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   Capítulo 18 Una nueva amiga

Afecto Absurdo Por Ti Por Flower Palabras: 8792

Actualizado: 2020-06-07 00:03


Nina corrió como un dardo directo hacia la universidad seguida de cerca por Michelle. No se detuvieron hasta que llegaron a un lugar seguro.

Pasado un rato Mimi recobró el sentido y exclamó: "Belleza del campus, ¡acabas de golpear a tu tío!".

"No es mi tío".

"Es que le hablas como si lo fuera".

Con paciencia, ella le explicó: "Lo trato así, pero él y yo no somos familia".

"Está bien", asintió la chica, "Pero no puedes golpear a alguien de esa forma".

Nina volteó los ojos en secreto, pues ya no seguiría intentando explicándose. Para cambiar de tema, preguntó entonces: "Si no has visto al hombre que buscabas, ¿por qué estabas tratando de atraparlo siendo infiel?".

"¡Oh, es que hemos estado hablando por internet!", dijo ella, cubriéndose la cara con timidez y revelando una dulce sonrisa.

Esta chica estaba locamente enamorada.

En vista de eso, la otra le advirtió: "El amor en línea es arriesgado. Deberías tener más cuidado cuando lo conozcas".

Michelle nunca antes había visto al hombre en persona, y aun así había tratado de atraparlo en pleno acto adúltero. ¡Las citas a través de internet no eran confiables!

Las dos chicas conversaron un rato antes de regresar a sus habitaciones. La enamorada le dio a la belleza del campus su número y le dijo que no olvidara pagarle la batata, aunque lo que en realidad esperaba era que la contactara pronto.

Después de esa noche Nina no volvió a ver a John por una semana, durante la cual los estudiantes todavía hablaban acerca de las publicaciones candentes sobre ella e Isabella.

Si bien estas habían sido eliminadas, ya todos las habían visto y el chisme no paraba de estar de boca en boca por todo el campus.

Pese a que tomó un tiempo, por fin el furor al respecto se calmó y fue reemplazado por un tema nuevo: quién era más guapo entre James y Albert.

El último era un estudiante que estaba a punto de graduarse y dejar la escuela en junio, por lo que James se convirtió en el primero en la lista de galanes escolares.

Nina escuchaba a sus compañeras de clase hablar sobre cómo coquetear con él. De hecho supo que una chica del Departamento de Informática estaba detrás de él.

Ella sabía que de quien hablaban era Michelle, quien era bastante persistente.

No fue una sorpresa que esta terminara llorando al respecto y se terminara derrumbando justo frente a la belleza del campus. Entre sus incontrolables sollozos dijo que James la engañaba.

A pesar de que esto casi no sorprendió a Nina, ella no entendía bien la situación, así que se limitó a escucharla y consolarla para luego preguntarle si quería comer algo.

El rostro de Mimi estaba empapado de lágrimas, pero tan pronto como la escuchó preguntar sobre la comida, todos sus problemas desaparecieron. Acto seguido la tomó de la mano y se dirigieron a la calle de los bocadillos.

Era muy fácil convencerla y su estado de ánimo cambiaba de forma radical. Entonces comenzó a buscar a la belleza del campus todos los días y la llevaba a comer todo tipo de platos deliciosos como si se hubiera olvidado por completo de James.

Daba la impresión de que en su mundo comer lo resolvía todo.

Al principio Nina no podía soportar cuánto hablaba Mimi porque parecía una ametralladora de palabras. Sin embargo, se acostumbró con el tiempo y en realidad estaba un poco interesada en escucharla.

En un punto esta la comenzó a llamar Nini.

Un día Michelle la esperó fuera del salón de clases. A su salida la tomó del brazo íntimamente mientras le decía con una sonrisa: "Nini, vamos a almorzar hoy al comedor".

"¿Qué platos nuevos hay?". Nina ya solía saber lo que estaba pensando la otra joven.

"Un montón de cosas deliciosas. ¿Vamos? Yo te invito", dijo esta, mostrándole su tarjeta. Dado que ya se conocían un poco mejor, esta chica sabía cómo hacer que la belleza del campus aceptara. Cada vez que actuaba como una niña malcriada, Nina no tenía más remedio que estar de acuerdo con ella.

Michelle notó que ella no comía mucho y asumía que estaba tratando de ahorrar dinero o algo así, de manera que siempre la invitaba a cenar.

Como la otra no era buena para rechazar su entusiasmo, solo le quedaba esperar poder devolverle el dinero en algún momento.

El asunto era que la comida iba a ser muy diferente ese día. ¡Pues terminaron encontrándose con James!

