MoboReader> Romances > La Frialdad de Rocío

   Capítulo 393 Serás abandonada igual que Paula

La Frialdad de Rocío By Di Sheng You Yang Palabras: 9543

Updated: 2019-07-01 00:12


"Vayamos adentro". Rocío le lanzó una mirada a Clara y le pasó por un lado. Sabía que Edward estaba enojado, y la razón era simple, no quería hablar con una persona tan mezquina. Sin embargo, por ese día tuvo que ceder a sus estándares.

Clara se mordió el labio y miró furiosa a Rocío. 'Toda tu arrogancia desaparecerá una vez que tenga la oportunidad de acostarme con Edward, y cuando eso suceda, no te podrás hacer la ruda conmigo, ¿verdad?'.

"Edward, me entendiste mal. Esta vez vine aquí solo por mis estudios. Por el bien de la amistad entre nuestras familias, ¿puedes hacer una excepción?".

Con ojos de decepción, Clara llevaba una apariencia adorable y encantadora. No obstante, él no mostró ninguna simpatía por ella, por el contrario, sentía repulsión.

"¿Amistad? ¡Jaja!". La miró de reojo y exclamó: "Señorita Ouyang, ¿estamos en buenas relaciones?".

"Sin duda, ¿no es tu esposa un miembro de la familia Ouyang?".

La mirada fría de Edward la asustó, pero para lograr su objetivo final, no podía dar vuelta atrás.

"¿Cómo tu conciencia te permite decir tales palabras? ¿No te da vergüenza?".

Rocío se burló, ¿cuándo se convirtió en un miembro valioso de la familia Ouyang? ¿Por qué no era consciente de tan buenas noticias?

"Hermana, ¿de qué estás hablando? Tú siempre has sido la princesita de nuestra familia. ¿Por qué empezaste a tratarnos como extraños después de casarte?". Por mucho que la ridiculizara, tuvo que tragarse la humillación y poner una cara sonriente para complacerla, porque era la única manera de conseguir lo que ella quería. En ese momento, el ridículo y el sarcasmo no significaban nada para ella.

"Ahórrate las palabras, no me convencerás con tus halagos. Solo di lo que quieres. Tú eres la princesita de la familia Ouyang, no yo, no estoy calificada para tener tal privilegio".

"¿Qué quiero? Quiero seguir aprendiendo gerencia en FX International Group. ¿No puedes cumplir esta pequeña petición?". Clara levantó una ceja y los miró con una sonrisa.

Edward se rió con desprecio y se negó, "Lo siento, no puedo, no estoy obligado a hacer eso. Si no necesitas nada más, por favor vete".

Clara no tuvo vergüenza alguna, él la había ridiculizado varias veces, pero todavía trataba de seguir siendo humillada.

"¿Por qué?". Estaba decepcionada, y la decisión de él incitó su rencor. ¿Se estaba comportando así por la bruja de Rocío?

"La razón es muy sencilla, mi esposa no quiere verte aquí y creo que sería mejor si desistes de esa idea inmediatamente". A él no le importaba ninguna otra mujer que no fuera Rocío, por lo cual la despreció.

Clara se mordió el labio y miró a la detestable y arrogante bruja, "Debes sentirte orgullosa. Te debe complacer mucho verme hacer el ridículo, no finjas ser inocente y noble".

Efectivamente, había rechazado su petición por Rocío. Todavía no ent

la energía para asistir al evento, sin embargo, quería asistir con Rocío.

"De acuerdo, iré entonces". Al ver que se había calmado, Ana soltó un suspiro de alivio. Se dio la vuelta, asintió con la cabeza una vez más a Rocío y se fue elegantemente.

Edward se quedó mirando los documentos, estaba perdido en sus pensamientos. Rocío lo miró con una sonrisa.

"¿Puedes terminarlos solo con mirarlos?".

"Cariño, será mejor que los dejemos, estaré agotado después de terminarlos". Miró los documentos con enojo.

"Si no quiere que FX International Group vaya a la quiebra, tienes que terminarlos, pase lo que pase". Rocío se levantó del sofá. Fue a hojear los documentos, sacó uno y lo colocó frente a él.

"Empecemos a trabajar, te ayudaré". Caminó alrededor del escritorio y se dirigió hacia él, puso sus manos sobre sus hombros y comenzó a masajearlo suavemente. A decir verdad, incluso ella se quedó sorprendida cuando escuchó a Ana decir que todos estos documentos tenían que ser revisados hoy.

Quizás la mayoría de las personas solo vieron el éxito de Edward, pero no sabían cuánto esfuerzo tuvo que poner para lograr lo que tenía hoy. El mundo era justo para todos, el que no arriesga no gana. Si ella se se hubiese sentido abrumada por el dolor impuesto por los demás y no hubiese trabajado duro, no tendría el éxito y el estatus que tenía hoy.

"Gracias, toma asiento, o estarás cansada también, y no me digas que eres una mujer fuerte. Para mis ojos, eres sólo mi esposa, no una coronel".

Luego Edward puso sus manos con las de ella, quería que ella se sentara delante de él sin hacer nada.

"Bueno. ¡Comencemos!". Lo besó en la parte superior de su cabeza y no replicó. Después de quitarse el uniforme militar, solo era una mujer que quería ser amada, así que, fue obediente y no discutió con él esta vez. Volvió al sofá y se sentó, hojeando la revista que se encontraba allí.

Free toDescargar Manobook
(← Keyboard shortcut) Previous Contenidos (Keyboard shortcut →)
 Novels To Read Online Free

Escanea el código para descargar la aplicación Manobook.

Back to Top