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   Capítulo 415 Sangre Rh negativa

La Frialdad de Rocío By Di Sheng You Yang Palabras: 11415

Updated: 2019-07-05 06:07


"¿Quiénes son? ¿Por qué no me informaste de inmediato?", preguntó Jonathan abrumado. No había querido echarle la culpa a Lucas, pero estaba nervioso.

"Son traficantes de armas. Parece ser que se escaparon de la cárcel pero la noticia no se ha hecho pública aún. Desde que la señora Mu los mandó a la cárcel no han parado de pensar en cómo vengarse". Lucas le relató a Jonathan todo lo que sabía. Admiraba cómo Jonathan estaba manejando la situación.

"¡Los policías son unos inútiles! Primero dejan escapar a los prisioneros y ahora ni siquiera quieren emitir un aviso de búsqueda. Ellos son los culpables de que estos delincuentes hayan cometido otro crimen. ¡Deberían haber estado más alertas!".

Jonathan estaba que le ardía la sangre. Con una sola llamada podía exigir que esos altos funcionarios incompetentes fueran despedidos por mala conducta.

Lucas abrió la boca para hablar, pero prefirió guardar el silencio. Se sentía culpable por no haber podido proteger a Edward. Tenía demasiada vergüenza como para permitirse criticar a los demás.

"Lucas, ¿cómo estás? ¿Sabes quién es el doctor?", preguntó Cynthia frunciendo el ceño. No era el momento para debatir sobre quién tenía la culpa. Lo único que le importaba en ese momento era el estado de su hijo.

"Es el Doctor Pol. Hasta ahora no hemos recibido nueva información", respondió Lucas mirando a Cynthia directamente a los ojos. Con los demás era bastante impasible, pero frente a Cynthia bajaba la guardia.

"En ese caso voy a intentar calmar mi mente por un momento. Lucas, tú no tienes la culpa. No puedes prevenir todos los accidentes". Cynthia le dio unas palmadas reconfortantes en el hombro; lo veía tan afligido. Lucas se tomaba todo tan a pecho. Era muy meticuloso.

"¡Doctor Qin, nos va a faltar sangre!", gritó otra vez el asistente, dejando a Pol atónito.

"Te pedí que recolectaras toda la sangre Rh negativa que encontraras en el hospital. ¿Acaso no fui lo suficientemente claro?", respondió Pol quedándose pasmado. Pol sabía que los 2000 cc de sangre que tenían no iban a ser suficientes, ya se los había dicho.

"Es que hace poco se transfirieron 600 cc a otro hospital y al empleado del banco de sangre se le olvidó actualizar los datos en el inventario", le respondió el asistente atemorizado.

"¿Pero por qué no me lo dijiste antes?". Pol cerró los ojos para calmar su rabia. Por mucho que fuera un excelente médico, su destreza no lo serviría de mucho sin la sangre que faltaba.

"Pensé que la cantidad que teníamos sería suficiente para la operación, por eso no se lo comenté. Nunca me imaginé que el señor Mu hubiera podido perder tanta sangre antes de llegar al hospital". El asistente echó un vistazo furtivo a Pol antes de bajar la cabeza. No estaba acostumbrado a que Pol, siempre tan cordial, educado y formal, perdiera el control de sus emociones.

"¡Demonios! ¡Date prisa y arréglatelas para traerme más sangre!". Era la primera vez que oían a Pol hablar de esa forma durante una operación. Irritado y rechinando los dientes, le ladraba a todos los que estaban a su alrededor.

"Por supuesto doctor. Inmediatamente". Una enfermera salió prestamente de la sala de operaciones. Ella había traído la sangre y se sentía en parte responsable por lo ocurrido.

Apenas abrió la puerta de la sala de operaciones, todos los que estaban esperando afuera se aproximaron a ella.

"Señorita, ¿se acabó la operació

algamos de aquí, por favor, y volvamos a la sala de espera con los demás. La verdad es que ahora no es el momento para buscar culpables". Jonathan quiso ponerse de pie pero Cynthia lo frenó.

"Acuéstate, acabas de donar 800 cc de sangre. No te muevas todavía. Si te llegara a pasar algo, Rocío se va descomponer. Puede aparentar ser fuerte, pero es más frágil de lo que pensamos".

Jonathan quería estar con el resto de la familia, pero después de escuchar el razonamiento de Cynthia, le obedeció y se quedó acostado.

"Doctor Qin, solo nos queda sangre para operar durante cinco minutos más. Por mucho que corramos al hospital más cercano, tardaremos mínimo veinte minutos para traer más sangre". El asistente no se atrevió a alzar la voz esta vez. Con la misma calma, Pol le respondió, "Esperemos un poco más. Si nos quedamos sin sangre, entonces tendremos que implementar el plan B". Pol dio un vistazo a la bolsa de sangre y continuó concentrándose en lo que estaba haciendo.

"¡Sangre! ¡Tengo la sangre!". Exaltada, la enfermera entró a la sala de operaciones con la sangre que había podido recaudar. Sus palabras animaron a todo el equipo, aniquilando el sombrío panorama que se estaba apoderando de todos.

"¡Que rápido! ¿Has podido confirmar que es Rh negativo?". Lamentablemente, Pol había perdido confianza en su personal. Recordó que después de esta operación, tenía que tomar la medidas necesarias para disciplinarlos y asegurarse de que no fueran descuidados y desordenados.

"Sí. Es la sangre del padre del paciente. He podido extraerle 800 cc". Con mucha destreza, la enfermera colgó la bolsa de sangre mientras les iba hablando.

"Perfecto, en ese caso podemos usar esta bolsa". Pol sabía que Jonathan también tenía sangre Rh negativa, pero no se esperaba a que hiciera esto por Edward. Y hasta donde él supiera, Jonathan nunca había amado a Edward, siempre lo había tratado como a un extraño. Sin embargo, esta noche había acudido al hospital precipitadamente e incluso había donado una gran cantidad de sangre, superando todas las expectativas de Pol.

Este sorprendente gesto le había salvado la vida de Edward. Sinceramente, no sabía qué hubiera pasado si se hubiesen quedado sin sangre, y como médico, era algo en que Pol no quería ni pensar.

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