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   Capítulo 370 Qué desagradable eres (Primera parte)

La Frialdad de Rocío By Di Sheng You Yang Palabras: 7536

Updated: 2019-06-25 19:06


"¿Estás loco? Vamos a pedir un menús para parejas, ¡por el amor de Dios! ¡Es un menú para dos! Estamos en una cita, no en una noche familiar con un niño. Estoy seguro de que no quieres ser el que toca el violín, ¿verdad?", le gruñó Edward a Brian. Quería compartir una noche romántica con Rocío, llena de velas, flores, comida deliciosa y dulces conversaciones. Pero Brian apareció de repente, ¡y arruinó todo! El ambiente romántico e íntimo que había estado esperando se había desvanecido debido a la repentina aparición del muchacho.

"Mi querido cuñado, ¿no lo sabes? Si un menú no es suficiente para nosotros tres, siempre puedes pedir otro. ¡Uno para ustedes dos y el otro para mí! Después de todo, sigo siendo un niño en crecimiento, y necesito más nutrición. No te preocupes, puedo comer de todo. No me hagas caso, por favor, vuelve a lo que estabas haciendo. Me quedaré aquí tranquilamente y disfrutaré de mi comida. No te molestaré. ¡Te prometo que ni siquiera sabrás que estoy aquí!". Ignorando la rabia en los ojos de Edward, Brian se encogió de hombros y sonrió de oreja a oreja, como si no notara lo furioso que estaba el hombre porque se invitó a sí mismo a cenar con ellos.

"¿Qué? ¿Tú? ¿Que sigues creciendo? ¡Vamos, no seas ridículo e intenta algo más realista! ¡Algo como que estás engordando! ¿Y qué acabas de decir sobre ignorarte? Colega, no eres invisible, ¿de acuerdo? ¡Mira lo enorme que eres! Y estás sentado aquí en la mesa. No soy ciego, ¿cómo se supone que voy a fingir que no te veo?". Con la rabia aún ardiendo en sus ojos, Edward miró con ira a Brian y le contestó bruscamente. Su ira era evidente en cada palabra que salía de su boca. Parecía como si quisiera despellejarlo vivo.

"No te preocupes, Brian. Ven aquí y siéntate con nosotros. Él esta loco. Solo ignóralo". Rocío sabía por qué Edward estaba enojado. Había planeado pasar una noche romántica con ella; pues apenas han tenido la oportunidad de hacerlo últimamente. Edward tenía todo el derecho de estar enojado. Ahora que se estaba metiendo con Brian, Rocío pensó que debería interrumpirlo antes de que Edward perdiera los estribos y se peleara con Brian. Invitó a Brian a sentarse con ellos y deliberadamente culpó a Edward por su grosería; ella sabía que sus p

és de regresar del extranjero, Brian finalmente encontró algo por lo que valía la pena vivir. ¡Molestar a su nuevo cuñado se había convertido oficialmente en su nuevo pasatiempo! Nada le daba más placer que ver la cara enojada de Edward cuando lo provocaba. Brian disfrutaba viéndolo contener su rabia porque no podía atacarlo frente a Rocío. '¡Tú te lo buscaste! ¡Tú fuiste el que me dio el primer puñetazo anoche! ¡No seré yo si no te hago pagar con intereses!', Brian se regodeaba en secreto.

"Amigo, ¿cuánto tiempo has estado en el extranjero? ¿Ni siquiera puedes pronunciar tu lengua materna correctamente en este momento?". Con los ojos fijos en Brian, Edward dijo esas palabras con los dientes apretados. Fingió estar tranquilo, pero la ira que ardía en sus ojos lo delató. '¿Hipócrita? ¿En serio? ¿Es así cómo debes dirigirte al marido de tu hermana? ¡Maldita sea! ¿Soy un imbécil para él? Tal vez por eso se mete conmigo. Tal vez me odia porque cree que no soy lo suficientemente bueno para Rocío', pensó Edward para sí mismo con pesimismo.

"Está bien, basta, los dos. ¿Pasó algo entre ustedes dos que yo no sepa? ¿Por qué actúan como enemigos cada vez que se ven? ¡Ustedes son hombres adultos, no niños de 3 años!". Rocío puso los ojos en blanco y trató de detener la disputa infantil entre su esposo y su hermano menor. Ambos eran las personas más importantes en su vida; ella sinceramente esperaba que se llevaran bien. Incluso si no se querían, ¿no podían fingir ser amables por ella?

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