psicología?

El profesor Gu era una figura famosa en la ciudad y se había hecho un nombre. Este lideró un grupo de destacados estudiantes que hicieron un gran aporte a la comisaría ayudándoles a resolver delitos. Más tarde estos talentos serían seleccionados por varias ciudades importantes para convertirse en miembros de departamentos de investigación criminal. Siendo su alumna más joven, Nina todavía estaba en la universidad, pero a pesar de eso, era la preferida por su profesor, quien se jactaba de que ella era talentosa y aseguraba que se convertiría en un talento excepcional.

Otra razón por la que Jason recordó a la chica fue también por los titulares recientes en el foro del campus.

¿Acaso era posible que la persona a la que ella le había vendido su cuerpo no fuera otro que el mismo John?

Pero el CEO no parecía ser el tipo de persona que daría dinero a cambio de eso.

Mientras él trataba de recopilar esa información en su cabeza, aún no podía entender cómo todo estaba conectado, de manera que no podía hacer nada más que esperar y ver.

"Tío John, ¿de qué Nina estás hablando? ¿Quién es ella? La mujer que te envié se llama Frances y tiene 25 años. Yo la investigué, y si bien era virgen, no era una estudiante".

"¿Frances? ¿Y no es estudiante?", repitió su tío, frunciendo el ceño en concentración. Intentando recordar los eventos de ese día, se dio cuenta de que algo andaba mal.

Sin embargo, al pensar en Nina dándole una paliza, no pudo evitar voltear los ojos con frustración antes de negar repetidamente con la cabeza para tratar de borrar su imagen. Unos segundos más tarde cambió de tema: "Bien, explícame lo que sucedió hoy. Esas chicas dijeron que estaban aquí para atrapar a un hombre teniendo una aventura". Él había escuchado con claridad sobre lo que ellas hablaban y Nina había sido arrastrada hasta allí para atrapar a un adúltero. "¿A qué chica engañaste ahora?".

"¿Qué? Conozco a muchas, ¿cómo sabré quién era esa?".

"Eres un...", comenzó John enojado y poniéndose de pie con toda la intención de abofetear al chico hasta matarlo, Pero al contrario de su reacción inicial, trató de calmarse y respiró hondo para reprimir su ira. "La chica dijo que te había visto por video".

Con eso lo hizo recordar de quién se trataba, pues en una ocasión estaba tan extremadamente aburrido que tuvo una cita en línea con una chica de segundo año de la Universidad L. Él no esperaba que su estupidez tuviera consecuencias desastrosas.

Es cierto que una historia de amor nunca debe tomarse a la ligera, ni siquiera si se trata de una virtual.

"Tío, arreglaré esto y me ocuparé de ello. Me voy", anunció el chico mientras planeaba su escape. Acto seguido se dio la vuelta listo para irse, puesto que no quería quedarse allí ni un segundo más.

"¿Quién dijo que podías retirarte?", cuestionó el CEO.

Ante esto, su sobrino se paralizó y enseguida se giró de nuevo para esperar la siguiente tormenta que se le avecinaba.

"Tío John, ¿qué más puedo hacer por ti?". Dicho eso, se armó de valor para darle una respetuosa sonrisa pese al terror que lo embargaba.

Con astucia en su mirada, John le ordenó: "Ve a la Universidad L mañana por la mañana a las ocho y asiste a clases".

"¿Qué?", replicó el chico con desesperación.

"Haré que te congelen todas las tarjetas de crédito y solo te daré tres mil como gastos de manutención cada mes".

Dado que John pronunció cada palabra con lentitud, ¡James sintió que estaba siendo sentenciado a cadena perpetua!

Ahora le resultaba difícil aceptar su destino y estuvo a punto de desmayarse en el acto.

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