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   Capítulo 19 Más bofetadas

Afecto Absurdo Por Ti Por Flower Palabras: 8917

Actualizado: 2020-06-08 00:03


James buscó a Nina en la cantina sin lograr encontrarla, por lo cual perdió el apetito y quiso volver al dormitorio con evidente molestia. Él quería ver por sí mismo qué tenía de especial esa chica porque todavía no comprendía cómo es que ella había lastimado a su tío.

Incluso supo por Henry que esa no había sido la única vez, ya que ella lo había abofeteado antes. '¡Eso debió doler!', pensó el chico sin poder evitar frotarse la cara al considerarlo.

Parecía que esos desafortunados eventos en la gloriosa vida de John fueron causados por la misma persona: ¡Nina!

Cuanto más pensaba en ello, más curiosidad sentía y quería conocerla. Era una pena que perdiera la oportunidad de hacerlo ese día.

El chico iba caminando, imaginándose lo que sucedería la próxima vez que la viera. De la nada su meditación fue interrumpida por los gritos de una chica. Echando un vistazo a su alrededor, vio a la distancia una figura alta de espaldas a él. De no ser por los lamentos, habría sido una hermosa imagen.

Al principio él no quería entrometerse en los asuntos de otras personas, pero no bien detalló la escena, se dio cuenta de que la hermosa chica no era otra que la propia Nina. ¿Acaso había vuelto a abofetear a alguien? La curiosidad por lo que estaba sucediendo lo hizo decidir acercarse.

Enseguida pudo ver a Isabella llorando con la huella roja de una palma claramente visible en su rostro blanco y angustiado. Verla así produjo una gran lástima por ella en el chico.

"¿Qué haces?", preguntó este en tono acusador mientras pasaba junto a Nina y ponía a Isabella detrás de él para defenderla. "¿Por qué la golpeaste?".

"Señor Shi, por favor, no la acuse. Fue mi culpa", explicó la supuesta víctima cubriendo su rostro, al mismo tiempo que jalaba la esquina de la camisa del chico con su mano libre.

"Dime la verdad, ¿ella te está intimidando?". Cuanto más protestaba Isabella en defensa de la otra chica, más sospechaba él. Como el guardián que protege a una damisela en apuros, este miró a Nina con desprecio.

Con cierta tranquilad en su rostro, la acusada se dio cuenta de que James se parecía mucho y se comportaba como su molesto tío, John, por lo que no pudo evitar fruncir los labios.

'¡Qué estúpido!', pensó.

"¿James Shi?".

La voz de Nina causó una emoción inexplicable en el chico, puesto que ella tenía un aura noble y dominante, igual que su tío.

Ella era la única chica que se había atrevido a enfrentar a John.

Tan pronto como Isabella sintió que James no había dicho nada durante un rato, pensó que él ya estaba hipnotizado por el rostro de la otra, de manera que le dijo en un sollozo: "Señor Shi, gracias por su ayuda, pero Nina...".

Entonces parpadeó con sus grandes ojos llorosos, mirando al chico con tristeza y luego miró a la otra chica como si le tuviera miedo. Acto seguido bajó la cabeza derrotada y comenzó a sollozar incontrolablemente de nuevo sin olvidar jalar la esquina de la camisa de James.

"¿Qué pasa? ¡Dime la verdad!". Él no podía avergonzarse frente a una hermosa chica. Tampoco le tendría miedo a ninguna otra.

En la ciudad nadie se había atrevido a desafiar a James excepto John.

Ni siquiera esta jovencita que había golpeado a su tío tenía derecho a hacerlo. De hecho si este último se dejó golpear es porque estaba perdiendo facultades.

"Ella lo llamó por su nombre porque no tiene idea de quién es usted, pero no quiso faltarle el respeto. No se enoje con ella, por favor", suplicó Isabella, aunque lo que en realidad estaba haciendo era sembrando discordia.

La familia Shi era dueña de la mitad de la ciudad y la número uno en cuanto a poder se refería. Debido a eso, todos trataban a James con la mayor cortesía.

Sólo una estúpida e ignorante campesina como Nina no sabría nada y se atrevía a dirigirse a él, es decir, el favorito de la familia Shi, de esa manera tan descortés.

Apenas este vio las lágrimas y los mocos de Isabella, le apartó la mano con disgusto para regañarla con enfado: "Eres de la familia Zhang. ¿Por qué le tienes miedo a alguien como ella? ¿Cómo te golpeó y por qué no le devuelves el golpe?".

La reacción de Isabella le parecía inaudito, pues ojo por ojo y diente por diente era su lema. ¿Cómo es que la consentida de los Zhang y los Fang podía ser tan débil e inútil?

