MoboReader> Romances > La Frialdad de Rocío

   Capítulo 399 Las lágrimas de sangre de una bella mujer (Segunda parte)

La Frialdad de Rocío By Di Sheng You Yang Palabras: 6701

Updated: 2019-07-03 00:02


"Muy bien. Mira con atención. Si ves algo que te agrade, simplemente haz una oferta. Por mí no escatimes. Podemos darnos el lujo de pagar cualquier cosa de aquí". Edward tocó su cabello con ternura y le dio un delicado beso en la frente. Se encontraba listo para responder a sus preguntas sobre Paula. Pero no esperaba que dejara el tema tan pronto, así que suspiró aliviado. Temía decir algo inapropiado y provocarle un disgusto, llevándolos a una pelea que se convertiría en una pesada carga para su relación.

"Pero no puedo pagarlos. No malgastaré el dinero que con tanto esfuerzo me he ganado en cosas tan triviales". Tampoco quería derrochar el dinero de su esposo, quien también lo había ganado trabajando arduamente. Simplemente esa no era su naturaleza.

"Mi querida, no necesitas gastar tu propio dinero. Usa solo el mío. Además, ¿no es también tuyo todo lo que poseo?". Edward se reía mientras pellizcaba la nariz de su mujer. Si la gente supiera que la esposa del CEO de FX International Group era tan tacaña, ¿qué imagen tendrían de ella? Pero sin importar cómo la percibiera la gente, a él le gustaba su sencillez, esa era su verdadera personalidad. Y esa parte de su mujer le llegaba al corazón, lo cual lo hacía amarla aún más.

"Está bien, ya que dices que todo lo tuyo es mío, gastaré el dinero". Rocío se estaba dando cuenta de que nunca antes había sido tan descarada. Se sonrojó imediatamente después de que se le escaparan esas palabras.

Afuera la subasta estaba en todo su apogeo. Las personas elevaban cada vez más el valor de los artículos, como si compitieran entre sí para demostrar quién era más rico. La pareja charlaba íntimamente como si la subasta no tuviera nada que ver con ellos. ¿Qué pensarían los organizadores si lo supieran?

Edward sonrió ante la ocurrente respuesta de Rocío. Él constantemente deslizaba sus dedos sobre la pantalla que estaba a su lado, encontrando una mejor vista de la subasta para ella.

Inesperadamente, un collar llamó la atención de

con respecto al dinero lo hizo sentir muy incómodo.

"¡Lo siento! No quise decir eso. Olvidé por un momento que también puedo usar el dinero de mi esposo". Comprendió de inmediato que sus palabras imprudentes habían dañado la autoestima de su marido. Sin querer lo había tratado como un extraño con sus palabras tan hirientes.

"Cariño, debes saber que no quiero escuchar tus disculpas. Lo que quiero es que te sientas cómoda confiando en tu esposo. Quiero que lo sientas en lo más profundo de tu corazón, hasta entonces sabré qué papel estoy desempeñando en tu vida".

Luego suspiró, sabía que ella nunca había querido usar su dinero. Había colocado sobre la mesa del estudio la tarjeta de crédito que él le había regalado y no la había tocado desde entonces. Eso hizo que Edward se sintiera muy molesto y frustrado. No tenía sentido para él tener tanta riqueza si Rocío no la quería. Esto hizo que sintiera la necesidad de castigarse cada vez que tuviera esa frustración. Incluso fantaseaba con convertirse en un hombre pobre de la noche a la mañana. Tal vez entonces, su querida esposa no lo trataría como si fuese un extraño.

"Bueno. Lo tendré presente. Nunca me disculparé contigo de nuevo". AL decir esto, Rocío nunca esperó que terminaría disculpándose mil veces más tarde con un semblante de gran tristeza en su rostro.

Free toDescargar Manobook
(← Keyboard shortcut) Previous Contenidos (Keyboard shortcut →)
 Novels To Read Online Free

Escanea el código para descargar la aplicación Manobook.

Back to Top