Se había convertido en parte de la rutina diaria

del chico comer frente a la multitud de jovencitas. Y la verdad era que le encantaba la atención que recibía de ellas, además de que su séquito solo aumentaba su ego.

"¿La belleza del campus, Nina? ¿Por qué se la pasa en la cantina últimamente?".

"¿La que está con ella es Michelle del Departamento de Informática? Ella es la que persigue descaradamente al galán de la universidad".

Escuchar el nombre de Nina sorprendió a James. ¿No fue ella la que hizo que él terminara en esa situación?

"¿Quién es Nina?", le preguntó a una chica.

"Señor Shi, ¿también le gusta la belleza del campus? Ella no es exactamente inocente, si sabe a qué me refiero", se burló la jovencita para entretener a sus amigos.

El chico atravesó la multitud con la mirada para ver a Nina sentada junto a la ventana. Tan solo su perfil fue suficiente para dejarlo atónito.

"¿Esa es ella?". Se veía muy delicada. ¿Cómo pudo derribar a John? ¿Qué pasó con la fuerza de su tío?

Esta chica despertó la curiosidad en James, lo cual volvió locas a todas las otras. Estaban tan celosas y querían tanto su atención que se amontonaron frente a él.

"Váyanse", exclamó él al ponerse de pie con impaciencia y separar a la multitud para buscar a la belleza del campus.

No obstante, esta ya se había ido sin dejar rastro.

Por su parte, Nina pensó en las consecuencias emocionales para Mimi si se quedaban en ese lugar, e inventando una excusa, la sacó de allí.

Al final cada una se fue por su camino.

Lo que Nina no esperaba era que ese día fuera de mal en peor, ya que para empezar se consiguió al sobrino de John en la cantina y ahora a su enemiga, Isabella.

Esta llevaba un vestido y su rostro estaba algo sonrojado, con lo cual se podía ver que se estaba recuperando bien. Sonriente, la llevó hasta un rincón para decirle: "Nina, no nos hemos visto desde hace un tiempo. ¿Cómo has estado? Escuché que tienes una nueva amiga".

Isabella había estado pasándola algo mal en casa desde que fue golpeada. Mientras ella estaba en una dura recuperación, la persona que la hizo sufrir estaba muy bien yendo a clases y eso la exasperaba.

"¿Michelle es ciega o estúpida como para hacerse amiga de una persona tan horrible como tú?", escupió esta al tiempo que se desvanecía su sonrisa y sus ojos se llenaban de resentimiento e ira.

"¿Qué quieres?", le preguntó Nina. Dado que Isabella ya no fingía, ella también dejó de hacerlo.

"¿No sabes lo que quiero?". Como ella no podía soportar el tono arrogante de la belleza del campus, rio maniáticamente, aunque todavía estaba furiosa.

¡Su objetivo era atormentarla hasta el punto de que nunca más se la tuviera que cruzar!

Agarrándola de la muñeca con sus uñas clavadas con fuerza, ella miró a los ojos de Nina con veneno en los suyos.

"No tienes que fingir inocencia. Dime, ¿fuiste tú quien mandó a esa gente a que me golpeara e hiciste publicación a propósito?".

Mirando su muñeca enrojecida, Nina no tenía intención de lastimarla porque ellas solían ser amigas.

De lo contrario podría deshacerse de esta malcriada sin mucho esfuerzo.

"No hay rencores entre nosotras. ¿Por qué te haría eso?", replicó con inocencia, aunque lo que quería era provocar a Isabella.

Como era de esperar, esta cayó en su trampa, y le dijo de dientes apretados: "Por ese perfume y esa publicación. Tú ya lo sabes todo. ¡Deja de fingir!".

Los ojos de Nina se oscurecieron con un dolor en su corazón porque escuchar a su ex amiga admitirlo la hizo sentir peor.

Ella de hecho tenía la esperanza que tal vez se tratara de un malentendido, pero la verdad acababa de salir a la luz y la dejó sin motivos para dudar.

"¿Qué pasa contigo? ¿Por qué hiciste todo eso?", preguntó Nina, recuperando el brillo en sus ojos. Esta vez era ella quien estaba haciendo el interrogatorio, por lo que la agarró del brazo diez veces más fuerte, provocándole así una mueca de dolor.

"¡Ay, me estás lastimando! ¡Para! ¡Nina, no te voy a dejar en paz!".

"Ya veremos". Era difícil saber quién ganaría al final.

En ese momento Isabella vio que alguien se les acercaba. Pensó en un plan y retiró la mano con todas sus fuerzas para darse una bofetada.

¡Zas!

El sonido dejó aturdida a la belleza del campus

Mientras tanto la otra comenzó a llorar.

"Nina, ¿por qué me pegaste?", chilló esta, llamando la atención de la persona que se aproximaba.

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