Con los ojos brillantes, ella se escondió detrás de él y le explicó vacilante: "Yo... no me atrevo a hacerle daño porque ella le gusta a Albert y

está bajo su protección".

"¿Qué?". Habiendo visto todo el espectáculo en silencio, Nina se sintió confundida de pronto. ¿Cómo es que Albert había resultado involucrado en esa conversación?

Isabella solía ser cercana a ella, así que sabía muy bien que Albert era su amigo y nada más. Todo lo que esta chica quería era causarle problemas a como diera lugar.

"¿Te refieres al chico de la familia Song?", preguntó James con incredulidad, ante lo que Isabella asintió.

"¿Y a qué le tienes miedo? ¿Crees que los Song se atreverían a lastimarme? Odio a la gente que intimida a los débiles. ¿Quiere decir que ella cree que puede hacer cualquier cosa por ahí solo porque ese chico es su novio?". Solo James era más poderoso que Albert en la ciudad.

Por su parte, Nina pensó que la conversación entre estos dos frente a ella se estaba volviendo cada vez más ridícula. Los miró con frialdad durante un buen rato hasta que al fin se dio cuenta de lo que estaba planeando Isabella. En ese punto supuso que la escena pronto llegaría a su fin y ya no tenía paciencia para verla, de modo que era su momento para intervenir y demostrar su inocencia.

"¿Estás diciendo que te di una bofetada?", cuestionó, dando un paso adelante para empujar suavemente el hombro de James con solo dos dedos. Enseguida miró con una irritada indiferencia el rostro rojo e hinchado de Isabella.

"No, no...", respondió esta bajando la cabeza para sollozar del miedo, luciendo tan lamentable que cualquiera que la viera querría protegerla.

"¡Lo hiciste! ¡Lo vi con mis propios ojos!", exclamó James con total certeza.

"James Shi, no te metas", dijo Nina con calma. Ella no quería tener ningún conflicto con él, porque desde que ofendió a John investigó un poco a su familia. Y al saber sobre su alto estatus en la sociedad, pensó que lo mejor sería evitarlos.

"No permitiré que intimides a una chica frente a mí", expuso él, estirando las manos para detenerla.

Como la paciencia de la belleza del campus se había agotado para entonces, sacó a Isabella de detrás de él y la miró con ojos amenazantes.

"¿No dijiste que fui yo quien te abofeteó? ¡Mira con atención lo que te voy a hacer!".

"¿Qué haces?", preguntó la otra chica con un horror notablemente visible mientras retrocedía.

Desafortunadamente ya era demasiado tarde para esquivarla.

¡Zas!

La mano de Nina aterrizó en la mejilla de su ex amiga, sorprendiendo tanto a James que se quedó sin palabras e inmóvil.

Más allá de la preocupación por Isabella, él se empezó a preguntar si su tío también había sido golpeado de esa forma. El hecho de que Nina aún no había pagado por eso le pareció sospechoso.

La otra jovencita casi perdió el equilibrio por el impacto con su rostro ardiendo de dolor y humillación. Comparada con esta bofetada, la que se dio a sí misma unos minutos antes no había sido nada.

"¿Cómo te atreves a pegarme?". Con los ojos enrojecidos y abiertos de par en par, estaba por perder los estribos y abalanzarse sobre Nina.

No obstante, no esperaba que esta fuera tan ágil como para poder esquivarla con éxito, sostenerla por la mano y hacerla abofetearse a sí misma.

Las marcas de las bofetadas eran discrepantes ahora, y con eso como evidencia Isabella quedó expuesta.

Sin mencionar que los distintos enrojecimientos en su cara eran un espectáculo.

"Mira, esta es la bofetada que le di", dijo Nina para explicarle como si nada a James.

Entrecerrando los ojos hacia el rostro de Isabella, el chico vio los detalles y la discrepancia entre las marcas.

Ser observada por él de cerca hizo que la señorita Zhang se sintiera intranquila.

Se cubrió la cara con rapidez antes de bajar la cabeza para sollozar una vez más.

Antes de que ella se cubriera, él aún no lo había caído en cuenta del todo. Pero no bien vio la forma de su mano sobre las marcas, todo tuvo sentido.

Tras la cachetada, Nina estaba de mejor humor, así que le explicó con mucha paciencia a un muy fascinado James las diferencias entre la disposición de sus dedos sobre la cara de Isabella y la disposición de los suyos.

En un instante la trama de Ia chica había sido revelada; ya no podía que seguir fingiendo.

Pero de todos modos negó con la cabeza aterrorizada: "No, no es así. Nina fue quien me golpeó, señor Shi".

"¡¿Cómo te atreves a usarme?!", rugió James iracundo. Una vez que recobró el sentido, este se enfureció tanto que quiso darle una cachetada él mismo.

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